martes, 20 de agosto de 2013

Avalancha de nuevos restos humanos en la Cueva del Ángel.

Durante la jornada de ayer se produjo una verdadera avalancha de apariciones de restos humanos en las excavaciones que se están llevando a cabo en la Cueva del Angel de Lucena. Prueba de ello es que en pocas horas se han descubierto el cráneo de un niño de muy corta edad, así como una tibia, varias costillas, un fémur o una parte de la pelvis de una mujer. Esta sucesión de descubrimientos está causando una gran expectación en el mundo de la arqueología y ha venido a confirmar plenamente las expectativas de los expertos Cecilio Barroso y Daniel Botella, que están al frente de un equipo que realiza la presente campaña estival de excavaciones en las faldas de la sierra de Aras. Tanto Barroso como Botella venían expresando a lo largo de los últimos años su certeza de que en esta cueva aparecerían unos restos humanos que han tardado en ver la luz, pero que vienen a corroborar la presencia del hombre en unas épocas tan remotas.
Hay que destacar que esta actuación forma parte del Proyecto General de Investigación en la Cueva del Angel, que está descubriendo restos de las edades del Bronce y el Cobre y que tiene la autorización de la Junta.

MANUEL LARA // El concejal delegado de Patrimonio Histórico, Manuel Lara Cantizani, se ha mostrado muy satisfecho de estos descubrimientos, ya que han aparecido después de muchos años sin que se hubiera encontrado hueso humano alguno.
Cabe destacar que con estos restos se está llevando a cabo una importante proyección de la Cueva del Angel a nivel internacional, como destacaba Vincenzo Celiberti, profesor del Centro Europeo de Investigación de la Prehistoria, que está trabajando estos días en Lucena. Celiberti ha destacado que la Cueva del Angel y sus restos pueden ser claves para el conocimiento una importante etapa del desarrollo de la humanidad, ya que fue habitada precisamente en la época en la que se produjo el cambio del Paleolítico Inferior al Medio, en los prolegómenos de la aparición del hombre de Neardenthal. Celiberti equipara en importancia la Cueva del Angel con Atapuerca y destaca que para ello ha sido clave asimismo el descubrimiento de un bifaz de quince centímetros de longitud datado hace 300.000 años.

EXCAVACIONES // Las excavaciones de la Cueva del Angel, que se remontan al año 1995, permitieron detectar un potente depósito arqueológico con una gran amplitud cronológica que se situaría entre los 100.000 y los más de 480.0000 años, según dataciones del Instituto de Paleontología de París.
Estos descubrimientos se pueden desarrollar gracias a un proyecto que se puso en valor en 2009, como es el túnel de acceso a la sima de la Cueva del Angel. Dicho túnel es único en Europa y tiene 81 metros de longitud y 2,80 metros de altura. Hay que tener en cuenta que, gracias al mismo se permite la accesibilidad a este lugar a los visitantes.
Los expertos destacan la importancia de este yacimiento, estimándose que unas 60.000 personas pudieron nacer en este lugar, ubicado en un sitio donde podían protegerse de los depredadores. Los habitantes de esta cueva eran cazadores y se alimentaban de las piezas que capturaban, entre los que se encontraban caballos, bisontes, jabalíes y osos.

FUENTE: DIARIO DE CORDOBA-

La Gran Dolina de Atapuerca. Nueva datación de TD7

Estratos y dataciones de La Gran Dolina.

JM ParésL. ArnoldM. DuvalM. DemuroA. Pérez-GonzálezJM Bermúdez de CastroE. Carbonell y JL Arsuaga han efectuado un nuevo estudio de paleomagnetismo de la capa estratigráfica TD7 de La Gran Dolina, Atapuerca (estrato Aurora).


El nuevo y más detallado registro magnetoestratigráfico de la frontera Matuyama-Brunhes, combinado con edades absolutas, permite una restricción adicional de la edad, proporcionando un nuevo ante quem para los sedimentos con restos humanos de 0,9 Ma, posiblemente formados durante MIS 25.

Moiá y los Neandertales.

Estos días se lleva a cabo una nueva campaña de excavaciones en las Coves del Toll y las Coves Teixoneres que finaliza el viernes 16 de agosto
Este año se cumple una década de trabajos arqueológicos bajo la dirección del IPHES
Hace 10 años, en 2003, se inició un proyecto de investigación arqueológica relacionado con la Coves del Toll y las Coves Teixoneres de Moià (Bages, Barcelona). Este proyecto surgió de una pregunta muy sencilla: ¿había competencia por los recursos entre los neandertales y los grandes carnívoros, como por ejemplo los osos de las cavernas, las hienas o los leones?
"Poco a poco, la información que han proporcionado ambas cuevas ha permitido a los investigadores afrontar no sólo esta cuestión, sino también introducirnos en otros debates científicos de muy diversa índole como, por ejemplo, la evolución del comportamiento de los grupos humanos, su composición social, o la evolución del clima hace unos 40.000 años", comenta Jordi Rosell, investigador del IPHES (Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social), profesor docente de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona y codirector de las excavaciones en el Toll y en Teixoneres junto con Florent Rivals, investigador ICREA en el mismo centro de investigación, y Ruth Blasco, ahora becaria postdoctoral Beatriu de Pinós-A de la Generalitat de Catalunya, en el Gibraltar Museum, que es colaboradora.
Precisamente, estos días, bajo su codirección se lleva a cabo una nueva excavación que finaliza el viernes 16 de agosto, con la participación de un equipo de 20 personas profesionales de diferentes disciplinas, principalmente del IPHES, y alumnado de universidades de diferentes zonas de España. Los trabajos se financian con dinero del propio instituto, del Ayuntamiento de Moià i de la Generalitat de Catalunya.
Los conflictos entre humanos y carnívoros se resolvían a favor de los primeros
"Después de esta primera década, la valoración de los trabajos efectuados es muy positiva y ha permitido dar respuesta a cinco cuestiones importantes relacionadas con los neandertales", señala Jordi Rosell. Una de ellas tiene que ver con los conflictos entre humanos y carnívoros en ese periodo, que habitualmente se resolvían a favor de los primeros.
"A partir del registro arqueológico, hemos averiguado que, normalmente, las cuevas eran ocupadas en invierno por los osos de las cavernas y en primavera por las hienas u otros carnívoros", explica. Ocasionalmente, algunos grupos de neandertales visitaban estas cavidades, rompiendo la dinámica natural de sus residentes habituales.
"Por lo visto hasta ahora, la sola presencia -prosigue Rosell- de los neandertales debía ahuyentar a estos animales, los cuales, al igual que hacen hoy en día, preferían pasar desapercibidos por los humanos. En caso contrario, podían ser cazados, como lo demuestran algunas marcas de corte observadas sobre algunos osos de las cavernas de las Coves del Toll, hace 60.000 años, y que prueban su tratamiento por parte de los neandertales".
Diversidad de las ocupaciones
En cuanto a la organización y estructuración de los campamentos de los neandertales, tradicionalmente eran muchos los que defendían su ausencia. En cambio, "la Cova de les Teixoneres sugiere el uso de áreas específicas para fines concretos", apunta Jordi Rosell.
Generalmente, todo se realizaba en torno a los hogares, los cuales se situaban en la zona exterior. Solamente en un caso se utilizó el área más interna para situar uno relacionado con el consumo de un cérvido. "La falta de estructuración observada en otros yacimientos, se debe, probablemente, a la acción posterior de carnívoros que, intentando aprovechar los despojos abandonadas por los grupos humanos, posiblemente han removido los restos", observa.
Existencia de un "territorio" neandertal
Por otra parte, los grupos humanos que visitan las Coves del Toll y las Coves Teixoneres no parecen ser autóctonos de la comarca catalana del Moianès. Las rocas que utilizan parecen proceder mayoritariamente de áreas alejadas, sobre todo de la comarca de Osona. No obstante, la reiteración en sus visitas a las cuevas sugiere la existencia de unos recorridos bien establecidos para un territorio con puestos clave o de visita obligada, como la Cova de las Teixoneres.
Una dieta cárnica variada
Una de los principales ventajas que ofrece el estudio de los grupos humanos viajeros, como es el caso de los neandertales que visitaban las Coves del Toll y las Coves Teixoneres, es la diversidad de recursos que son capaces de explotar durante sus trayectos. Esto permite visualizar con claridad el espectro de animales que ellos contemplaban como presas. "Ahora mismo, sabemos que en el Moianès los neandertales explotaban la carne de animales pequeños, como las tortugas o los conejos, y de animales muy grandes, como los rinocerontes y los uros, pasando por caballos, asnos silvestres, ciervos, corzos e incluso, jabalíes ", asegura Rosell.
Cambios climáticos acusados
 Entre hace 40.000 y 70.000 años antes de ahora, que es el período más estudiado hasta la fecha por lo que se refiere a dichas cuevas, parece producirse una diversidad de ambientes importante. El paisaje habría sido dominado todo el tiempo por una significativa cobertura forestal. No obstante, se registran periodos de fríos rigurosos, durante les cuales en las cuevas aparecen animales como el rinoceronte lanudo y el mamut, y períodos más templados, con presencia de corzo o de asno silvestre. Según el mismo arqueólogo del IPHES, esto indica que los cambios climáticos ocurridos en los últimos 100.000 años fueron bastante extremos.
Nuevas incógnitas
Lejos aún de terminar la investigación, las incógnitas resueltas sirven para plantear nuevas preguntas y más objetivos de cara a futuras campañas. Una de ellas es ver qué relación había entre las diferentes modalidades de campamentos neandertales y los cambios climáticos. Es decir, saber si el clima condicionaba los modos de vida de los neandertales y su movilidad por el territorio.
El segundo reto es confirmar si existía una cacería regular del oso de las cavernas por parte de los neandertales. Por ahora, los restos recuperados de estos animales con indicios de haber sido tratadas por los humanos son escasos. "Sin embargo, futuras excavaciones -avanza Jordi Rosell- harán aumentar este número y permitirán comprobar esta hipótesis con garantías".

FUENTE: IPHES (INSTITUTO CATALÁN DE PALEOECOLOGIA HUMANA Y EVOLUCIÓN SOCIAL).

viernes, 8 de febrero de 2013

EL FEMUR ENCONTRADO EN LA CUEVA DEL ANGEL ES DE UN PRE-NEANDERTAL.




El presidente de la Fundación “Cueva y Sima del Ángel”  y director de la excavación, Cecilio Barroso, ha anunciado esta mañana de forma oficial la noticia apuntada en el pasado mes de agosto por Lucena Hoy del descubrimiento de los primeros restos humanos en la sima de la Cueva del Ángel. Se trata de un fémur de unos 15 centímetros de longitud, perteneciente a un “Homo Heidelbergensis“, antecesor del Neanderthal cuya antigüedad es aún mayor que los restos de industria lítica encontrados en la cueva durante los sucesivos años de excavación. El “Heidelbergensis” es una especie del género Homo, que surgió hace más de 600.000 años y perduró al menos hasta hace 250.000 años.

Barroso ha revelado, además, que la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía aún no ha concedido el permiso para la realización de una nueva excavación arqueológica en la cueva, a pesar de que la administración andaluza comunicó al consistorio lucentino que dicha autorización ya estaba realizada. De hecho, Barroso ha mostrado a este medio la nueva petición de autorización, sustanciada el pasado día 13 de enero. No obstante, el concejal de Cultura y Patrimonio, Manuel Lara, señaló que “estamos seguros de que no habrá problemas para llevar a cabo la excavación este año”.

Según explicó el director de la excavación, en marzo llegará hasta Lucena un amplio equipo de investigadores procedentes del Instituto de Paleontología Humana de París y las excavaciones de Atapuerca y Tautavel (Francia), que realizarán nuevos estudios sobre el potencial de la cueva, que Barroso ha insistido en catalogar como “una de las más importantes del mundo en su género”.
Barroso ha reiterado el convencimiento de todo el equipo de que la sima de la cueva fuese utilizadas como vertedero de la comunidad de los homínidos que habitaron la caverna exterior, a la que los investigadores denominan “cuevecilla”. Según Barroso, “en la cueva del Ángel vivieron a lo largo de 200.000 años y de forma permanente entre 60.000 y 80.000 homínidos, como lo demuestra el hallazgo de un hogar con 2,65 metros de cenizas y tres metros de diámetro, sobre el que se prepararían los alimentos, y que es único en su género en todo el mundo”.

Cecilio Barroso realizaba estas declaraciones durante una rueda de prensa en la que se ha anunciado la celebración en el Palacio de los Condes de Santa Ana durante el fin de semana de la XXXIII Reunión de Campo de Grupo Andaluz de AEQUA –Asociación Española para el estudio del Cuaternario– en la que participarán unos treinta especialistas.  En el transcurso de las jornadas se sucederán las conferencias de Manuel Lara Cantizani  sobre el tema “Lucena, un modelo de gestión del Patrimonio Arqueológico” y Cecilio Barroso Ruiz, sobre “La cueva del Ángel como hábitat de los achelenses en la provincia de Córdoba” y visitas a elementos del patrimonio local como la necrópolis judía, la basílica paleocristiana de Coracho, el Museo Arqueológico y Etnológico, la cueva y la sima del Ángel o la factoría alfarera romana de Los Tejares.

miércoles, 6 de febrero de 2013

JORNADA CIENTÍFICA: LA PREHISTORIA DEL SUR DE LA PENÍNSULA IBÉRICA A DEBATE.

 
 
 
 
 
 
 


Centro Cultural Villa de Ardales, sábado 23 de febrero 2013.


 
Nuevas aportaciones al uso del Estrecho de Gibraltar como puente para las sociedades prehistóricas. Debate a raíz de la publicación de las investigaciones del profesor José Ramos (Catedrático de la UCA y codirector de las investigaciones realizadas durante 2011/12 en la Cueva de Ardales).

 
Desde el origen de la investigación sobre la Evolución Humana, el sur de la Península Ibérica ha sido considerado un “finis orbis terrarum”, sobre todo por los investigadores de la escuela anglosajona. Sin embargo, las investigaciones científicas desarrolladas durante los últimos treinta años en Andalucía y el norte de Marruecos, confirman yacimientos arqueológicos prehistóricos sincrónicos, tanto en sus aspectos paleoambientales, tecnológicos, sociales y de los modos de vida, desde hace, al menos, un millón de años.

 
Los trabajos del investigador malagueño José Ramos Muñoz, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Cádiz, conforman uno de los más seguros cimientos de la propuesta de utilización del Estrecho de Gibraltar como puente para las sociedades prehistóricas.

 
En el libro que publica la Editorial La Serranía, se detalla la historia de la investigación de ambas orillas y las propias contradicciones que ha mantenido la propuesta del Estrecho como frontera humana, para contrastar, vía resultados científicos recientes, una nueva visión que podría confirmar la permeabilidad entre los dos continentes (África y Europa) a lo largo de la larga secuencia que incluyó diversas especies humanas, cambios climáticos, cambios en la altura del nivel marino, en la vegetación, la fauna, las herramientas, etc.

 
La relación de los yacimientos prehistóricos investigados en la Comarca del Guadalteba (Terrazas del Guadalteba y Turón, Sima de las Palomas, Cueva de Ardales, Necrópolis de las Aguilillas) no se circunscribe al ámbito arqueológico, dado que José Ramos forma parte del equipo que codirige los trabajos científicos en esta comarca desde los años ochenta del siglo XX.

 
El próximo 23 de febrero, en el Centro Cultural de Ardales, se darán cita muchos de los investigadores implicados y se planteará, en abierto, el debate sobre las nuevas aportaciones. La organización del evento por parte de la Red Patrimonio Guadalteba/Consorcio Guadalteba, el Ayuntamiento de Ardales, la Universidad de Cádiz y la Editorial La Serranía, facilitará el acceso gratuito a la mesa redonda y a la Cueva de Ardales para un total de sesenta personas, interesadas en compartir con los investigadores esta nueva visión de nuestra implicación, como territorio, en ese proceso que seguimos denominando Evolución Humana.

 
La información y contacto para este evento se canalizan a través de una página web: www.guadalnatura.es; o al teléfono 952713455.

 
Las inscripciones deben solicitarse al correo: parquecultural@guadalteba.com (indicando nombre, apellidos, domicilio, teléfono de contacto y universidad, empresa o entidad a la que se está vinculado).
 
Jornada científica prehistórica en Ardales con el siguiente programa:

- 11’00 h. Reunión en el Centro Cultural Villa de Ardales. Presentación del acto a cargo del Sr. Alcalde de Ardales y Presidente del Consorcio Guadalteba D. Juan Calderón Ramos.
 
- 11’30 h. Mesa redonda/coloquio: “El Estrecho de Gibraltar como puente para las sociedades prehistóricas”. Conformarán la mesa:

        - José F. Ramos-Catedrático de Prehistoria de la Universidad de Cádiz.
        - José Manuel Dorado-Director de Editorial La Serranía.
        - Pedro Cantalejo-Director de la Red Patrimonio Guadalteba.
        - Javier Medianero-Arqueólogo responsable de la Cueva de las Palomas.
        - Lidia Cabello-Arqueóloga doctorando de la Comarca del Guadalteba.
        - Juan Cortés-Estudiante de Prehistoria de la UMA y editor del blog Mundo de La Prehistoria.

- 14’30/16’30 h. Tiempo libre para comida.

- 16’30 h. Visita científica con los participantes inscritos en la jornada de la mañana a la Cueva de Ardales.
 
- 20’00 h. Fin de la jornada.




jueves, 31 de enero de 2013

ARQUEOLOGOS ENCUENTRAN EN LA CUEVA DE NERJA EVIDENCIAS DE CONSUMO DE CARNE Y GRASA DE BALLENA HACE 14.000 AÑOS.


Un nutrido equipo de arqueólogos españoles y de otros tres países ha desenterrado ahora los restos de aquella comilona en la cueva de Nerja. Las sobras del banquete se componen sobre todo de dos especies de balanos, crustáceos que sólo crecen pegados a la piel de la ballena franca austral. La presencia de estos crustáceos en los restos de una hoguera de unos 14.000 años dentro de la cueva no deja lugar a dudas, según los investigadores.
 
Este es el primer caso de consumo de carne y grasa de ballena en Europa que se ha documentado”, explica Jesús Jordá-Pardo, coautor del estudio, que se publica en la revista Quaternary International.
 
Por aquella época, conocida como Magdaleniense, la costa de Nerja era perfecta para el turismo. Hoy el litoral de esta zona de Andalucía está lleno de acantilados y pequeñas calas de arena, pero hace 14.000 años estaba hecho de largas playas de arena con dunas y bosques de pinos, “un paisaje muy parecido al que hoy hay en Doñana”, comenta Jordá-Pardo.

Mariscadas y conejo

Los restos hallados en Nerja ya evidenciaban que los humanos eran afines a la mariscada a base de cangrejos, moluscos y pescado. Tierra adentro, el menú más común era el conejo con algún interludio de cabra. El nuevo hallazgo añade un nuevo matiz de complejidad a la dieta de aquellos homínidos y fortalece la teoría de que, esporádicamente, se comían a los mamíferos marinos que encontraban varados en la playa.
 
En la misma cueva de Nerja se habían hallado ya vértebras quemadas de delfín y huesos de foca que así lo probaban. Los 167 crustáceos de ballena hallados ahora (la colección más amplia de este tipo de crustáceos desenterrada en un yacimiento prehistórico) prueban que los primeros comedores de ballena documentados fueron los humanos de Andalucía.
 
“Es un estudio muy interesante y la interpretación que hacen los autores es sensata”, opina Clive Finlayson, director del Museo de Gibraltar y experto en neandertales. Finlayson ha encontrado cerca del Peñón abundantes restos de conchas que prueban que los neandertales también explotaban los recursos marinos, pero nunca ha hallado evidencia de que comiesen ballenas. “Lo más interesante es que la especie de ballena que encontraron es típica del hemisferio sur” comenta el arqueólogo. Es posible que el avance de los hielos antárticos empujase a aquel cetáceo perdido hasta su tumba andaluza.

domingo, 13 de enero de 2013

EL PIEROLAPITHECUS.

El descubrimiento de un nuevo homínido fósil en una pequeña localidad de Barcelona en el año 2002, más concretamente en un vertedero, dio la vuelta al mundo. Impulsado por su publicación en la revista Science, Pierolapithecus, popularmente conocido como Pablo, ha protagonizando la investigación sobre el origen de la familia de los homínidos durante casi una década. Pero después de más de 20 publicaciones de alto nivel sobre este simio fósil, un nuevo artículo nos descubre todavía características de su anatomía, que confirman a Pierolapithecus como uno de los homínidos más primitivos que se conocen.

Miriam Pérez de los Ríos, miembro del Grupo de Investigación de paleoprimatología y Paleontología Humana, es la primera autora del artículo "The nasal and paranasal architecture of the Middle Miocene apela Pierolapithecus (primates: Hominidae): Phylogenetic Implications ', que se 'adentra en el interior de la cara de este homínido. La investigación, publicada recientemente en la revista Journal of Human Evolution, aplica la técnica de la tomografía computada-la misma que permite diagnosticar enfermedades y lesiones en humanos-para descubrir rincones escondidos en los restos fósiles de Pierolapithecus.
 
Pierolapithecus es un espécimen muy singular, lo único que conocemos de este género y especie de homínidos, que vivió hace unos 12 millones de años en la Cuenca del Vallès-Penedès. De su esqueleto se recuperaron más de 80 restos en los yacimientos del Vertedero de Can Mata (els Hostalets de Pierola, Barcelona), entre los que destaca el esplacnocráneo, la ya más que conocida cara de Pau. Cada uno de estos fósiles, y no digamos su cara, son piezas de un excepcional valor científico y patrimonial.

A través de la observación directa se ha podido explorar multitud de detalles, que fueron desgranando como era en Pablo: postura ortògrada, con el torso erecto y los omóplatos en la parte posterior de la espalda, un pulgar relativamente largo en relación con la longitud de la mano, como ocurre también en los humanos y que nos muestra que no podría colgarse de los árboles; visión estereoscópica, ya que la parte superior de la nariz está en el mismo plano que los ojos, y un largo etcétera. Pero aunque hemos aprendido mucho sobre él, existe todavía una discusión científica sobre la posición de Pierolapithecus en la filogenia de los homínidos: unos lo sitúan como uno de los homínidos más primitivos, y otros como uno de los primeros homininos.

Los homínidos incluyen todos los grandes simios, actuales (chimpancés, bonobos, orangutanes y gorilas) y extintos, mientras que los homininos son una subfamilia que incluye a los humanos, así como los integrantes de su línea evolutiva directa, gorilas, bonobos y chimpancés. Los orangutanes, miembros actuales del género Pongo, no son homininos. La discusión es, pues, sobre si Pierolapithecus es un hominis o un homínido basal.

El estudio de las estructuras neumáticas del cráneo de Pierolapithecus, las cavidades paranasales, así como otras estructuras del paladar y de la zona nasal, han aportado nuevos datos a esta discusión, que señala una vez más a Pablo como uno de los homínidos más antiguos, es decir, anterior a la diversificación de los primeros homininos.

Más concretamente, la observación de la estructura interna de la esplacnocráneo, gracias a la realización de una tomografía computarizada de alta definición, ha permitido observar que su seno maxilar presenta características intermedias entre los pongins estrictos (como Sivapithecus y los orangutanes actuales) y los kenyapitecins, primates hominoideos basales. También como los orangutanes, Pierolapithecus no tiene senos frontal, y sus canales lacrimales se desarrollan hacia delante como en los póngidos y no verticalmente como en los grandes simios africanos. Otras características como la base de la cavidad nasal-que incluye el paladar-apuntan a una semejanza más directa con los driopitecins, como Dryopithecus y Hispanopithecus, homínidos europeos extintos y similares a pongins. Sin embargo, estas últimas estructuras no están muy bien conservadas, y no es posible afirmar este resultado con la misma seguridad. Por otra parte, los turbinals, las láminas óseas que se desarrollan en la cavidad nasal para sustentar las partes blandas de la nariz, se desarrollan de una manera muy similar a Pongo.
 

Todos estos datos muestran que Pierolapithecus presentaba un mosaico de características propias de los homínidos primitivos, así como algunas derivadas de los pongins, que son inconsistentes con la hipótesis de que Pablo fuera uno de los primeros homininos. Queda por confirmar con datos craniodentals y postcraneales la conclusión de este artículo, que afirma que Pierolapithecus, y otros driopitecins, forma parte de un grupo hermano de los pongins actuales.
 
 


ESTACION DE SIEGA VERDE (CIUDAD RODRIGO, SALAMANCA), ARTE PALEOLITICO AL AIRE LIBRE.

Estación rupestre de la Siega Verde fue descubierta a finales de los años 80 del siglo XX es uno de los conjuntos paleolíticos al aire libre más importantes en Europa

La estación rupestre de arte solutrense-magdaleniense se ubica en la ribera del río Águeda, a unos 15 km de Ciudad Rodrigo (Salamanca), zona de paso, de control y de observación de los animales que se acercaban a abrevar a la zona. Nuestros más remotos antepasados lo consideraron un emplazamiento estratégico. Está señalizada y su visita se completa con el acceso al Aula Arqueológica de Siega Verde, muy próxima al yacimiento.

Fue descubierto hace relativamente pocos años, puesto que fue a finales de los años 80 del siglo XX, cuando se comenzó a estudiar este yacimiento paleolítico, de difícil visibilidad. Siega Verde, junto al yacimiento "hermano" de Foz Côa, al otro lado de la frontera con Portugal, son de los conjuntos paleolíticos al aire libre más importantes en Europa.

Siega Verde es un yacimiento donde los afloramientos rocosos de esquisto son mayoritarios, y tienden a situarse en la orilla izquierda del río Águeda. Las rocas decoradas con grabados tienen un recorrido de 1300 metros, con aproximadamente unos 500 motivos figurativos entre signos (retículas, haces rectilíneos, óvalos,…) y animales (caballos, uros, ciervos y cápridos). En las rocas de esquisto se dibujaron los perfiles de los animales, pero en ocasiones se añadieron trazos que representaron detalles anatómicos como crines, hocicos, musculatura, pelaje, lo que demuestra el conocimiento anatómico que demostraba tener el artista. Estos animales se representan por un lado como seres pesados y a veces desproporcionados, pero por otro presentan detalles internos convencionales que les proveen de masa corporal.

Este imaginario grabado se realizó de manera coetánea con la técnica del piqueteado (para las figuras de mayor tamaño) y con incisiones continuas simples, que ha hecho pensar a los investigadores en una intención por parte de los artistas de forjar una composición "monumental" en los paneles decorados. En ocasiones, se presentaron combinadas con ambas técnicas de grabado, la abrasión o raspado, que forma surcos más anchos y profundos. La pareja uro-caballo formarían el centro de las lajas de piedra, y se habrían realizado con la técnica del piqueteado, mientras que el resto de herbívoros, trazados con incisiones continuas, flaqueaban los lados de la pareja central, y que posiblemente fuese el motivo más importante para los habitantes de la región.

Las figuras de los paneles pueden formar escenas o aparecer en solitario, en movimiento o en reposo, pero el significado de estas representaciones se nos escapa. Existen auténticas teorías que tratan de explicar el porqué del arte paleolítico y su simbolismo. Posiblemente fuesen una manera mágica de propiciar la caza o señalar la distribución de los territorios de caza de los grupos humanos de la región. Otras teorías explicativas se basan en el arte por el arte, el totemismo, el arte mágico o magia de la fecundidad, el arte estructurado (o estructuralismo) y el chamanismo.

Aunque caballos, bóvidos y cérvidos suponen el mayor porcentaje de las especies animales grabadas en la Siega Verde, las imágenes de otros animales, extinguidos en estas latitudes, nos retrotraen a una época en la que el clima era bastante diferente al actual, y en ,la que alternaban períodos templados con otros muy fríos en un corto espacio (relativo) de tiempo. Hablamos de especies adaptadas a climas glaciales, tales como renos, bisontes o rinocerontes lanudos.

Las similitudes entre los grabados de esta estación con las representaciones de Foz Côa (la estación rupestre al aire libre más importante de arte paleolítico del mundo, incluido por la UNESCO en 1998 en la Lista de Patrimonio Mundial) y aspectos y matices mostrados por los elementos parietales de las cuevas cantábricas, nos permiten asegurar una antigüedad de 20000 a 12000 años antes de nuestra era. La Siega Verde ha sido añadida a la misma Lista de la UNESCO que Foz Côa.

A la luz de yacimientos tan espectaculares e importantes, se piensa que en realidad, el arte al aire libre fuese el más común en el Paleolítico, pero la erosión, tanto natural como la propia actividad destructiva humana durante milenios hubiesen impedido su supervivencia en nuestro tiempo.

UN GRUPO DE ARQUEOLOGOS HALLAN UNAS PINTURAS DEL PALEOLITICO SUPERIOR EN UNA CUEVA ALICANTINA.

Un grupo de arqueólogos ha hallado trazos de pinturas y restos de piezas de sílex correspondientes al Paleolítico Superior en una cueva del término municipal de Pedreguer, en la comarca alicantina de la Marina Alta.
 
La presencia de estos trazos de pinturas, de formas geométricas y zoomórficas, correspondientes al citado periodo prehistórico "es algo insólito hasta la fecha" en la Comunidad Valenciana, según ha afirmado a Efe el arqueólogo Juande Boronat, uno de las personas que ha participado en este hallazgo.
 
Sin embargo, la existencia de grabados en las paredes de esta cueva no es novedoso pues existen ejemplos en otras localizaciones de la geografía valenciana.
 
Aunque el hallazgo tuvo lugar en agosto de 2011, cuando este grupo de arqueólogos se adentró en la citada cueva -conocida por los espeleólogos como la Cova del Comte-, ha sido ahora cuando se ha dado a conocer, después de que la Dirección General de Patrimonio ordenara la instalación de elementos de seguridad para evitar posibles expolios.
 
La Cova del Comte está localizada a 260 metros de altura, al pie de una zona escarpada que perfila el curso medio del Barranco de la Parra, en el marco de una paisaje abrupto y de fuertes pendientes.
La concavidad, con una longitud de 60 metros y un desnivel de unos 12 metros, ha sido dividida por los arqueólogos en cuatro zonas: una sala de entrada, una galería en forma de gatera, una sala interior y otra gatera al final de su trazado.
 
Es en la sala interior, de unos 23 metros de longitud, "amplia, alta y con una fuerte pendiente", según han explicado fuentes de la Fundación CIRNE, entidad promotora de esta investigación, donde los arqueólogos han hallado grabados y pinturas que representen figuras zoomórficas (caballos, cabras y ciervos) y figuras abstractas, como círculos concéntricos, rectángulos y trazos similares a conchas.
 
Al margen de esta "decoración prehistórica", fijada entre los 18.000 y los 16.000 años antes de Cristo, también se han hallado restos óseos y restos de piezas de sílex, ha apuntado Boronat, quien ha subrayado "el potencial arqueológico" que puede tener esta cueva.
 
De hecho, la cueva presenta "unos importantes valores de carácter etnológico y natural", ya que esta cavidad pudo ser utilizada como corral.
 
A raíz de este hallazgo, la Fundación CIRME, en colaboración con la Dirección General de Patrimonio de la Generalitat Valenciana, está redactando un proyecto de investigación de la cueva que incluye, entre otras acciones, excavaciones arqueológicas en el interior de la misma.

viernes, 30 de noviembre de 2012

HIPOTESIS DE QUE LOS NORTEAFRICANOS SE MEZCLARON CON LOS NEANDERTALES.

Un equipo de investigadores con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha constatado que las poblaciones del norte de África muestran en sus genes la huella de hibridación con los neandertales (Homo neanderthalensis). Hasta ahora se pensaba que esta señal de mezcla entre esta especie desaparecida hace entre 30.000 y 24.000 años y el Homo Sapiens podía hallarse sólo en humanos no africanos.
 
Los investigadores, que han publicado el estudio en 'PLOS ONE', han llevado a cabo un análisis genómico en siete poblaciones del norte de África, desde Egipto hasta el Sáhara Occidental. Tras estudiar 780.000 marcadores genéticos del genoma de 125 personas, han detectado un exceso de variantes compartidas con los neandertales respecto a los genomas de africanos subsaharianos que han usado como referencia.
 
Para delimitar el origen del componente neandertal, los investigadores han aislado aquellas poblaciones con un sustrato local más antiguo, anterior a hace 40.000 años, y han constatado que estas son precisamente las que tienen más señales de cruce con los neandertales. "Los resultados indican que los únicos humanos modernos sin rastro genético de los neandertales son las poblaciones africanas situadas al sur del Sáhara", ha destacado el investigador del CSIC Carles Lalueza-Fox.
 
El trabajo sugiere, por tanto, que las poblaciones norteafricanas, modeladas por una compleja historia evolutiva marcada por diversos movimientos migratorios, son el resultado de una migración de vuelta a África, tras el contacto de los humanos modernos con los neandertales en Oriente Próximo.
 
"Estos resultados no significan que hubiera neandertales en el continente africano, ya que las evidencias del registro fósil norteafricano muestran poblaciones arcaicas, pero sin rasgos neandertales", ha aclarado Lalueza-Fox.
 
Hace dos años, un grupo de investigadores del Proyecto Genoma Neandertal con participación del CSIC constató que las poblaciones de Europa, Asia y Melanesia poseen casi un 2,5 por ciento del genoma procedente de los neandertales. El hecho de que todas las poblaciones no africanas muestren este rastro genético de hibridación ha permitido calcular que el encuentro entre los antepasados de la especie humana y los neandertales tuvo lugar en Oriente Próximo hace entre 40.000 y 80.000 años.
 
Para el investigador del Instituto de Biología Evolutiva Federico Sánchez Quinto, "el porcentaje exacto del genoma neandertal que portan las diferentes poblaciones humanas, dentro y fuera de África, podrá afinarse en el futuro con genomas completos del norte de África y con un genoma neandertal con una mayor calidad de secuencia".
 
 
Fuente: Europa Press.

PUNTAS DE LANZAS CON EMPUÑADURA HACE 500.000 AÑOS

Los humanos primitivos ataban puntas de piedra a mangos de madera para confeccionar lanzas y cuchillos 200.000 años antes de lo que se pensaba. Según un estudio publicado en la revista Science, el ancestro común de neandertales y Homo sapiens –el Homo heidelbergensis– ya empleaba esta técnica.
 
La empuñadura fue un avance tecnológico clave que hizo posible manejar o lanzar puntas afiladas con mucha más certeza. Tanto los neandertales como los Homo sapiens primitivos crearon puntas de lanza empuñadas, y la evidencia de esta tecnología se hizo común a partir de hace entre 200.000 y 300.000 años.

“Fue una mejora muy significativa en la tecnología de nuestros ancestros humanos. Una herramienta con empuñadura requiere múltiples materiales –piedra, madera, etc.– unir las piezas, múltiples pasos y más tiempo para crearla que una de piedra o una lanza de madera simplemente afilada”, explica a SINC Jayne Wilkins, autora principal del estudio de la Universidad de Toronto (Canadá).
 
Wilkins y su equipo presentan esta semana en la revista Science evidencias de que las puntas de piedra halladas en el yacimiento arqueológico de Kathu Pan 1 (Sudáfrica) fueron atadas para constituir lanzas hace aproximadamente 500.000 años.
 
“Estas puntas de lanza estaban unidas a largas astas de madera y se utilizaron para cazar animales. Para determinarlo nos fijamos en el desgaste y los patrones de rotura de los bordes de las herramientas. Cuando se utilizan como armas hay una alta concentración de daños en la punta y menos en los bordes”, asegura la investigadora.

Los autores reprodujeron de forma experimental, mediante réplicas de estas puntas, la acción de estas herramientas atándolas a tacos de madera y después lanzándolas a cadáveres de gacelas. Las puntas respondieron bien y penetraron en el blanco adecuadamente.
 
“Adjuntar una punta de piedra hasta el final de la lanza añade esencialmente una cuchilla afilada en la punta. Esta cuchilla causará más daño interno y sangrado, por lo que es más fácil para derribar grandes presas y aumenta la probabilidad de éxito en la caza”, añade.
 
Dado que las puntas provienen de capas de sedimento que datan de hace 500.000 años, parece que el ancestro común de neandertales y Homo sapiens, el Homo heidelbergensis –especie a la que pertenece ‘Miguelón’, el famoso cráneo 5 hallado en la Sima de los Huesos (Atapuerca)–, fue el primero en desarrollar la tecnología de empuñadura.

La taxonomía y filogenia de los antepasados ​​humanos que vivieron durante el Pleistoceno aún no se ha establecido firmemente, pero la edad de las puntas encontradas en Sudáfrica son coetáneas a los fósiles atribuidos al género Homo heidelbergensis, de hace entre 600 a 400.000 años.
Antes de unir herramientas de piedra a los extremos de las lanzas, los humanos usaban lanzas afiladas de madera como las que se encontraron de hace 400 mil años en el yacimiento de Schoningen (Alemania).
 
Los estudios genéticos han situado al último ancestro común de los humanos y los neandertales en este período. “Basándonos en esta datación, sabemos que los instrumentos hallados en este yacimiento fueron fabricados por un ancestro humano que precede o está muy cerca de la divergencia humano-neandertal, y que esta especie, presumiblemente Homo heidelbergensis, fue la primera en hacer lanzas con punta de piedra”, concluye la investigadora.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

HAYAN PINTURAS Y GRABADOS DE HACE UNOS 20.000 AÑOS EN UNA CUEVA DE PEDREGUER, ALICANTE.

La Cova del Comte, en Pedreguer, escondía en sus entrañas un tesoro que puede convertirse en una de las joyas del patrimonio cultural prehistórico mediterráneo. Eso es lo que, al menos, asegura el grupo de cinco expertos arqueólogos que durante los últimos meses ha llevado a cabo un primer estudio promovido por la Fundació Cirne de Xàbia, que se dedica a la investigación y divulgación del patrimonio. Y es que en el interior de una gran galería a la que sólo se puede acceder reptando unos 30 metros por un resquicio abierto en la roca desde la primera sala de la cueva, se han localizado restos arqueológicos y varias manifestaciones de arte paleolítico realizadas entre el año16.000 y el 18.000 antes de la actual era. Entre ellas, hay tanto grabados como pinturas.
 
La relevancia de lo descubierto en el interior de la gruta radica en varios factores. Por un lado, «en la existencia de pinturas rupestres en el interior de cavidades oscuras», algo de lo que no se conocen precedentes en el Mediterráneo, ya que el arte rupestre levantino siempre se ha encontrado en abrigos encarados al exterior, según el arqueólogo Juan de Dios Boronat.
 
Otra de las peculiaridades que hace única a esta cueva es que combina el arte pictórico con el del grabado, según apuntó el presidente de la Fundació Cirne, Enric Martínez. Éste remarcó que ahora es cuando realmente va a empezar el trabajo de investigación, pues los arqueólogos sospechan que la cavidad aún puede deparar más sorpresas positivas a poco que se siga trabajando en ella.
 
En esta ocasión, la Fundació Cirne ha encontrado un cómplice en el Ayuntamiento de Pedreguer, pero el proyecto tampoco habría sido posible sin la colaboración brindada por la Conselleria de Cultura, del Consorcio de Bomberos de Alicante, ni de las aportaciones realizadas por varias empresas de Pedreguer, como Rolser, Masymas y Manufacturas Miralles.
 
El estudio de la cueva promovido por Cirne ha sido desarrollado por los arqueólogos Josep Casabó, Juan de Dios Boronat, Ximo Bolufer, Marco Aurelio Esquembre y Pasqual Costa.

AMET HALLA HUESOS HUMANOS PREHISTORICOS EN ARAOTZ, GUIPUZKOA.

Hace dos años encontraron el cráneo completo de un oso pardo en una cueva de Arantzazu. Podrían ser del Neolítico o de la Edad de Bronce, es decir de hace unos 3.000 o 4.000 años.
 
Los espeleólogos del Aloña Mendi (Amet) han vuelto a demostrar que practican un deporte al servicio de la ciencia, al hallar en una de sus últimas exploraciones por el extenso complejo kárstico oñatiarra, huesos humanos que podrían ser del Neolítico o de la Edad de Bronce.
 
La edad exacta será determinada por los arqueológos que van a examinar el material, aunque los indicios que se manejan es que serían de entre hace 3.000 o 4.000 años y procederían de un antiguo enterramiento.
 
Los restos fueron localizados la semana pasada en una galería inexplorada de una cueva de Araotz y se suman a la larga lista de tesoros paleontológicos hallados en la zona.
 
Hace dos años los espeleólogos oñatiarras ya encontraron el cráneo completo de un oso pardo en la cueva de Fraidebaso, de los alrededores de Arantzazu, una cavidad que no había sido explorada hasta la fecha porque tenía un acceso muy complicado.
 
En esta ocasión ha ocurrido algo similar. La galería en la que se ha producido el hallazgo estaba cubierta de sedimentos, pero en verano se dieron cuenta de que por una ranura de unos 5 centímetros entraba una pequeña corriente de aire y la semana pasada decidieron explorarla para ver si tenía continuidad.
 
La primera jornada fue bastante frustrante porque pese a estar más de dos horas quitando arcilla no conseguían avanzar en la gruta. Decidieron volver a intentarlo al día siguiente con material más adecuado que les ayudara a abrirse paso, y fue entonces cuando hallaron los huesos, que carecían de vínculos anatómicos, estaban desperdigados y a distintas profundidades.
 
En Amet siempre han ayudado y tomado parte en investigaciones topográficas, geológicas, biológicas, hidrológicas y arqueológicas. Sus aventuras por el subsuelo oñatiarra permiten desentrañar desde el interior de la tierra misterios todavía escondidos y desconocidos.

miércoles, 31 de octubre de 2012

CONFERENCIAS SOBRE EVOLUCIÓN HUMANA EN EL X ENCUENTRO CON LA CIENCIA.

Este año se celebra el X aniversario de Encuentros con la Ciencia , un ciclo de conferencias que es toda una referencia en la divulgación científica y técnica en Málaga. En estos 10 años han pasado por Málaga más de 60 prestigiosos científicos que han impartido conferencias de lo más variado.

La primera de estas conferencias, Lunes 22; "Orce: carroña y evolución humana" impartida por el Dr. Bienvenido Martinez Navarro, miembro del IPHES, fue una gran oportunidad de profundizar en los yacimientos paleontologicos de Orce (FuenteNueva 3 y Barrancoleon en especial) y en sus restos de fauna del pleistoceno inferior.

La jornada del viernes 26 comenzó con la exposición "Que difícil es ser humano", un recorrido de la evolución de la especie humana atraves de un conjunto de replicas de cráneos que iban desde el australiphitecus hasta los hombre anatomicamente modernos (h.a.m.). Dicho conjunto de replicas son de un gran valor científico y divulgador ya que una colección como esta es escasa y solo algunas organizaciones científicas contienen un material como este.

Esta exposición también contaba con una gran muestra del material prehistórico de la comarca del Gudalteba (Málaga). Esta comarca y su red de patrimonio, esta apostando fuerte por la puesta en valor de su patrimonio histórico y arqueológico y esta es solo una muestra de la calidad de sus yacimientos.
 
"En la exposición se muestra industria lítica documentada en yacimientos de la comarca del Guadalteba de amplia cronología (800.000 – 30.000 años). Signos evidentes de intensa actividad en el territorio por grupos sociales de cazadores – recolectores – pescadores. La exposición es muy interesante, recomiendo a todos visitarla."


Esta jornada continuo con la conferencia "Los hominidos de Atapuerca: crisis en la Europa del pleistoceno" impartida por la Dr. María Martinón Torres, miembro del CENIEH. Los yacimientos de la Sierra de Atapuerca (Burgos) han permitido reescribir la historia de la evolución humana en Europa. Con un registro fósil que cubre un periodo de más de un millón de años hasta la actualidad y al menos dos especies humanas diferentes, Homo antecessor y Homo heidelbergensis, los yacimientos de Atapuerca han proporcionado a Europa un protagonismo en el ámbito de la evolución humana que hasta ahora parecía exclusivo del continente africano.

jueves, 25 de octubre de 2012

DESCUBIERTO UN POBLADO DEL IV MILENIO A.C. EN EL TERMINO MUNICIPAL DE ANTEQUERA.

Una vez más las obras del AVE Granada-Bobadilla vienen a confirmar la existencia y naturaleza de un yacimiento que ya estaba zonificado en el actual PGOU del término municipal de Antequera, sólo que en esta ocasión el equipo que arqueólogos que delimitó el yacimiento se quedó corto: los trabajos de arqueología preventiva que se han desarrollado y los trabajos posteriores dirigidos por el arqueólogo Luis Efrén Fernández (Taller de Investigaciones Arqueológicas) de zonificación y prospección apuntan a que el yacimiento abarca una superficie mucho mayor que la propuesta en el primer estudio.
 
El equipo de arqueólogos ha excavado una longitud superior a los 700 metros (la zona afectada por la traza del AVE) en cuyo límite oriental se ha descubierto uno foso que delimitaría el yacimiento. Los trabajos desarrollados apuntan a que el asentamiento se establecería sobre una superficie de planta casi circular con alrededor de 1400 metros de diámetro, lo que daría un área útil de ocupación prehistórica realmente desmesurada, en torno a las 150 hectáreas. Esto podría constituir algo nunca visto en estas tierras, hasta la fecha, entre los asentamientos de esta cronología. En Arroyo Saladillo tenemos todo el abanico de posibilidades materiales que acompaña a estos yacimientos, situados en la transición del Neolítico al Cobre, en términos convencionales: finales del VI-principios del III a.C.Los materiales que se han recuperado son los habituales en este tipo de asentamientos: cerámicas decoradas y aquellas destinadas al almacenaje, preparación y consumo de alimentos, pesas de telar y toberas cuyo uso puede relacionarse con el desarrollo de una incipiente actividad metalúrgica.
 
En relación a la industria lítica, Saladillo aporta las tipologías características de un asentamiento agrícola con escasos materiales procedentes del exterior de la comarca de Antequera (hachas de doble filo. Azuelas, molinos de mano, morteros, etc.).También se ha documentado el empleo de “ocre rojo”, asociado a la ornamentación de las cerámicas y empleado dentro de ritual funerario. La industria ósea sólo se ve representada por algunos punzones de hueso y entre los objetos de ornamento personal destacan algunas pulseras de mármol y conchas.
 
También llama la atención el hallazgo de tres idolillos de pizarra. La agricultura queda documentada en determinadas áreas de concentración de actividades de molienda, elementos de hoz de sílex y en las propias estructuras de almacenaje, se trata de 139 silos de cereales o productos hortícolas y leguminosas, con restos carbonizados en algunas de ellos (cebada y trigo). Importante en cuanto volumen y diversidad parece haber sido la cabaña ganadera : bóvidos, ovicaprinos y suidos (cerdos). Son especies, habituales en el registro faunístico de esta fase y su explotación implica varios recursos derivados, lácteos, textiles (lana), curtidos, incluso combustible.
 
Los cánidos descubiertos en una de las estructuras excavadas, pueden constituir un buen dato para comprender la importancia de esta actividad económica ganadera y cinegética y posiblemente aporte nuevos datos sobre aspectos rituales de este fiel amigo del hombre. Precisamente la actividad cinegética también parece haber tenido su peso en la dieta del grupo, así se han descubierto restos de jabalí, cérvidos, avifauna, grandes zancudas, entre otros. Con respecto a la malacofauna, explotación de los recursos fluviales del medio, así como de los contactos con el marco litoral, se ha documentado la recolección del mejillón de río, la almeja fina, el mejillón mediterráneo, la almendra de mar, berberechos, caracolas, caracoles marinos y ostras.
 
El primer elemento que destaca en Saladillo, es sin duda el hallazgo del foso. Primero localizado en el interior malacitano y, segundo de la actual provincia. Saladillo presenta, en todo caso, una cronología más antigua que bordea los límites entre el Neolítico y Calcolítico. La serie de consideraciones sobre estos yacimientos delimitados o defendidos por zanjas, bien conformando anillos concéntricos o bien definiendo sectores concretos de los mismos, se apoya en buena parte de las explicaciones, primero en aspectos funcionales defensivos o, al menos disuasorios de forma más reciente en algunos casos se ha definido la línea de un posible uso como sistemas de regadío. Para sus excavadores no queda duda de que el foso de Saladillo, al igual que lo haría una muralla, delimita y defiende un perímetro en cuyo interior se desarrollan multitud de actividades vitales que son propias de la Humanidad, desde tiempos pretéritos hasta la actualidad. inhumados que no se ciñen al ritual específicamente dolménico, así como cinco inhumaciones ortodoxas efectuadas en el interior de varios silos. Los restos fueron situados en posición fetal con dos individuos infantiles, la disposición parece tendida o ligeramente flexionada. En este caso el menor de los individuos, probablemente un infantil femenino, presenta elementos de ajuar asociados, azuela y punzón de hueso y yacía bajo una superposición de herbívoros sacrificados en edad juvenil.
 

Uno de los individuos fue enterrado en compañía de un ovicaprino completo, apareciendo entre los restos del posible túmulo que lo cubrió, el cadáver fue espolvoreado de ocre rojo y aún se conservaba la pigmentación de algunos de los restos óseos, a continuación se cubrió el enterramiento con una estructura de grandes losas y se remató el complejo fúnebre con un túmulo de cantos y bloques de planta circular. Saladillo y los doce nuevos asentamientos descubiertos de esta época demuestran la elevada densidad de poblamiento para estos momentos y lo temprano que se desarrolla en la zona el paisaje megalítico, fruto de la situación geográfica de cruce de caminos, las conexiones con el litoral y la posibilidad de acceso a importantes fuentes de aprovisionamiento de recursos líticos junto con la fertilidad y potencialidad cinegética, silvícola y agropecuaria de los terrenos. Es, por tanto, uno de los hallazgos que, hasta la fecha, más luz arrojan sobre esta etapa en el interior de la provincia de Málaga.

Todos estos datos serán expuestos en la conferencia que el arqueólogo Luis Efrén Fernández pronunciará en la tarde de hoy viernes 19 de octubre, a partir de las 20 horas en el Museo de la Ciudad de Antequera dentro del ciclo de conferencias de otoño que organiza dicha institución dependiente del Área de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Antequera. En el transcurso del acto se expondrán en una vitrina los objetos más destacados que se han recuperado durante la excavación.

domingo, 7 de octubre de 2012

RED PATRIMONIO GUADALTEBA


                                            http://proyectoguadalteba.blogspot.com.es/



El equipo de expertos de la Universidad de Cádiz ha estudiado el material lítico hallado en los sondeos realizados en la Cueva de Ardales y la Sima de Las Palomas de Teba, en el marco del proyecto de investigación internacional que se está desarrollando en Guadalteba. El equipo, que ha permanecido en la comarca varios días, ha estado compuesto por el prehistoriador José Ramos, acompañado por el Geólogo, Salvador Domínguez y los investigadores Antonio Cabral y Antonio Barrena, en coordinación con el equipo alemán que dirige Gerd-Christian Weniger, para el estudio de la industria lítica –piedras talladas y herramientas- que se obtuvieron en ambas cavidades en otoño de 2011 y marzo de 2012.