viernes, 30 de noviembre de 2012

HIPOTESIS DE QUE LOS NORTEAFRICANOS SE MEZCLARON CON LOS NEANDERTALES.

Un equipo de investigadores con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha constatado que las poblaciones del norte de África muestran en sus genes la huella de hibridación con los neandertales (Homo neanderthalensis). Hasta ahora se pensaba que esta señal de mezcla entre esta especie desaparecida hace entre 30.000 y 24.000 años y el Homo Sapiens podía hallarse sólo en humanos no africanos.
 
Los investigadores, que han publicado el estudio en 'PLOS ONE', han llevado a cabo un análisis genómico en siete poblaciones del norte de África, desde Egipto hasta el Sáhara Occidental. Tras estudiar 780.000 marcadores genéticos del genoma de 125 personas, han detectado un exceso de variantes compartidas con los neandertales respecto a los genomas de africanos subsaharianos que han usado como referencia.
 
Para delimitar el origen del componente neandertal, los investigadores han aislado aquellas poblaciones con un sustrato local más antiguo, anterior a hace 40.000 años, y han constatado que estas son precisamente las que tienen más señales de cruce con los neandertales. "Los resultados indican que los únicos humanos modernos sin rastro genético de los neandertales son las poblaciones africanas situadas al sur del Sáhara", ha destacado el investigador del CSIC Carles Lalueza-Fox.
 
El trabajo sugiere, por tanto, que las poblaciones norteafricanas, modeladas por una compleja historia evolutiva marcada por diversos movimientos migratorios, son el resultado de una migración de vuelta a África, tras el contacto de los humanos modernos con los neandertales en Oriente Próximo.
 
"Estos resultados no significan que hubiera neandertales en el continente africano, ya que las evidencias del registro fósil norteafricano muestran poblaciones arcaicas, pero sin rasgos neandertales", ha aclarado Lalueza-Fox.
 
Hace dos años, un grupo de investigadores del Proyecto Genoma Neandertal con participación del CSIC constató que las poblaciones de Europa, Asia y Melanesia poseen casi un 2,5 por ciento del genoma procedente de los neandertales. El hecho de que todas las poblaciones no africanas muestren este rastro genético de hibridación ha permitido calcular que el encuentro entre los antepasados de la especie humana y los neandertales tuvo lugar en Oriente Próximo hace entre 40.000 y 80.000 años.
 
Para el investigador del Instituto de Biología Evolutiva Federico Sánchez Quinto, "el porcentaje exacto del genoma neandertal que portan las diferentes poblaciones humanas, dentro y fuera de África, podrá afinarse en el futuro con genomas completos del norte de África y con un genoma neandertal con una mayor calidad de secuencia".
 
 
Fuente: Europa Press.

PUNTAS DE LANZAS CON EMPUÑADURA HACE 500.000 AÑOS

Los humanos primitivos ataban puntas de piedra a mangos de madera para confeccionar lanzas y cuchillos 200.000 años antes de lo que se pensaba. Según un estudio publicado en la revista Science, el ancestro común de neandertales y Homo sapiens –el Homo heidelbergensis– ya empleaba esta técnica.
 
La empuñadura fue un avance tecnológico clave que hizo posible manejar o lanzar puntas afiladas con mucha más certeza. Tanto los neandertales como los Homo sapiens primitivos crearon puntas de lanza empuñadas, y la evidencia de esta tecnología se hizo común a partir de hace entre 200.000 y 300.000 años.

“Fue una mejora muy significativa en la tecnología de nuestros ancestros humanos. Una herramienta con empuñadura requiere múltiples materiales –piedra, madera, etc.– unir las piezas, múltiples pasos y más tiempo para crearla que una de piedra o una lanza de madera simplemente afilada”, explica a SINC Jayne Wilkins, autora principal del estudio de la Universidad de Toronto (Canadá).
 
Wilkins y su equipo presentan esta semana en la revista Science evidencias de que las puntas de piedra halladas en el yacimiento arqueológico de Kathu Pan 1 (Sudáfrica) fueron atadas para constituir lanzas hace aproximadamente 500.000 años.
 
“Estas puntas de lanza estaban unidas a largas astas de madera y se utilizaron para cazar animales. Para determinarlo nos fijamos en el desgaste y los patrones de rotura de los bordes de las herramientas. Cuando se utilizan como armas hay una alta concentración de daños en la punta y menos en los bordes”, asegura la investigadora.

Los autores reprodujeron de forma experimental, mediante réplicas de estas puntas, la acción de estas herramientas atándolas a tacos de madera y después lanzándolas a cadáveres de gacelas. Las puntas respondieron bien y penetraron en el blanco adecuadamente.
 
“Adjuntar una punta de piedra hasta el final de la lanza añade esencialmente una cuchilla afilada en la punta. Esta cuchilla causará más daño interno y sangrado, por lo que es más fácil para derribar grandes presas y aumenta la probabilidad de éxito en la caza”, añade.
 
Dado que las puntas provienen de capas de sedimento que datan de hace 500.000 años, parece que el ancestro común de neandertales y Homo sapiens, el Homo heidelbergensis –especie a la que pertenece ‘Miguelón’, el famoso cráneo 5 hallado en la Sima de los Huesos (Atapuerca)–, fue el primero en desarrollar la tecnología de empuñadura.

La taxonomía y filogenia de los antepasados ​​humanos que vivieron durante el Pleistoceno aún no se ha establecido firmemente, pero la edad de las puntas encontradas en Sudáfrica son coetáneas a los fósiles atribuidos al género Homo heidelbergensis, de hace entre 600 a 400.000 años.
Antes de unir herramientas de piedra a los extremos de las lanzas, los humanos usaban lanzas afiladas de madera como las que se encontraron de hace 400 mil años en el yacimiento de Schoningen (Alemania).
 
Los estudios genéticos han situado al último ancestro común de los humanos y los neandertales en este período. “Basándonos en esta datación, sabemos que los instrumentos hallados en este yacimiento fueron fabricados por un ancestro humano que precede o está muy cerca de la divergencia humano-neandertal, y que esta especie, presumiblemente Homo heidelbergensis, fue la primera en hacer lanzas con punta de piedra”, concluye la investigadora.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

HAYAN PINTURAS Y GRABADOS DE HACE UNOS 20.000 AÑOS EN UNA CUEVA DE PEDREGUER, ALICANTE.

La Cova del Comte, en Pedreguer, escondía en sus entrañas un tesoro que puede convertirse en una de las joyas del patrimonio cultural prehistórico mediterráneo. Eso es lo que, al menos, asegura el grupo de cinco expertos arqueólogos que durante los últimos meses ha llevado a cabo un primer estudio promovido por la Fundació Cirne de Xàbia, que se dedica a la investigación y divulgación del patrimonio. Y es que en el interior de una gran galería a la que sólo se puede acceder reptando unos 30 metros por un resquicio abierto en la roca desde la primera sala de la cueva, se han localizado restos arqueológicos y varias manifestaciones de arte paleolítico realizadas entre el año16.000 y el 18.000 antes de la actual era. Entre ellas, hay tanto grabados como pinturas.
 
La relevancia de lo descubierto en el interior de la gruta radica en varios factores. Por un lado, «en la existencia de pinturas rupestres en el interior de cavidades oscuras», algo de lo que no se conocen precedentes en el Mediterráneo, ya que el arte rupestre levantino siempre se ha encontrado en abrigos encarados al exterior, según el arqueólogo Juan de Dios Boronat.
 
Otra de las peculiaridades que hace única a esta cueva es que combina el arte pictórico con el del grabado, según apuntó el presidente de la Fundació Cirne, Enric Martínez. Éste remarcó que ahora es cuando realmente va a empezar el trabajo de investigación, pues los arqueólogos sospechan que la cavidad aún puede deparar más sorpresas positivas a poco que se siga trabajando en ella.
 
En esta ocasión, la Fundació Cirne ha encontrado un cómplice en el Ayuntamiento de Pedreguer, pero el proyecto tampoco habría sido posible sin la colaboración brindada por la Conselleria de Cultura, del Consorcio de Bomberos de Alicante, ni de las aportaciones realizadas por varias empresas de Pedreguer, como Rolser, Masymas y Manufacturas Miralles.
 
El estudio de la cueva promovido por Cirne ha sido desarrollado por los arqueólogos Josep Casabó, Juan de Dios Boronat, Ximo Bolufer, Marco Aurelio Esquembre y Pasqual Costa.

AMET HALLA HUESOS HUMANOS PREHISTORICOS EN ARAOTZ, GUIPUZKOA.

Hace dos años encontraron el cráneo completo de un oso pardo en una cueva de Arantzazu. Podrían ser del Neolítico o de la Edad de Bronce, es decir de hace unos 3.000 o 4.000 años.
 
Los espeleólogos del Aloña Mendi (Amet) han vuelto a demostrar que practican un deporte al servicio de la ciencia, al hallar en una de sus últimas exploraciones por el extenso complejo kárstico oñatiarra, huesos humanos que podrían ser del Neolítico o de la Edad de Bronce.
 
La edad exacta será determinada por los arqueológos que van a examinar el material, aunque los indicios que se manejan es que serían de entre hace 3.000 o 4.000 años y procederían de un antiguo enterramiento.
 
Los restos fueron localizados la semana pasada en una galería inexplorada de una cueva de Araotz y se suman a la larga lista de tesoros paleontológicos hallados en la zona.
 
Hace dos años los espeleólogos oñatiarras ya encontraron el cráneo completo de un oso pardo en la cueva de Fraidebaso, de los alrededores de Arantzazu, una cavidad que no había sido explorada hasta la fecha porque tenía un acceso muy complicado.
 
En esta ocasión ha ocurrido algo similar. La galería en la que se ha producido el hallazgo estaba cubierta de sedimentos, pero en verano se dieron cuenta de que por una ranura de unos 5 centímetros entraba una pequeña corriente de aire y la semana pasada decidieron explorarla para ver si tenía continuidad.
 
La primera jornada fue bastante frustrante porque pese a estar más de dos horas quitando arcilla no conseguían avanzar en la gruta. Decidieron volver a intentarlo al día siguiente con material más adecuado que les ayudara a abrirse paso, y fue entonces cuando hallaron los huesos, que carecían de vínculos anatómicos, estaban desperdigados y a distintas profundidades.
 
En Amet siempre han ayudado y tomado parte en investigaciones topográficas, geológicas, biológicas, hidrológicas y arqueológicas. Sus aventuras por el subsuelo oñatiarra permiten desentrañar desde el interior de la tierra misterios todavía escondidos y desconocidos.

miércoles, 31 de octubre de 2012

CONFERENCIAS SOBRE EVOLUCIÓN HUMANA EN EL X ENCUENTRO CON LA CIENCIA.

Este año se celebra el X aniversario de Encuentros con la Ciencia , un ciclo de conferencias que es toda una referencia en la divulgación científica y técnica en Málaga. En estos 10 años han pasado por Málaga más de 60 prestigiosos científicos que han impartido conferencias de lo más variado.

La primera de estas conferencias, Lunes 22; "Orce: carroña y evolución humana" impartida por el Dr. Bienvenido Martinez Navarro, miembro del IPHES, fue una gran oportunidad de profundizar en los yacimientos paleontologicos de Orce (FuenteNueva 3 y Barrancoleon en especial) y en sus restos de fauna del pleistoceno inferior.

La jornada del viernes 26 comenzó con la exposición "Que difícil es ser humano", un recorrido de la evolución de la especie humana atraves de un conjunto de replicas de cráneos que iban desde el australiphitecus hasta los hombre anatomicamente modernos (h.a.m.). Dicho conjunto de replicas son de un gran valor científico y divulgador ya que una colección como esta es escasa y solo algunas organizaciones científicas contienen un material como este.

Esta exposición también contaba con una gran muestra del material prehistórico de la comarca del Gudalteba (Málaga). Esta comarca y su red de patrimonio, esta apostando fuerte por la puesta en valor de su patrimonio histórico y arqueológico y esta es solo una muestra de la calidad de sus yacimientos.
 
"En la exposición se muestra industria lítica documentada en yacimientos de la comarca del Guadalteba de amplia cronología (800.000 – 30.000 años). Signos evidentes de intensa actividad en el territorio por grupos sociales de cazadores – recolectores – pescadores. La exposición es muy interesante, recomiendo a todos visitarla."


Esta jornada continuo con la conferencia "Los hominidos de Atapuerca: crisis en la Europa del pleistoceno" impartida por la Dr. María Martinón Torres, miembro del CENIEH. Los yacimientos de la Sierra de Atapuerca (Burgos) han permitido reescribir la historia de la evolución humana en Europa. Con un registro fósil que cubre un periodo de más de un millón de años hasta la actualidad y al menos dos especies humanas diferentes, Homo antecessor y Homo heidelbergensis, los yacimientos de Atapuerca han proporcionado a Europa un protagonismo en el ámbito de la evolución humana que hasta ahora parecía exclusivo del continente africano.

jueves, 25 de octubre de 2012

DESCUBIERTO UN POBLADO DEL IV MILENIO A.C. EN EL TERMINO MUNICIPAL DE ANTEQUERA.

Una vez más las obras del AVE Granada-Bobadilla vienen a confirmar la existencia y naturaleza de un yacimiento que ya estaba zonificado en el actual PGOU del término municipal de Antequera, sólo que en esta ocasión el equipo que arqueólogos que delimitó el yacimiento se quedó corto: los trabajos de arqueología preventiva que se han desarrollado y los trabajos posteriores dirigidos por el arqueólogo Luis Efrén Fernández (Taller de Investigaciones Arqueológicas) de zonificación y prospección apuntan a que el yacimiento abarca una superficie mucho mayor que la propuesta en el primer estudio.
 
El equipo de arqueólogos ha excavado una longitud superior a los 700 metros (la zona afectada por la traza del AVE) en cuyo límite oriental se ha descubierto uno foso que delimitaría el yacimiento. Los trabajos desarrollados apuntan a que el asentamiento se establecería sobre una superficie de planta casi circular con alrededor de 1400 metros de diámetro, lo que daría un área útil de ocupación prehistórica realmente desmesurada, en torno a las 150 hectáreas. Esto podría constituir algo nunca visto en estas tierras, hasta la fecha, entre los asentamientos de esta cronología. En Arroyo Saladillo tenemos todo el abanico de posibilidades materiales que acompaña a estos yacimientos, situados en la transición del Neolítico al Cobre, en términos convencionales: finales del VI-principios del III a.C.Los materiales que se han recuperado son los habituales en este tipo de asentamientos: cerámicas decoradas y aquellas destinadas al almacenaje, preparación y consumo de alimentos, pesas de telar y toberas cuyo uso puede relacionarse con el desarrollo de una incipiente actividad metalúrgica.
 
En relación a la industria lítica, Saladillo aporta las tipologías características de un asentamiento agrícola con escasos materiales procedentes del exterior de la comarca de Antequera (hachas de doble filo. Azuelas, molinos de mano, morteros, etc.).También se ha documentado el empleo de “ocre rojo”, asociado a la ornamentación de las cerámicas y empleado dentro de ritual funerario. La industria ósea sólo se ve representada por algunos punzones de hueso y entre los objetos de ornamento personal destacan algunas pulseras de mármol y conchas.
 
También llama la atención el hallazgo de tres idolillos de pizarra. La agricultura queda documentada en determinadas áreas de concentración de actividades de molienda, elementos de hoz de sílex y en las propias estructuras de almacenaje, se trata de 139 silos de cereales o productos hortícolas y leguminosas, con restos carbonizados en algunas de ellos (cebada y trigo). Importante en cuanto volumen y diversidad parece haber sido la cabaña ganadera : bóvidos, ovicaprinos y suidos (cerdos). Son especies, habituales en el registro faunístico de esta fase y su explotación implica varios recursos derivados, lácteos, textiles (lana), curtidos, incluso combustible.
 
Los cánidos descubiertos en una de las estructuras excavadas, pueden constituir un buen dato para comprender la importancia de esta actividad económica ganadera y cinegética y posiblemente aporte nuevos datos sobre aspectos rituales de este fiel amigo del hombre. Precisamente la actividad cinegética también parece haber tenido su peso en la dieta del grupo, así se han descubierto restos de jabalí, cérvidos, avifauna, grandes zancudas, entre otros. Con respecto a la malacofauna, explotación de los recursos fluviales del medio, así como de los contactos con el marco litoral, se ha documentado la recolección del mejillón de río, la almeja fina, el mejillón mediterráneo, la almendra de mar, berberechos, caracolas, caracoles marinos y ostras.
 
El primer elemento que destaca en Saladillo, es sin duda el hallazgo del foso. Primero localizado en el interior malacitano y, segundo de la actual provincia. Saladillo presenta, en todo caso, una cronología más antigua que bordea los límites entre el Neolítico y Calcolítico. La serie de consideraciones sobre estos yacimientos delimitados o defendidos por zanjas, bien conformando anillos concéntricos o bien definiendo sectores concretos de los mismos, se apoya en buena parte de las explicaciones, primero en aspectos funcionales defensivos o, al menos disuasorios de forma más reciente en algunos casos se ha definido la línea de un posible uso como sistemas de regadío. Para sus excavadores no queda duda de que el foso de Saladillo, al igual que lo haría una muralla, delimita y defiende un perímetro en cuyo interior se desarrollan multitud de actividades vitales que son propias de la Humanidad, desde tiempos pretéritos hasta la actualidad. inhumados que no se ciñen al ritual específicamente dolménico, así como cinco inhumaciones ortodoxas efectuadas en el interior de varios silos. Los restos fueron situados en posición fetal con dos individuos infantiles, la disposición parece tendida o ligeramente flexionada. En este caso el menor de los individuos, probablemente un infantil femenino, presenta elementos de ajuar asociados, azuela y punzón de hueso y yacía bajo una superposición de herbívoros sacrificados en edad juvenil.
 

Uno de los individuos fue enterrado en compañía de un ovicaprino completo, apareciendo entre los restos del posible túmulo que lo cubrió, el cadáver fue espolvoreado de ocre rojo y aún se conservaba la pigmentación de algunos de los restos óseos, a continuación se cubrió el enterramiento con una estructura de grandes losas y se remató el complejo fúnebre con un túmulo de cantos y bloques de planta circular. Saladillo y los doce nuevos asentamientos descubiertos de esta época demuestran la elevada densidad de poblamiento para estos momentos y lo temprano que se desarrolla en la zona el paisaje megalítico, fruto de la situación geográfica de cruce de caminos, las conexiones con el litoral y la posibilidad de acceso a importantes fuentes de aprovisionamiento de recursos líticos junto con la fertilidad y potencialidad cinegética, silvícola y agropecuaria de los terrenos. Es, por tanto, uno de los hallazgos que, hasta la fecha, más luz arrojan sobre esta etapa en el interior de la provincia de Málaga.

Todos estos datos serán expuestos en la conferencia que el arqueólogo Luis Efrén Fernández pronunciará en la tarde de hoy viernes 19 de octubre, a partir de las 20 horas en el Museo de la Ciudad de Antequera dentro del ciclo de conferencias de otoño que organiza dicha institución dependiente del Área de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Antequera. En el transcurso del acto se expondrán en una vitrina los objetos más destacados que se han recuperado durante la excavación.

domingo, 7 de octubre de 2012

RED PATRIMONIO GUADALTEBA


                                            http://proyectoguadalteba.blogspot.com.es/



El equipo de expertos de la Universidad de Cádiz ha estudiado el material lítico hallado en los sondeos realizados en la Cueva de Ardales y la Sima de Las Palomas de Teba, en el marco del proyecto de investigación internacional que se está desarrollando en Guadalteba. El equipo, que ha permanecido en la comarca varios días, ha estado compuesto por el prehistoriador José Ramos, acompañado por el Geólogo, Salvador Domínguez y los investigadores Antonio Cabral y Antonio Barrena, en coordinación con el equipo alemán que dirige Gerd-Christian Weniger, para el estudio de la industria lítica –piedras talladas y herramientas- que se obtuvieron en ambas cavidades en otoño de 2011 y marzo de 2012.

sábado, 6 de octubre de 2012

CUEVA DE ARDALES: SEGUN UN ESTUDIO EL HOMO SAPIENS UTILIZO CERA DE ABEJA PARA HACER LAMPARAS.

Los investigadores han comprobado la eficacia de la cera como combustible.

 
¿Por qué en la Cueva de Ardales se han encontrado restos de arte rupestre de hace 25.000 años cuando en el resto de cavernas de Andalucía los motivos más antiguos se remontan 5.000 años atrás? ¿Fue aquí donde los primeros Homo sapiens se atrevieron a llegar a las cavidades más recónditas y oscuras que nunca alcanzaron sus antepasados neandertales? ¿Qué tecnología utilizaron para explorar y habitar unas profundidades nunca antes pisadas?
 
A estas y otras preguntas podría responder una reciente investigación que sostiene que la clave de todo fue un paso de gigante en lo que se refiere al uso del fuego por parte del hombre prehistórico, quien empezó aquí a utilizar cera de abeja como combustible de las primitivas lámparas de la época. Así lo afirma un estudio científico de Pedro Cantalejo y María del Mar Espejo, miembros de la Red de Patrimonio Guadalteba, que presentó recientemente estas conclusiones en el prestigioso Ciclo de Conferencias de la Sociedad Prehistórica de Cantabria que se celebra anualmente en aquella comunidad autónoma.
 
Para reforzar la teoría, los investigadores realizaron pruebas de campo con las que demostraron que las lámparas con cera de abeja aseguraban una iluminación mucho más eficaz y duradera que las antorchas que se valían de grasa animal, la sustancia que los estudios anteriores señalaban como el combustible más probable. «Teníamos interés en conocer cómo se hicieron las necesarias exploraciones para realizar o visitar este arte en el interior oscuro de las grandes cuevas, porque su situación, en zonas de difícil progresión, necesitaba de una iluminación segura. Cuando probábamos con lámparas de grasa no funcionaban y nos ponían en peligro porque se apagaban al más mínimo desnivel del recipiente», explica Pedro Cantalejo.
 
 
Por el contrario, el trabajo de la Red de Patrimonio Guadalteba subraya las cualidades de la cera, que se sacaba apretando las colmenillas y colocándola sobre una roca en forma de cuenco o sobre conchas marinas, ya que se cree que este mismo método se empleó en la cueva del Cantal de Rincón de la Victoria, más cercana a la costa.
 
Respecto a la mecha, se ha comprobado la eficiencia de las liadas con pelo de animal (lana) y fibra vegetal (musgo, ramitas de enebros u hojas de matagallo). El estudio es tan detallado que hasta se ha comprobado la duración del fuego con este tipo de ingenio. En concreto, una cantidad aproximada de 20 gramos (equivalente a un panal de 10 por 10 centímetros) con una mecha de siete centímetros impregnada en la misma cera dura una hora aproximadamente. Además, la recarga tanto de cera como de mecha podía realizarse sin complicaciones.
 
 
«Tres personas portando este tipo de iluminación pueden adentrarse en cualquiera de nuestras cuevas, apoyándose unos a otros en la progresión, como ocurre hoy en día en la actividad deportiva de la espeleología», apunta Cantalejo.
 
Este hallazgo viene así a reforzar la teoría de que fue en la Cueva de Ardales donde se realizó el primer arte rupestre del sur de la Península Ibérica, coincidiendo con la llegada a estos lares de los primeros homo sapiens, quienes, a diferencia del hombre de neandertal, osaron alcanzar las grutas más oscuras gracias a este tipo de combustible.
 
No en vano, esta cueva, también conocida como la de Trinidad Grund (quien financió en su día su acondicionamiento para su uso turístico) es la única que data del Paleolítico del conjunto de las nueve cavidades de Andalucía incluidas dentro del Itinerario Cultural Europeo Caminos de Arte Rupestre Prehistórico, que agrupa a yacimientos de siete países.
 
 
Para la Red de Patrimonio Guadalteba, dicha inclusión supuso un reconocimiento a las medidas de protección, recuperación y estudio que se iniciaron en el lugar hace 25 años con la decisión de impedir el proceso de deterioro.
 
Este último trabajo se encuadra pues dentro de un ambicioso programa que ha dejado atrás el enfoque de la cueva únicamente como atractivo turístico en favor del estudio científico, aunque todavía se pueden hacer visitas previa cita con el Centro de Interpretación de la Prehistoria de Ardales.
 
Entre los motivos artísticos más llamativos de sus paredes destacan las huellas de manos, marcas de exploradores y los dibujos de animales y mujeres.
Fuente: Sur.es

NEANDERTALES Y SAPIENS CONVIVIERON PACIFICAMENTE EN EL NORTE DE ISRAEL.

Los neandertales pudieron haber convivido con los primeros seres humanos y, posiblemente, se cruzaron con ellos, según una nueva investigación.

Hachas de piedra y puntas de flecha de sílex, de las dos ramas de la raza humana, han sido descubiertas en cuevas de piedra caliza en el norte de Israel.

Los resultados, publicados en The Times, han llevado a los arqueólogos a creer que las dos sub-especies se hallaban en armonía en una cordillera de la costa que en la actualidad se encuentra en estado de guerra con sus vecinos.
 
Ninguno de los huesos descubiertos en Nahal Me'arot -un lugar que es Patrimonio Mundial- tenían heridas mortales, lo que sugiere que los hombres prehistóricos vivían en paz unos con otros hace 80.000 años.
 
Los neandertales eran mucho más sofisticados que lo que ellos han sido acreditados, según comenta el arqueólogo Daniel Kaufman, con sus propios rituales funerarios y, posiblemente, habilidad de lenguaje, junto con su capacidad para fabricar herramientas.

Él dijo al escritor James Hilder que creía que el cruzamiento pacífico fue más probable que el resultado de ataques de violación.

Kaufman advierte: "Si ese mestizaje tuvo lugar, debió haber sido aquí. Y llamar a alguien neandertal es un insulto para el hombre de neandertal".

Los estudios genéticos han indicado que los europeos modernos tienen entre un 1 y 4 por ciento de sus genes procedentes de los neandertales, los cuales se extinguieron hace 28.000 años.

El valle encajonado de Nahal Me'arot también incluye las cuevas de Tabun, Jamal, el-Wad y Skhul, que tienen depósitos culturales que representan medio millón de años de la evolución humana.
Hay evidencias de iniciales arquitecturas de piedra y cambios de estilo de vida de cazador-recolector hacia la agricultura y la ganadería.

La arqueóloga británica, Dorothy Garrod, fue la primera que exploró las cuevas en 1928. Ahora hay 40.000 visitantes al año.
 

miércoles, 26 de septiembre de 2012

BIOGRAFIAS: LLUIS PERICOT.



Se formó en la Universidad de Barcelona bajo la maestría de P.Bosch i Gimpera, durante los años mozos realizó diversas excavaciones en Cataluña y publicó su tesis doctoral la civilizacion megalítica catalana y la cultura pirenaica (1925). Fue nombrado catedrático de la Universidad de Santiago de Compostela, de la que pasó rápidamente a la de Valencia (1927), donde llevó a cabo una labor muy importante en la formación de discípulos (Fletcher, San Valero, Jordà) y en la creación del Servicio de Investigación Prehistórica de la Diputación Provincial, en colaboración con Isidro Ballester, primer centro científico de la prehistoria en el País Valencià.De las excavaciones que hizo en este período, destacan las de la Bastida de Moixent y, sobre todo, la cueva del Parpalló. En 1933 fue llamado a Barcelona por la Universidad Autónoma como profesor de etnología, y nombrado secretario de la facultad de letras, cargo que mantuvo durante muchos años. Los hallazgos del Parpalló y de otras cuevas valencianas hermanas lo llevaron a especializarse sobre el paleolítico superior de los Países Catalanes, tema sobre el cual publicó numerosos trabajos que le dieron un gran prestigio, lo que, junto con el exilio de Bosch i Gimpera , favoreció que fuera nombrado jefe de la escuela de arqueología de Barcelona. Fue también decano de la facultad de letras, presidente del patronato de la universidad y vicepresidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Presidió también los congresos internacionales de Ciencias Prehistóricas y protohistóricas (Madrid, 1954), de Prehistoria Africana (Dakar, 1967) y de Americanistas (Barcelona-Madrid). Su producción bibliográfica es muy extensa. De las memorias de excavaciones destaca La cueva del Parpalló (1942), y en cuanto a las obras de síntesis: Prehistoria de la península ibérica (1923), La España primitiva y romana (1934), La España primitiva (1950), Prehistoria de Marruecos: el Paleolítico (1957), Manual de Prehistoria africana (en colaboración con M.Tarradell, 1961), The Balearic Islands (1973, edición castellana, Las Islas Baleares en los tiempos prehistóricos, 1976), así como Grández y miseria de la prehistoria (1948), Las raíces de España (1952) y Cincuenta años de prehistoria (1964). Destacó también como especialista de la prehistoria americana: La América indígena (1936).






UNA MUTACIÓN GENÉTICA FAVORECIÓ LA EXPASIÓN DEL HOMO SAPIENS EN ÁFRICA

Tres equipos científicos estadounidenses que han analizado patrones de variación genética en diferentes poblaciones han dado con una mutación, que debió producirse hace más de 85.000 años, y que permitiría a los Homo sapiens del centro de África migrar por todo el continente.
 
La mutación está en un grupo de genes del cromosoma 11 implicados en la conversión de ácidos grasos poliinsaturados de origen vegetal en ácidos poliinsaturados necesarios para aumentar el tamaño del cerebro, su complejidad y sus funciones, según explican los investigadores, que logran así asociar la base genética con la llamada gran expansión africana del Homo sapiens.

Diversas investigaciones genéticas y arqueológicas apuntan hacia el origen del H. sapiens hace unos 180.000 años, pero permanecerían confinados unos 100.000 años en una zona con abundantes lagos en el centro de África, según explican los investigadores del Centro Médico Wake Forest Baptist que forman uno de los tres equipos de la investigación, presentada en la revista Plos One y liderada por Joshua M. Akey (Universidad de Washington). Su hipótesis es que este confinamiento territorial se debió, al menos en parte, a que los humanos primitivos necesitaban, para alimentar sus funciones cerebrales, un ácido graso específico (DHA) que contienen los peces. Y en la región centroafricana habría agua y, por tanto, fuentes de alimentos con DHA.

"Ha habido un considerable debate acerca de cómo los humanos primitivos lograban obtener el suficiente DHA necesario para mantener su tamaño cerebral y su complejidad", comenta Floyd Chilton, uno de los autores de la investigación, en un comunicado de Wake Forest. "Es sorprendente que hayamos descubierto la región de la variación genética que debió surgir aproximadamente al tiempo que aquellos hombres primitivos salieron de esa región africana central en lo que se ha llamado la gran expansión", añade.

Con la variación genética los humanos podían alejarse de las zonas con agua y los productos alimenticios necesarios que en ella obtendrían. Y a partir de ese momento, según muestran los resultados expuestos en Plos One, se produjo una intensa presión selectiva en la población y rápidamente se difundió la mutación por todo el continente africano.

La capacidad de conversión de ácidos grasos de origen vegetal en alimento del cerebro significaría que los primeros humanos ya no dependían de una única fuente, el pescado, y eso era importante porque cuando aparece esta mutación aún no existía la caza y pesca organizada que pudiera mejorar el suministro de esos ácidos grasos, recuerda Akey.

Los investigadores han analizado los genomas de poco más de mil individuos de 15 poblaciones humanas diferentes que formaban parte del proyecto Genoma Humano más otros tantos de 52 poblaciones de la base de datos Diversidad del Genoma Humano. Los científicos de Wake Forest se han ocupado de los estudios de bioquímica de los ácidos grasos, los de la Universidad de Washington han hecho la genética de poblaciones y otro equipo, de la Universidad John Hopkins, se ha ocupado de la genética estadística.
 
Fuente: El Pais Digital.

viernes, 14 de septiembre de 2012

EL EQUIPO "PRIMEROS POBLADORES" RECUPERAN UNOS 200 RESTOS PALEONTOLÓGICOS DE LA CUEVA DE SANTA ANA DE CACERES.

El equipo de investigación Primeros Pobladores de Extremadura (EPPEx) ha extraído unos doscientos fósiles paleontológicos de la última campaña de excavación, iniciada el pasado 3 de septiembre en la cueva de Santa Ana de la capital cacereña.

Se trata de un conjunto de restos paleontológicos de los que cerca de una veintena de piezas han sido expuestas este martes en el Salón de Plenos de la Diputación de Cáceres, bajo la presencia de los arqueólogos y codirectores de esta investigación, Antoni Canals y Eudald Carbonell, acompañados por el presidente de la Diputación de Cáceres, Laureano León, la alcaldesa de la ciudad, Elena Nevado, así como la directora general de Patrimonio Cultural del Gobierno de Extremadura (GobEx), Pilar Merino.

También han estado presentes durante la rueda de prensa el alcalde de Malpartida de Cáceres, Alfredo Aguilera, así como el coronel del Cefot 1, Enrique Bernardí.

En concreto, esta campaña ha permitido el descubrimiento de doce especies distintas de fósiles de animales, entre las que destaca el cráneo de un oso único que, según ha indicado Canals, "permitirá estudiar la relación de las comunidades humanas con dichos depredadores".

Asimismo, se han hallado restos de fósiles de animales herbívoros, pequeños roedores, así como diversos bifaces --herramientas multiuso de la Prehistoria--.

Con estos hallazgos en la Cueva de Santa Ana aumenta así "el grado y el nivel de biodiversidad del calerizo cacereño, como ya se demostró en la cueva de Maltravieso", según ha apuntado Canals.

 

RESTOS DE HOMÍNIDOS


Por su parte, Carbonell ha señalado que con esta última recuperación y tras doce años de investigación, cabría la posibilidad de encontrar algún resto de homínido que explotaba la zona.

Cabe recordar que este complejo arqueológico cacereño se abre sobre una pequeña colina en el interior del campamento militar Cefot nº 1, a una distancia de 1,2 kilómetros al sur de la ciudad de Cáceres.

Igualmente cabe destacar que la intervención arqueológica del EPPEx en la cueva de Santa Ana para esta campaña se centra en continuar la excavación del sondeo exterior, los niveles achelenses con sus bifaces "extraordinariamente conservados", así como en los diferentes puntos de la cavidad en los que se viene interviniendo, ha indicado Canals.
 

viernes, 31 de agosto de 2012

DESCUBREN ORIGEN DE LA CULTURA MODERNA HACE 44.000 AÑOS EN SUDAFRICA.

 Una de las cuestiones fundamentales de la evolución humana es conocer cuándo emergieron culturas similares a la nuestra, que podamos considerar modernas. Hasta ahora, la mayoría de los arqueólogos creían que esto había ocurrido hace unos 10.000 o como mucho 20.000 años en el sur de África.
 
Sin embargo, una nueva investigación realizada por un equipo internacional de investigadores cree que el surgimiento de la cultura moderna se produjo mucho antes, hace 44.000 años, en el mismo lugar. Nuestros predecesores allí establecidos ya utilizaban muchos de los artefactos y elementos materiales como armas, adornos o elementos simbólicos que caracterizan el estilo de vida de los bosquimanos o hombres de San, pueblos africanos tradicionalmente cazadores-recolectores.
 
La investigación realizada por un equipo de científicos de Sudáfrica, Francia, Italia, Noruega, EE.UU. y Gran Bretaña, aparece en dos artículos publicados en la prestigiosa revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU. (PNAS).
 
Situado en las estribaciones de las montañas de Lebombo en KwaZulu-Natal, Sudáfrica, el yacimiento Border Cave ha conservado material orgánico de una forma excepcional. Los autores del estudio dicen que sus resultados han demostrado sin lugar a dudas que en torno a 44.000 años atrás la gente de ese enclave ya empleaba, por ejemplo, palos para excavar similares a los tradicionalmente utilizan los San.
 
Cera de abeja
 
«Se adornaban con cuentas hechas con cáscaras de huevo de avestruz y conchas marinas, y huesos con muescas con propósitos de notación. Utilizaban punzones de hueso y puntas de flecha envenenadas», dice Lucinda Backwell, de la Universidad de Wits en Sudáfrica.
 
El análisis químico de los residuos en un palo de madera decorado con incisiones revela que, al igual que hacen los San, los utilizaban para mantener y llevar un veneno que contiene ácido ricinoleico, que se encuentra en las semillas del ricino. Es la primera evidencia jamás descubierta del uso de este veneno.
 
Los científicos también han encontrado un trozo de cera de abeja, mezclado con resina y huevo y envuelto en fibras vegetales elaboradas a partir de la corteza interior de una planta leñosa. Este compuesto se utilizaba para fijar las puntas de flecha y otras herramientas y es la evidencia más antigua conocida de la utilización de la cera de abejas. Además, los colmillos de jabalí se empleaban en punzones y puntas de lanza.

CONFIRMACION DE LA EXISTENCIA DE UNA NUEVA ESPECIE HERMANA HUMANA HERMANA DE LOS NEANDERTALES.

En marzo de 2010, un extraño fósil salió por primera vez a la luz pública. Encontrado dos años antes en la remota cueva siberiana de Denisova, en los montes Altai, se trataba de un fragmento del dedo meñique de una niña (o de un niño) de unos siete años de edad que habitó en esa región hace más de 50.000 años.
 
En el mismo lugar se encontraron también varios artefactos y herramientas y, algo más tarde, dos piezas dentales.
 
Como explica José Manuel Nieves en ‘ABC’, los restos eran demasiado escasos como para determinar, por su morfología, la especie humana a la que pertenecían.
 
Así que terminaron en Leizpig (Alemania), en manos de Svante Pääbo, director del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva y uno de los mayores expertos mundiales en ADN fósil.
 
Pääbo, el investigador que logró secuenciar el genoma del hombre de Neandertal, consiguió extraer del hueso del dedo varias muestras de ADN mitocondrial, un material genético que no se encuentra en el núcleo de las células, sino repartido en diversos orgánulos (mitocondrias) del citoplasma celular y que sólo se transmite de madres a hijas.
 
Por eso bautizó el fósil como “Mujer X”.
 
Ahora sale a la luz un nuevo informe con la secuencia completa del genoma de los denisovanos, arrojando luz sobre las relaciones entre estos humanos arcaicos, estrechamente relacionados con los neandertales y los humanos modernos.
 
Los resultados son publicados en la revista ‘Science’.
 
La evidencia fósil de los denisovanos es escasa; la existencia de este grupo salió a la luz en 2010, cuando se halló el ADN de la pieza de un hueso de un dedo y dos molares excavados en una cueva al sur de Siberia.
 
Svante Pääbo, junto a su equipo de investigación, desarrolló un tratamiento que descomprimió el ADN, para que cada una de sus dos cadenas se pudiesen utilizar para generar moléculas para la secuenciación.
Este método permitió al equipo generar una minuciosa secuencia del genoma, similar en calidad a lo que los investigadores pueden obtener del genoma humano moderno.
 
Los expertos compararon entonces el genoma del denisovano con los de varios seres humanos modernos de todo el mundo, observando que los denisovanos comparten más genes con las poblaciones de las islas del sureste de Asia, incluyendo Melanesia y los aborígenes australianos, que con poblaciones en otras partes de Asia.
 
El estudio informa sobre otros hallazgos. Por ejemplo, los investigadores generaron una lista de los últimos cambios en el genoma humano, producidos después de la división de los denisovanos.
 
Esta lista ayudará a los científicos a comprender lo que diferencia a los seres humanos modernos de denisovanos y neandertales.
 
Si la investigación muestra que el tamaño de la población neandertal cambió con el tiempo de una manera similar, esto puede sugerir que una sola población que salió de África dio lugar tanto a los denisovanos como a los neandertales.

jueves, 30 de agosto de 2012

SANTIMAMIÑE, VIZCAINOS DEL MAGDALENIENSE.

Se trata de los vestigios de los moradores del periodo Magdaleniense, de entre 12.000 y 12.700 años de antigüedad, que dejaron su legado en forma de cenizas. Más concretamente, se trata de los restos de los prolongados fuegos con los que los cazadores de aquella lejana época realizaban para cocinar sus capturas cinegéticas en el vestíbulo de la gruta.
 
El equipo de arqueólogos dirigidos por el especialista Juan Carlos López Quintana ha logrado recuperar la friolera de 300 vestigios de aquella época, principalmente los restos óseos de los alimentos que ingerían aquellos remotos cazadores cuyos ojos veían una Urdaibai muy diferente a la actual. También se han recuperado piezas de sílex con las que estos cazadores y recolectores lograban su sustento diario, a pesar de las dificultades que la naturaleza les ponía. Y es que en un paisaje estepario con una temperatura inferior a la actual -entre 10 y 15 grados menos- y una línea costera a 4 o 5 kilómetros más lejana que la de ahora, la caza suponía su principal sustento. Y tras cobrarse piezas como bóvidos, cabras, ciervos o corzos, el fuego del interior de la gruta les servía de estancia para la alimentación.
 
“El fuego central tiene un diámetro de más de un metro, con diferentes capas que se han endurecido con el paso del tiempo”, señaló ayer López Quintana. Ello supone que la ocupación durante la época fría de la época magdaleniense fue “prolongada”. Pero su hábitat en el vestíbulo de Santimamiñe, al que apenas consiguen entrar los rayos del Sol, era aún más grande. “De hasta cuatro metros”, incidió el arqueólogo, “frente a una zona interior muy húmeda por las filtraciones y los goteos”, el espacio donde se encuentra el arte parietal -con medio centenar de figuras grabadas por las manos prehistóricas- y las más impresionantes formaciones geológicas de la cueva, sellada a las visitas en el 2006 por su mal estado.
 
Pero la mayor parte de restos óseos hallados no quedaron sobre ese fuego, sino que fueron acumuladas por los sedimentos en los milenios posteriores en esa gran sala central de Santimamiñe. Entre ellas destacan las piezas de animales cazados, pero también restos de salmones o crustáceos, como erizos de mar, que recolectaba el hombre antiguo en la línea costera de Urdaibai.
 
NUEVA HIPÓTESIS
 
El magdaleniense pintor
 
Ese vizcaino de hace 12.000 años “tenía una estrategia de subsistencia diversificada”, narró López Quintana. “Falta le hacía para poder sobrellevar unas condiciones tan extremas”, desveló. Aunque, al abrigo de los últimos secretos desvelados, una nueva hipótesis se podría abrir paso: que los autores de las famosas pinturas rupestres de Santimamiñe fueron coetáneos o “estén próximos en el tiempo” a los hombres a los que el fuego del vestíbulo alumbraba hace más de doce milenios.
 
Así, y con los datos actuales del estudio del hábitat, se plantea que el hombre del Magdaleniense medio o final pudiera ser el autor de esas pinturas. Pero, con palabras revestidas de cautela, López Quintana les citó como sus “probables” autores, que no definitivos. Habrá que seguir trabajando en los misterios de una vetusta cueva que sigue sorprendido al ser humano moderno.

miércoles, 29 de agosto de 2012

HALLAN TRES FOSILES DE UNA NUEVA ESPECIE DE HOMINIDO EN EL ESTE DE AFRICA.


Un cráneo y dos mandíbulas inferiores de tres individuos que vivieron hace unos 1,95 millones de años, durante el Paleolítico Inferior.
 
El este de África estuvo habitado por tres especies de homínidos al comienzo de la evolución humana, el Homo erectus, el Homo habilis y una tercera especie recién descubierta, a partir del hallazgo de tres fósiles en un yacimiento de Kenia.
 
El descubrimiento, del que informa este miércoles la revista ‘Nature’, es obra de un equipo de científicos del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Alemania y arroja nueva luz sobre los primeros momentos de la evolución humana tras la escisión de los primates.
 
Los fósiles, un cráneo casi completo y dos mandíbulas inferiores, pertenecieron a tres individuos diferentes que vivieron hace unos 1,95 millones de años, durante el Paleolítico Inferior, y se conservan en buen estado, según explicó Fred Spoor, paleontólogo y co-autor del artículo junto a la también paleontóloga Meave Leakey, del Turkana Basin Institute de Nairobi (Kenia).
 
En concreto, se trata de la cara y algunos dientes de un niño de alrededor de ocho años; una mandíbula inferior casi completa, con varias piezas dentales y raíces, que perteneció a un individuo adulto, y un fragmento de otra mandíbula inferior que conserva varios incisivos pequeños.
 
De hecho, según subrayó Spoor, una de esas dos mandíbulas es “la más completa hallada nunca perteneciente a un homínido primitivo”.
 
Los huesos aparecieron durante una excavación en el yacimiento de Koobi Fora, una región rocosa del norte de Kenia próxima al lago Turkana, rica en enterramientos y en aquel entonces, un hábitat ideal para los primeros homínidos, con temperaturas cálidas y mucha vegetación.
Significado
 
En 1972, los investigadores encontraron un cráneo en Kenia cuyas características -un rostro más grande y plano que los demás fósiles de la zona- no permitían encuadrarlo con ninguna de las especies identificadas hasta el momento, y la comparación resultaba aún más difícil porque carecía de mandíbula y dientes.
 
Este cráneo se convirtió en un enigma para los paleontólogos y abrió un debate sobre si, al comienzo de la evolución humana, hubo una o dos especies de Homo además del ya conocido Homo erectus, del que descienden el Neandertal y el Homo Sapiens.
 
Ahora, el hallazgo de los nuevos fósiles de Kenia, muy parecidos al de 1972, confirma que efectivamente fueron tres especies contemporáneas: el Homo Erectus, el Homo Habilis y una tercera, a la que aún no han puesto nombre, en espera de un estudio más detallado que permita conocer su parecido con el Homo Habilis.
 
“Cuando encontramos los fósiles de la cara, su parecido con el fósil de 1972 era inmediatamente obvio”, relató Spoor.
 
La morfología de los huesos indica que estos individuos tendrían una cara alargada y más plana, y un paladar con forma de U, que se diferencia del resto de los homínidos de su época, con forma de V.
Según Spoor, las tres especies convivieron en el mismo tiempo y espacio, pero lo más probable es que se evitaran entre ellas.
 
“Es posible que se conocieran, pero entre las especies de mamíferos cercanas a los homínidos lo más habitual es que se eviten entre ellas, como pasa con los gorilas y los chimpancés del Congo”, afirmó Spoor.
 
“El este de África era un lugar bastante poblado, con distintas especies que probablemente seguían dietas diferentes que aún no conocemos”, pero que podrían ser la clave de su convivencia en un mismo hábitat, al no tener que competir por los mismos alimentos, precisó Spoor.
 
Aunque tanto el Homo Habilis como esta nueva especie terminaron extinguiéndose, a diferencia del Homo Erectus, “parece evidente que la evolución humana no siguió una línea unidireccional”.

UN ELEFANTE DE 100.000 EN EL LITORAL CATALAN.

 
Un grupo de arqueólogos localiza unos restos con más de 100.000 años en la cueva del Rinoceronte de Castelldefels. El mamífero aparece completo.
 
La cueva del Rinoceronte, en Castelldefels, sigue desvelando sus secretos. El más reciente fue hecho público ayer. Un grupo de arqueólogos ha descubierto los restos completos de un elefante con 100.000 años de antigüedad. Las excavaciones están dirigidas por el grupo de investigación del Cuaternario-SERP (Seminario de Estudios e Investigaciones Prehistóricas) de la Universidad de Barcelona y financiadas por el Ayuntamiento de Castelldefels y el servicio de Arqueología y Paleontología de la Generalitat.
 
Según explicó a LA RAZÓN Joan Daura, uno de los responsables del descubrimiento, el animal es «una especie antigua, anterior a la llegada de los mamuts. Por ahora hemos podido documentar las dos extremidades posteriores completas, además de la pelvis y la columna vertebral en conexión anatómica». Daura cree que puede tratarse de una cría de elefante, con una edad de entre 6 y 7 años.
 
Hasta fecha reciente, en esta zona del Garraf se habían podido localizar algunas partes aisladas del esqueleto de estos paquidermos, como las defensas, especialmente del mamut, cronológicamente más moderno que el elefante ahora rescatado.
 
El equipo de la Universidad de Barcelona espera poder concluir esta semana sus trabajos en este descubrimiento excepcional. Nunca había aparecido un animal completo de estas características en Cataluña.
 
El especialista explicó que el hallazgo viene a demostrar que en esta zona del litoral catalán hace 100.000 tenían unas temperaturas mucho más cálidas que ahora. No sería exagerado calificar la climatología del Garraf en esa época como «muy similar a la de África». El dato también viene avalado por el descubrimiento en la cueva de una veintena de tortugas mediterráneas, aunque pueden existir más sorpresas en futuas excavaciones.
 
«Sabemos que debajo del elefante puede haber un rinoceronte, probablemente más antiguo que el animal que estamos excavando en la actualidad», concluyó Daura.

lunes, 27 de agosto de 2012

RESTOS DE HOGARES PALEOLITICOS EN LA CUEVA DE EIRÓS.

El equipo de arqueólogos que está coordinando las excavaciones en la Cova Eirós sigue realizando hallazgos importantes en el yacimiento y, después de encontrar las primeras muestras de arte rupestre del noroeste peninsular, ha localizado restos que apuntan a la existencia de hogares del paleolítico medio y superior en esa gruta del municipio lucense de Triacastela.
 
En declaraciones a EFE, uno de los coordinadores de la excavación, Arturo de Lombera, confirmó que los hallazgos que se están produciendo van "en la línea" de los realizados el pasado año, en la cuarta campaña de excavaciones en el yacimiento de la Cova Eirós, lo que a su juicio "es bueno", porque "demuestra que las hipótesis de las que partía" el equipo de investigación "son correctas".
 
Después de hallar los "primeros restos de arte parietal paleolítico" que han sido localizados en Galicia, en forma "de pinturas y grabados rupestres", los arqueólogos han encontrado ahora señales de huesos quemados en dos niveles diferentes de las excavaciones, que insinúan la existencia de dos hogueras.
 
En concreto, según informó el codirector de las investigaciones, han sido localizadas las huellas de un hogar en el nivel que marca unos 118.000 años de antigüedad, que se corresponde con el paleolítico medio, en la zona de la entrada de la cueva, por lo que los arqueólogos han empezado a excavar para seguir documentando el hallazgo.
 
Con todo, una de las principales novedades es que también han localizado huesos quemados en el nivel que se corresponde con unos 30.000 años de antigüedad, en este caso del paleolítico superior.

 
Esas señales apuntan indicios de la existencia de un posible hogar en la cueva durante esa época, aunque el coordinador de las excavaciones reconoció que son pruebas que habrá que verificar, dado que el fuego pudo originarse de forma fortuita en la entrada de la gruta.
 
Además, en el sector de la entrada de la cueva han aparecido restos de fauna e industria lítica, incluso tallas laminares que, según Arturo de Lombera, no se encuentran en el paleolítico medio, lo que contribuiría a reforzar la hipótesis de que en la misma caverna vivieron, en épocas diferentes, Homo Neanthertales y Sapiens.
 
Por otra parte, los arqueólogos buscan también en el interior de la gruta restos que se puedan asociar con las manifestaciones de arte rupestre encontradas en el yacimiento, pero de momento sólo han localizado vestigios que podrían ser de origen medieval, como un punzón de hueso.

 
Las investigaciones que se están desarrollando en el entorno de la Cova Eirós, por parte de arqueólogos de las universidades de Santiago de Compostela y de la Rovira y Virgill (Tarragona), forman parte del proyecto "Ocupaciones humanas durante el Pleistoceno en la cuenca media del Miño".
 
Desde 2008, se han desarrollado, si contamos la actual, cinco campañas de excavaciones en la cueva, y en la entrada ya se han localizado varios niveles de ocupación del Paleolítico Medio y Superior, con una antigüedad que oscila entre 85.000 y 35.000 años, así como restos de la Edad de Bronce y del medievo.
 
El director del proyecto es el historiador Ramón Fábregas, mientras que Arturo de Lombera y Xosé Pedro Rodríguez actúan como coordinadores de las excavaciones, en las que participan catorce arqueólogos y que continuarán en el yacimiento de Triacstela hasta el día 9 de septiembre.

miércoles, 22 de agosto de 2012

EL HAYAZGO DE UN CRANEO PERMITE ADELANTAR 20.000 AÑOS LA LLEGADA DEL HOMBRE MODERNO A ASIA DESDE AFRICA.

El hombre moderno —nuestro antepasado directo— era un impenitente viajero. Y, para los medios de la época —a pie—, bastante rápido. Tanto, que llegó, desde el origen común africano de hace más de 140.000 años al sudeste asiático, hace unos 60.000, según publican en PNAS, la revista de la Academia Americana de Ciencias, investigadores de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign.

La datación ha sido posible gracias al hallazgo de fragmentos de un cráneo muy bien conservados en una cueva de los montes Anamitas, al norte de Laos. Y el resultado hace retroceder en 20.000 años la fecha estimada de la llegada de nuestra especie al sudeste asiático.

El hecho de que el hallazgo haya sido de una calavera es especialmente importante. Cuestiones como la capacidad cerebral, la composición de la dentadura, o incluso la forma de caminar, se pueden determinar con estos restos. Por eso los investigadores, que admiten que hay otros restos en la zona que podrían ser de la misma época, consideran que es este el hallazgo determinante, por su grado de conservación y la información obtenida.

Los antropólogos destacan, además, el hecho de que la calavera haya sido encontrada en el interior, y no en la costa. Se supone que la ruta inicial de las migraciones desde África a Asia fue siguiendo el litoral, pero este descubrimiento indica que ya en aquellos años la expansión del ser humano y sus capacidades le permitían adentrarse y buscar otros hábitats en los que explotar los recursos.
En la cueva no se han encontrado más restos, ni utensilios, lo que permite a los descubridores descartar que se tratara de un enterramiento o de un lugar permanentemente habitado. La teoría que manejan los estudiosos es que el individuo murió cerca, y que sus restos acabaron en ella tiempo después.

“Es un fósil del ser humano moderno especialmente antiguo y lo es, especialmente, para esta región”, ha dicho la antropóloga de la Universidad de Illinois Laura Shackelford, que dirigió el trabajo junto a Fabrice Demeter, del Museo Nacional de Historia Natural de París. “Hay otros fósiles de humanos modernos en China o en islas del sudeste asiático que podrían ser de la misma época, pero o no están bien datadas o no presentan rasgos humanos definitivos. Este cráneo está muy bien datado y muestra rasgos concluyentes del ser humano moderno”, ha dicho.

El hecho de que el hombre haya llegado a esa zona de Asia tan temprano permite asegurar la idea de que todos los actuales habitantes del mundo tienen el mismo origen. En el apretado calendario antropológico había un problema con la población de Australia y Oceanía. Lo lógico es que esta descienda de los mismos antepasados que el resto, cuyo origen actual se sitúa ahora en el Sur de África. Y el camino natural para llegar hasta ahí era que el ser humano hubiera llegado desde Asia cruzando por Indonesia. Mas había un pequeño problema para cuadrar las fechas, ya que las dataciones anteriores, que situaban el paso de los humanos por Indochina hace solo 40.000 años, no dejaban casi margen para que los aborígenes llegaran y se asentaran en Oceanía. Esto abría la puerta —o no permitía cerrarla del todo— a una teoría casi descartada, que es la de que hubiera habido varios orígenes de los seres actuales.

LAS TEIXONERES PODRIA ACOGER EL HOGAR MAS ANTIGUO DE CATALUÑA.

La alta probabilidad de que en el interior de las Toixoneres haya restos de hogar más antiguas de Cataluña y la certeza de la presencia humana prehistórica en Toll son las dos grandes noticias que deja la décima campaña de excavaciones arqueológicas realizada en estas dos cuevas del Moianès, unos trabajos que el equipo codirigido por Jordi Rosell, Ruth Blasco y Florent Rivals inició el 3 de agosto pasado y cierra hoy. Una veintena de especialistas han participado en una iniciativa que tiene la continuidad asegurada pese a la "desafección" que, en palabra de Rosell, ha causado la merma de los recursos que aporta anualmente la administración local, un recorte que se ha concretado en el La ausencia de presupuesto para la manutención alimentaria de los arqueólogos, alojados durante dos semanas en La Masia.

Las excavaciones que se llevaron a cabo en Toll en noviembre del año pasado con motivo de la grabación del programa televisivo Sota Terra, de TV3, proporcionaron una sorpresa mayúscula a los arqueólogos: el descubrimiento de las trazas de un hogar en un rincón oscuro en el interior de las Toixoneres. Un hallazgo inesperado porque hasta entonces, durante las campañas que el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) hay realiza cada verano desde 2003, los hogares localizados se encontraban en la entrada de la cueva y su antigüedad se documenta en unos 50.000 años. En cambio, este otro queda por debajo de la cota de 98.000 años y, si se confirma este registro, sería la evidencia de fuego más antigua jamás localizada en Cataluña.

La sospecha es fundada, pero el paso de la hipótesis razonada a la certeza científica la han de dar las investigaciones que se harán a partir de ahora en el laboratorio. "Tenemos que ser prudentes", apuntó ayer Jordi Rosell. La constatación haría retroceder notablemente la cronología de la presencia del hombre de Neandertal en la zona. "No hemos encontrado ninguna pieza de menaje o de industria lítica asociada al hogar, pero sí restos fósiles como un diente de potro a partir de la cual podremos aplicar la Prueba de uranio-torio para determinar la antigüedad", comentó Rosell . "Es un hogar muy delgado, de pocos días y horas de duración ubicado en un lugar bien ventilado, entre dos galerías".

La convicción de los arqueólogos era que la presencia humana se limitaba a la boca de la gruta, pero este descubrimiento evidencia que la alternancia de la ocupación de la cueva entre humanos y carnívoros "fue una constante", según Jordi Rosell. Las dos últimas campañas llevadas a cabo han permitido certificar que la zona de las Toixoneres estuvo habitada por grupos estables de neandertales y no sólo por individuos que llegaban de paso hacia otros destinos.

La investigación en las cuevas del Toll ha ofrecido la constatación de la presencia humana gracias a los hallazgos de industria lítica realizadas, tales como herramientas de sílex. "En los años 50", explicó Rosell, "se hicieron descubrimientos como esta, pero la documentación trataba todas las cuevas de forma conjunta y no podemos saber si lo que encontraron había desenterrado al Toll o a las Toixoneres". Asegurada una respuesta, los arqueólogos se les abren ahora unas cuantas nuevas preguntas: "sabemos que estaban, pero ... ¿qué hacían? Estas piezas de sílex no hablan todavía de ningún período cultural concreto". Sin embargo, estos hallazgos hacen que "el Charco vuelva a ser una cueva arqueológica y no sólo paleontológica".

Restos animales varias de ejemplares de oso de las cavernas, bisonte, ciervo y rinoceronte, y rastros polínicos que explican el paisaje prehistórico del Toll son otros descubrimientos que ha realizado el equipo del IPHES. Cerrada la campaña, los arqueólogos se enfrentan ahora a la tarea de clarificar el laboratorio las hipótesis formuladas y documentar con precisión los restos excavados. Un bagaje que confirma la importancia creciente de las cuevas del Toll a escala internacional.

Fuente: Regio7.cat

¿UNA ATAPUERCA GALLEGA?

Cuatro años de trabajos arqueológicos desarrollados por un equipo de investigación de la Universidad de Santiago de Compostela han descubierto pruebas de arte rupestre en la Cova de Eirós de Triacastela (Lugo), que serían las primeras evidencias en el Noroeste peninsular.

En las investigaciones, ha participado también un equipo del Insititut Català de Paleoecologia Humana i evolucio Social de Tarragona. La mayoría de los motivos, que no ofrecen formas fácilmente reconocibles a primera vista, aparecen concentrados en la gran sala del interior de la cavidad, siendo pinturas en negro y grabados.

En el primer caso, usando carbón vegetal como pigmento, forman contornos de animales incompletos, líneas de puntos o marcas, mientras que el segundo caso representan los dibujos más numerosos, más visibles.Esta investigación revela por primera vez la presencia de varios periodos representados, encuadrados dentro de dos momentos del Paleolítico superior, el Graveto-Soluitrense y Magdalense, que se remontan a cerca de 30.000 años.

La gruta natural donde se ha llevado a cabo el trabajo según los investigadores tendría más de 100.000 años. La alcaldesa de Triacastela Olga Iglesias ha destacado que aunque los dibujos "no son tan evidentes como los que aparecen en Altamira", si son equiparables a las pinturas rupestres que existen "en la Meseta, en el Cantábrico o en Portugal".

Además constata que en Galicia no existe "ninguna otra fuente de pintura rupestre", y en este caso detalla que se debe a que la cueva de Triacastela "es de lo poco de origen calizo que existe en Galicia y eso ha permitido su conservación". En el lugar ya aparecieron otros restos, como una aguja en hueso, y los expertos mantienen que en la gruta gallega convivieron tanto el neardental con el homo sapiens.

Mientras tanto el rector de la USC durante su visita al yacimiento, ha destacado que este descubrimiento es "una magnífica muestra de los resultados que ofrece la cooperación interuniversitaria en materia de investigación". Por su parte Enrique Alkorta, responsable de arqueología de la red museística de la Diputación de Lugo, aventura que, de la misma forma que aparecen ahora estas pinturas que sugieren formas animales, si se profundiza en la cueva deberían hallarse “grupos que representan más cosas”.

“Ahora hay que investigar el yacimiento, excavarlo y ponerlo en valor, pero eso aún tardará años”. La campaña actual se desarrollará hasta el 9 de septiembre y se confían en encontrar más vestigios relacionados con las pinturas.