sábado, 6 de octubre de 2012

NEANDERTALES Y SAPIENS CONVIVIERON PACIFICAMENTE EN EL NORTE DE ISRAEL.

Los neandertales pudieron haber convivido con los primeros seres humanos y, posiblemente, se cruzaron con ellos, según una nueva investigación.

Hachas de piedra y puntas de flecha de sílex, de las dos ramas de la raza humana, han sido descubiertas en cuevas de piedra caliza en el norte de Israel.

Los resultados, publicados en The Times, han llevado a los arqueólogos a creer que las dos sub-especies se hallaban en armonía en una cordillera de la costa que en la actualidad se encuentra en estado de guerra con sus vecinos.
 
Ninguno de los huesos descubiertos en Nahal Me'arot -un lugar que es Patrimonio Mundial- tenían heridas mortales, lo que sugiere que los hombres prehistóricos vivían en paz unos con otros hace 80.000 años.
 
Los neandertales eran mucho más sofisticados que lo que ellos han sido acreditados, según comenta el arqueólogo Daniel Kaufman, con sus propios rituales funerarios y, posiblemente, habilidad de lenguaje, junto con su capacidad para fabricar herramientas.

Él dijo al escritor James Hilder que creía que el cruzamiento pacífico fue más probable que el resultado de ataques de violación.

Kaufman advierte: "Si ese mestizaje tuvo lugar, debió haber sido aquí. Y llamar a alguien neandertal es un insulto para el hombre de neandertal".

Los estudios genéticos han indicado que los europeos modernos tienen entre un 1 y 4 por ciento de sus genes procedentes de los neandertales, los cuales se extinguieron hace 28.000 años.

El valle encajonado de Nahal Me'arot también incluye las cuevas de Tabun, Jamal, el-Wad y Skhul, que tienen depósitos culturales que representan medio millón de años de la evolución humana.
Hay evidencias de iniciales arquitecturas de piedra y cambios de estilo de vida de cazador-recolector hacia la agricultura y la ganadería.

La arqueóloga británica, Dorothy Garrod, fue la primera que exploró las cuevas en 1928. Ahora hay 40.000 visitantes al año.
 

miércoles, 26 de septiembre de 2012

BIOGRAFIAS: LLUIS PERICOT.



Se formó en la Universidad de Barcelona bajo la maestría de P.Bosch i Gimpera, durante los años mozos realizó diversas excavaciones en Cataluña y publicó su tesis doctoral la civilizacion megalítica catalana y la cultura pirenaica (1925). Fue nombrado catedrático de la Universidad de Santiago de Compostela, de la que pasó rápidamente a la de Valencia (1927), donde llevó a cabo una labor muy importante en la formación de discípulos (Fletcher, San Valero, Jordà) y en la creación del Servicio de Investigación Prehistórica de la Diputación Provincial, en colaboración con Isidro Ballester, primer centro científico de la prehistoria en el País Valencià.De las excavaciones que hizo en este período, destacan las de la Bastida de Moixent y, sobre todo, la cueva del Parpalló. En 1933 fue llamado a Barcelona por la Universidad Autónoma como profesor de etnología, y nombrado secretario de la facultad de letras, cargo que mantuvo durante muchos años. Los hallazgos del Parpalló y de otras cuevas valencianas hermanas lo llevaron a especializarse sobre el paleolítico superior de los Países Catalanes, tema sobre el cual publicó numerosos trabajos que le dieron un gran prestigio, lo que, junto con el exilio de Bosch i Gimpera , favoreció que fuera nombrado jefe de la escuela de arqueología de Barcelona. Fue también decano de la facultad de letras, presidente del patronato de la universidad y vicepresidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Presidió también los congresos internacionales de Ciencias Prehistóricas y protohistóricas (Madrid, 1954), de Prehistoria Africana (Dakar, 1967) y de Americanistas (Barcelona-Madrid). Su producción bibliográfica es muy extensa. De las memorias de excavaciones destaca La cueva del Parpalló (1942), y en cuanto a las obras de síntesis: Prehistoria de la península ibérica (1923), La España primitiva y romana (1934), La España primitiva (1950), Prehistoria de Marruecos: el Paleolítico (1957), Manual de Prehistoria africana (en colaboración con M.Tarradell, 1961), The Balearic Islands (1973, edición castellana, Las Islas Baleares en los tiempos prehistóricos, 1976), así como Grández y miseria de la prehistoria (1948), Las raíces de España (1952) y Cincuenta años de prehistoria (1964). Destacó también como especialista de la prehistoria americana: La América indígena (1936).






UNA MUTACIÓN GENÉTICA FAVORECIÓ LA EXPASIÓN DEL HOMO SAPIENS EN ÁFRICA

Tres equipos científicos estadounidenses que han analizado patrones de variación genética en diferentes poblaciones han dado con una mutación, que debió producirse hace más de 85.000 años, y que permitiría a los Homo sapiens del centro de África migrar por todo el continente.
 
La mutación está en un grupo de genes del cromosoma 11 implicados en la conversión de ácidos grasos poliinsaturados de origen vegetal en ácidos poliinsaturados necesarios para aumentar el tamaño del cerebro, su complejidad y sus funciones, según explican los investigadores, que logran así asociar la base genética con la llamada gran expansión africana del Homo sapiens.

Diversas investigaciones genéticas y arqueológicas apuntan hacia el origen del H. sapiens hace unos 180.000 años, pero permanecerían confinados unos 100.000 años en una zona con abundantes lagos en el centro de África, según explican los investigadores del Centro Médico Wake Forest Baptist que forman uno de los tres equipos de la investigación, presentada en la revista Plos One y liderada por Joshua M. Akey (Universidad de Washington). Su hipótesis es que este confinamiento territorial se debió, al menos en parte, a que los humanos primitivos necesitaban, para alimentar sus funciones cerebrales, un ácido graso específico (DHA) que contienen los peces. Y en la región centroafricana habría agua y, por tanto, fuentes de alimentos con DHA.

"Ha habido un considerable debate acerca de cómo los humanos primitivos lograban obtener el suficiente DHA necesario para mantener su tamaño cerebral y su complejidad", comenta Floyd Chilton, uno de los autores de la investigación, en un comunicado de Wake Forest. "Es sorprendente que hayamos descubierto la región de la variación genética que debió surgir aproximadamente al tiempo que aquellos hombres primitivos salieron de esa región africana central en lo que se ha llamado la gran expansión", añade.

Con la variación genética los humanos podían alejarse de las zonas con agua y los productos alimenticios necesarios que en ella obtendrían. Y a partir de ese momento, según muestran los resultados expuestos en Plos One, se produjo una intensa presión selectiva en la población y rápidamente se difundió la mutación por todo el continente africano.

La capacidad de conversión de ácidos grasos de origen vegetal en alimento del cerebro significaría que los primeros humanos ya no dependían de una única fuente, el pescado, y eso era importante porque cuando aparece esta mutación aún no existía la caza y pesca organizada que pudiera mejorar el suministro de esos ácidos grasos, recuerda Akey.

Los investigadores han analizado los genomas de poco más de mil individuos de 15 poblaciones humanas diferentes que formaban parte del proyecto Genoma Humano más otros tantos de 52 poblaciones de la base de datos Diversidad del Genoma Humano. Los científicos de Wake Forest se han ocupado de los estudios de bioquímica de los ácidos grasos, los de la Universidad de Washington han hecho la genética de poblaciones y otro equipo, de la Universidad John Hopkins, se ha ocupado de la genética estadística.
 
Fuente: El Pais Digital.

viernes, 14 de septiembre de 2012

EL EQUIPO "PRIMEROS POBLADORES" RECUPERAN UNOS 200 RESTOS PALEONTOLÓGICOS DE LA CUEVA DE SANTA ANA DE CACERES.

El equipo de investigación Primeros Pobladores de Extremadura (EPPEx) ha extraído unos doscientos fósiles paleontológicos de la última campaña de excavación, iniciada el pasado 3 de septiembre en la cueva de Santa Ana de la capital cacereña.

Se trata de un conjunto de restos paleontológicos de los que cerca de una veintena de piezas han sido expuestas este martes en el Salón de Plenos de la Diputación de Cáceres, bajo la presencia de los arqueólogos y codirectores de esta investigación, Antoni Canals y Eudald Carbonell, acompañados por el presidente de la Diputación de Cáceres, Laureano León, la alcaldesa de la ciudad, Elena Nevado, así como la directora general de Patrimonio Cultural del Gobierno de Extremadura (GobEx), Pilar Merino.

También han estado presentes durante la rueda de prensa el alcalde de Malpartida de Cáceres, Alfredo Aguilera, así como el coronel del Cefot 1, Enrique Bernardí.

En concreto, esta campaña ha permitido el descubrimiento de doce especies distintas de fósiles de animales, entre las que destaca el cráneo de un oso único que, según ha indicado Canals, "permitirá estudiar la relación de las comunidades humanas con dichos depredadores".

Asimismo, se han hallado restos de fósiles de animales herbívoros, pequeños roedores, así como diversos bifaces --herramientas multiuso de la Prehistoria--.

Con estos hallazgos en la Cueva de Santa Ana aumenta así "el grado y el nivel de biodiversidad del calerizo cacereño, como ya se demostró en la cueva de Maltravieso", según ha apuntado Canals.

 

RESTOS DE HOMÍNIDOS


Por su parte, Carbonell ha señalado que con esta última recuperación y tras doce años de investigación, cabría la posibilidad de encontrar algún resto de homínido que explotaba la zona.

Cabe recordar que este complejo arqueológico cacereño se abre sobre una pequeña colina en el interior del campamento militar Cefot nº 1, a una distancia de 1,2 kilómetros al sur de la ciudad de Cáceres.

Igualmente cabe destacar que la intervención arqueológica del EPPEx en la cueva de Santa Ana para esta campaña se centra en continuar la excavación del sondeo exterior, los niveles achelenses con sus bifaces "extraordinariamente conservados", así como en los diferentes puntos de la cavidad en los que se viene interviniendo, ha indicado Canals.
 

viernes, 31 de agosto de 2012

DESCUBREN ORIGEN DE LA CULTURA MODERNA HACE 44.000 AÑOS EN SUDAFRICA.

 Una de las cuestiones fundamentales de la evolución humana es conocer cuándo emergieron culturas similares a la nuestra, que podamos considerar modernas. Hasta ahora, la mayoría de los arqueólogos creían que esto había ocurrido hace unos 10.000 o como mucho 20.000 años en el sur de África.
 
Sin embargo, una nueva investigación realizada por un equipo internacional de investigadores cree que el surgimiento de la cultura moderna se produjo mucho antes, hace 44.000 años, en el mismo lugar. Nuestros predecesores allí establecidos ya utilizaban muchos de los artefactos y elementos materiales como armas, adornos o elementos simbólicos que caracterizan el estilo de vida de los bosquimanos o hombres de San, pueblos africanos tradicionalmente cazadores-recolectores.
 
La investigación realizada por un equipo de científicos de Sudáfrica, Francia, Italia, Noruega, EE.UU. y Gran Bretaña, aparece en dos artículos publicados en la prestigiosa revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU. (PNAS).
 
Situado en las estribaciones de las montañas de Lebombo en KwaZulu-Natal, Sudáfrica, el yacimiento Border Cave ha conservado material orgánico de una forma excepcional. Los autores del estudio dicen que sus resultados han demostrado sin lugar a dudas que en torno a 44.000 años atrás la gente de ese enclave ya empleaba, por ejemplo, palos para excavar similares a los tradicionalmente utilizan los San.
 
Cera de abeja
 
«Se adornaban con cuentas hechas con cáscaras de huevo de avestruz y conchas marinas, y huesos con muescas con propósitos de notación. Utilizaban punzones de hueso y puntas de flecha envenenadas», dice Lucinda Backwell, de la Universidad de Wits en Sudáfrica.
 
El análisis químico de los residuos en un palo de madera decorado con incisiones revela que, al igual que hacen los San, los utilizaban para mantener y llevar un veneno que contiene ácido ricinoleico, que se encuentra en las semillas del ricino. Es la primera evidencia jamás descubierta del uso de este veneno.
 
Los científicos también han encontrado un trozo de cera de abeja, mezclado con resina y huevo y envuelto en fibras vegetales elaboradas a partir de la corteza interior de una planta leñosa. Este compuesto se utilizaba para fijar las puntas de flecha y otras herramientas y es la evidencia más antigua conocida de la utilización de la cera de abejas. Además, los colmillos de jabalí se empleaban en punzones y puntas de lanza.

CONFIRMACION DE LA EXISTENCIA DE UNA NUEVA ESPECIE HERMANA HUMANA HERMANA DE LOS NEANDERTALES.

En marzo de 2010, un extraño fósil salió por primera vez a la luz pública. Encontrado dos años antes en la remota cueva siberiana de Denisova, en los montes Altai, se trataba de un fragmento del dedo meñique de una niña (o de un niño) de unos siete años de edad que habitó en esa región hace más de 50.000 años.
 
En el mismo lugar se encontraron también varios artefactos y herramientas y, algo más tarde, dos piezas dentales.
 
Como explica José Manuel Nieves en ‘ABC’, los restos eran demasiado escasos como para determinar, por su morfología, la especie humana a la que pertenecían.
 
Así que terminaron en Leizpig (Alemania), en manos de Svante Pääbo, director del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva y uno de los mayores expertos mundiales en ADN fósil.
 
Pääbo, el investigador que logró secuenciar el genoma del hombre de Neandertal, consiguió extraer del hueso del dedo varias muestras de ADN mitocondrial, un material genético que no se encuentra en el núcleo de las células, sino repartido en diversos orgánulos (mitocondrias) del citoplasma celular y que sólo se transmite de madres a hijas.
 
Por eso bautizó el fósil como “Mujer X”.
 
Ahora sale a la luz un nuevo informe con la secuencia completa del genoma de los denisovanos, arrojando luz sobre las relaciones entre estos humanos arcaicos, estrechamente relacionados con los neandertales y los humanos modernos.
 
Los resultados son publicados en la revista ‘Science’.
 
La evidencia fósil de los denisovanos es escasa; la existencia de este grupo salió a la luz en 2010, cuando se halló el ADN de la pieza de un hueso de un dedo y dos molares excavados en una cueva al sur de Siberia.
 
Svante Pääbo, junto a su equipo de investigación, desarrolló un tratamiento que descomprimió el ADN, para que cada una de sus dos cadenas se pudiesen utilizar para generar moléculas para la secuenciación.
Este método permitió al equipo generar una minuciosa secuencia del genoma, similar en calidad a lo que los investigadores pueden obtener del genoma humano moderno.
 
Los expertos compararon entonces el genoma del denisovano con los de varios seres humanos modernos de todo el mundo, observando que los denisovanos comparten más genes con las poblaciones de las islas del sureste de Asia, incluyendo Melanesia y los aborígenes australianos, que con poblaciones en otras partes de Asia.
 
El estudio informa sobre otros hallazgos. Por ejemplo, los investigadores generaron una lista de los últimos cambios en el genoma humano, producidos después de la división de los denisovanos.
 
Esta lista ayudará a los científicos a comprender lo que diferencia a los seres humanos modernos de denisovanos y neandertales.
 
Si la investigación muestra que el tamaño de la población neandertal cambió con el tiempo de una manera similar, esto puede sugerir que una sola población que salió de África dio lugar tanto a los denisovanos como a los neandertales.

jueves, 30 de agosto de 2012

SANTIMAMIÑE, VIZCAINOS DEL MAGDALENIENSE.

Se trata de los vestigios de los moradores del periodo Magdaleniense, de entre 12.000 y 12.700 años de antigüedad, que dejaron su legado en forma de cenizas. Más concretamente, se trata de los restos de los prolongados fuegos con los que los cazadores de aquella lejana época realizaban para cocinar sus capturas cinegéticas en el vestíbulo de la gruta.
 
El equipo de arqueólogos dirigidos por el especialista Juan Carlos López Quintana ha logrado recuperar la friolera de 300 vestigios de aquella época, principalmente los restos óseos de los alimentos que ingerían aquellos remotos cazadores cuyos ojos veían una Urdaibai muy diferente a la actual. También se han recuperado piezas de sílex con las que estos cazadores y recolectores lograban su sustento diario, a pesar de las dificultades que la naturaleza les ponía. Y es que en un paisaje estepario con una temperatura inferior a la actual -entre 10 y 15 grados menos- y una línea costera a 4 o 5 kilómetros más lejana que la de ahora, la caza suponía su principal sustento. Y tras cobrarse piezas como bóvidos, cabras, ciervos o corzos, el fuego del interior de la gruta les servía de estancia para la alimentación.
 
“El fuego central tiene un diámetro de más de un metro, con diferentes capas que se han endurecido con el paso del tiempo”, señaló ayer López Quintana. Ello supone que la ocupación durante la época fría de la época magdaleniense fue “prolongada”. Pero su hábitat en el vestíbulo de Santimamiñe, al que apenas consiguen entrar los rayos del Sol, era aún más grande. “De hasta cuatro metros”, incidió el arqueólogo, “frente a una zona interior muy húmeda por las filtraciones y los goteos”, el espacio donde se encuentra el arte parietal -con medio centenar de figuras grabadas por las manos prehistóricas- y las más impresionantes formaciones geológicas de la cueva, sellada a las visitas en el 2006 por su mal estado.
 
Pero la mayor parte de restos óseos hallados no quedaron sobre ese fuego, sino que fueron acumuladas por los sedimentos en los milenios posteriores en esa gran sala central de Santimamiñe. Entre ellas destacan las piezas de animales cazados, pero también restos de salmones o crustáceos, como erizos de mar, que recolectaba el hombre antiguo en la línea costera de Urdaibai.
 
NUEVA HIPÓTESIS
 
El magdaleniense pintor
 
Ese vizcaino de hace 12.000 años “tenía una estrategia de subsistencia diversificada”, narró López Quintana. “Falta le hacía para poder sobrellevar unas condiciones tan extremas”, desveló. Aunque, al abrigo de los últimos secretos desvelados, una nueva hipótesis se podría abrir paso: que los autores de las famosas pinturas rupestres de Santimamiñe fueron coetáneos o “estén próximos en el tiempo” a los hombres a los que el fuego del vestíbulo alumbraba hace más de doce milenios.
 
Así, y con los datos actuales del estudio del hábitat, se plantea que el hombre del Magdaleniense medio o final pudiera ser el autor de esas pinturas. Pero, con palabras revestidas de cautela, López Quintana les citó como sus “probables” autores, que no definitivos. Habrá que seguir trabajando en los misterios de una vetusta cueva que sigue sorprendido al ser humano moderno.

miércoles, 29 de agosto de 2012

HALLAN TRES FOSILES DE UNA NUEVA ESPECIE DE HOMINIDO EN EL ESTE DE AFRICA.


Un cráneo y dos mandíbulas inferiores de tres individuos que vivieron hace unos 1,95 millones de años, durante el Paleolítico Inferior.
 
El este de África estuvo habitado por tres especies de homínidos al comienzo de la evolución humana, el Homo erectus, el Homo habilis y una tercera especie recién descubierta, a partir del hallazgo de tres fósiles en un yacimiento de Kenia.
 
El descubrimiento, del que informa este miércoles la revista ‘Nature’, es obra de un equipo de científicos del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Alemania y arroja nueva luz sobre los primeros momentos de la evolución humana tras la escisión de los primates.
 
Los fósiles, un cráneo casi completo y dos mandíbulas inferiores, pertenecieron a tres individuos diferentes que vivieron hace unos 1,95 millones de años, durante el Paleolítico Inferior, y se conservan en buen estado, según explicó Fred Spoor, paleontólogo y co-autor del artículo junto a la también paleontóloga Meave Leakey, del Turkana Basin Institute de Nairobi (Kenia).
 
En concreto, se trata de la cara y algunos dientes de un niño de alrededor de ocho años; una mandíbula inferior casi completa, con varias piezas dentales y raíces, que perteneció a un individuo adulto, y un fragmento de otra mandíbula inferior que conserva varios incisivos pequeños.
 
De hecho, según subrayó Spoor, una de esas dos mandíbulas es “la más completa hallada nunca perteneciente a un homínido primitivo”.
 
Los huesos aparecieron durante una excavación en el yacimiento de Koobi Fora, una región rocosa del norte de Kenia próxima al lago Turkana, rica en enterramientos y en aquel entonces, un hábitat ideal para los primeros homínidos, con temperaturas cálidas y mucha vegetación.
Significado
 
En 1972, los investigadores encontraron un cráneo en Kenia cuyas características -un rostro más grande y plano que los demás fósiles de la zona- no permitían encuadrarlo con ninguna de las especies identificadas hasta el momento, y la comparación resultaba aún más difícil porque carecía de mandíbula y dientes.
 
Este cráneo se convirtió en un enigma para los paleontólogos y abrió un debate sobre si, al comienzo de la evolución humana, hubo una o dos especies de Homo además del ya conocido Homo erectus, del que descienden el Neandertal y el Homo Sapiens.
 
Ahora, el hallazgo de los nuevos fósiles de Kenia, muy parecidos al de 1972, confirma que efectivamente fueron tres especies contemporáneas: el Homo Erectus, el Homo Habilis y una tercera, a la que aún no han puesto nombre, en espera de un estudio más detallado que permita conocer su parecido con el Homo Habilis.
 
“Cuando encontramos los fósiles de la cara, su parecido con el fósil de 1972 era inmediatamente obvio”, relató Spoor.
 
La morfología de los huesos indica que estos individuos tendrían una cara alargada y más plana, y un paladar con forma de U, que se diferencia del resto de los homínidos de su época, con forma de V.
Según Spoor, las tres especies convivieron en el mismo tiempo y espacio, pero lo más probable es que se evitaran entre ellas.
 
“Es posible que se conocieran, pero entre las especies de mamíferos cercanas a los homínidos lo más habitual es que se eviten entre ellas, como pasa con los gorilas y los chimpancés del Congo”, afirmó Spoor.
 
“El este de África era un lugar bastante poblado, con distintas especies que probablemente seguían dietas diferentes que aún no conocemos”, pero que podrían ser la clave de su convivencia en un mismo hábitat, al no tener que competir por los mismos alimentos, precisó Spoor.
 
Aunque tanto el Homo Habilis como esta nueva especie terminaron extinguiéndose, a diferencia del Homo Erectus, “parece evidente que la evolución humana no siguió una línea unidireccional”.

UN ELEFANTE DE 100.000 EN EL LITORAL CATALAN.

 
Un grupo de arqueólogos localiza unos restos con más de 100.000 años en la cueva del Rinoceronte de Castelldefels. El mamífero aparece completo.
 
La cueva del Rinoceronte, en Castelldefels, sigue desvelando sus secretos. El más reciente fue hecho público ayer. Un grupo de arqueólogos ha descubierto los restos completos de un elefante con 100.000 años de antigüedad. Las excavaciones están dirigidas por el grupo de investigación del Cuaternario-SERP (Seminario de Estudios e Investigaciones Prehistóricas) de la Universidad de Barcelona y financiadas por el Ayuntamiento de Castelldefels y el servicio de Arqueología y Paleontología de la Generalitat.
 
Según explicó a LA RAZÓN Joan Daura, uno de los responsables del descubrimiento, el animal es «una especie antigua, anterior a la llegada de los mamuts. Por ahora hemos podido documentar las dos extremidades posteriores completas, además de la pelvis y la columna vertebral en conexión anatómica». Daura cree que puede tratarse de una cría de elefante, con una edad de entre 6 y 7 años.
 
Hasta fecha reciente, en esta zona del Garraf se habían podido localizar algunas partes aisladas del esqueleto de estos paquidermos, como las defensas, especialmente del mamut, cronológicamente más moderno que el elefante ahora rescatado.
 
El equipo de la Universidad de Barcelona espera poder concluir esta semana sus trabajos en este descubrimiento excepcional. Nunca había aparecido un animal completo de estas características en Cataluña.
 
El especialista explicó que el hallazgo viene a demostrar que en esta zona del litoral catalán hace 100.000 tenían unas temperaturas mucho más cálidas que ahora. No sería exagerado calificar la climatología del Garraf en esa época como «muy similar a la de África». El dato también viene avalado por el descubrimiento en la cueva de una veintena de tortugas mediterráneas, aunque pueden existir más sorpresas en futuas excavaciones.
 
«Sabemos que debajo del elefante puede haber un rinoceronte, probablemente más antiguo que el animal que estamos excavando en la actualidad», concluyó Daura.

lunes, 27 de agosto de 2012

RESTOS DE HOGARES PALEOLITICOS EN LA CUEVA DE EIRÓS.

El equipo de arqueólogos que está coordinando las excavaciones en la Cova Eirós sigue realizando hallazgos importantes en el yacimiento y, después de encontrar las primeras muestras de arte rupestre del noroeste peninsular, ha localizado restos que apuntan a la existencia de hogares del paleolítico medio y superior en esa gruta del municipio lucense de Triacastela.
 
En declaraciones a EFE, uno de los coordinadores de la excavación, Arturo de Lombera, confirmó que los hallazgos que se están produciendo van "en la línea" de los realizados el pasado año, en la cuarta campaña de excavaciones en el yacimiento de la Cova Eirós, lo que a su juicio "es bueno", porque "demuestra que las hipótesis de las que partía" el equipo de investigación "son correctas".
 
Después de hallar los "primeros restos de arte parietal paleolítico" que han sido localizados en Galicia, en forma "de pinturas y grabados rupestres", los arqueólogos han encontrado ahora señales de huesos quemados en dos niveles diferentes de las excavaciones, que insinúan la existencia de dos hogueras.
 
En concreto, según informó el codirector de las investigaciones, han sido localizadas las huellas de un hogar en el nivel que marca unos 118.000 años de antigüedad, que se corresponde con el paleolítico medio, en la zona de la entrada de la cueva, por lo que los arqueólogos han empezado a excavar para seguir documentando el hallazgo.
 
Con todo, una de las principales novedades es que también han localizado huesos quemados en el nivel que se corresponde con unos 30.000 años de antigüedad, en este caso del paleolítico superior.

 
Esas señales apuntan indicios de la existencia de un posible hogar en la cueva durante esa época, aunque el coordinador de las excavaciones reconoció que son pruebas que habrá que verificar, dado que el fuego pudo originarse de forma fortuita en la entrada de la gruta.
 
Además, en el sector de la entrada de la cueva han aparecido restos de fauna e industria lítica, incluso tallas laminares que, según Arturo de Lombera, no se encuentran en el paleolítico medio, lo que contribuiría a reforzar la hipótesis de que en la misma caverna vivieron, en épocas diferentes, Homo Neanthertales y Sapiens.
 
Por otra parte, los arqueólogos buscan también en el interior de la gruta restos que se puedan asociar con las manifestaciones de arte rupestre encontradas en el yacimiento, pero de momento sólo han localizado vestigios que podrían ser de origen medieval, como un punzón de hueso.

 
Las investigaciones que se están desarrollando en el entorno de la Cova Eirós, por parte de arqueólogos de las universidades de Santiago de Compostela y de la Rovira y Virgill (Tarragona), forman parte del proyecto "Ocupaciones humanas durante el Pleistoceno en la cuenca media del Miño".
 
Desde 2008, se han desarrollado, si contamos la actual, cinco campañas de excavaciones en la cueva, y en la entrada ya se han localizado varios niveles de ocupación del Paleolítico Medio y Superior, con una antigüedad que oscila entre 85.000 y 35.000 años, así como restos de la Edad de Bronce y del medievo.
 
El director del proyecto es el historiador Ramón Fábregas, mientras que Arturo de Lombera y Xosé Pedro Rodríguez actúan como coordinadores de las excavaciones, en las que participan catorce arqueólogos y que continuarán en el yacimiento de Triacstela hasta el día 9 de septiembre.

miércoles, 22 de agosto de 2012

EL HAYAZGO DE UN CRANEO PERMITE ADELANTAR 20.000 AÑOS LA LLEGADA DEL HOMBRE MODERNO A ASIA DESDE AFRICA.

El hombre moderno —nuestro antepasado directo— era un impenitente viajero. Y, para los medios de la época —a pie—, bastante rápido. Tanto, que llegó, desde el origen común africano de hace más de 140.000 años al sudeste asiático, hace unos 60.000, según publican en PNAS, la revista de la Academia Americana de Ciencias, investigadores de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign.

La datación ha sido posible gracias al hallazgo de fragmentos de un cráneo muy bien conservados en una cueva de los montes Anamitas, al norte de Laos. Y el resultado hace retroceder en 20.000 años la fecha estimada de la llegada de nuestra especie al sudeste asiático.

El hecho de que el hallazgo haya sido de una calavera es especialmente importante. Cuestiones como la capacidad cerebral, la composición de la dentadura, o incluso la forma de caminar, se pueden determinar con estos restos. Por eso los investigadores, que admiten que hay otros restos en la zona que podrían ser de la misma época, consideran que es este el hallazgo determinante, por su grado de conservación y la información obtenida.

Los antropólogos destacan, además, el hecho de que la calavera haya sido encontrada en el interior, y no en la costa. Se supone que la ruta inicial de las migraciones desde África a Asia fue siguiendo el litoral, pero este descubrimiento indica que ya en aquellos años la expansión del ser humano y sus capacidades le permitían adentrarse y buscar otros hábitats en los que explotar los recursos.
En la cueva no se han encontrado más restos, ni utensilios, lo que permite a los descubridores descartar que se tratara de un enterramiento o de un lugar permanentemente habitado. La teoría que manejan los estudiosos es que el individuo murió cerca, y que sus restos acabaron en ella tiempo después.

“Es un fósil del ser humano moderno especialmente antiguo y lo es, especialmente, para esta región”, ha dicho la antropóloga de la Universidad de Illinois Laura Shackelford, que dirigió el trabajo junto a Fabrice Demeter, del Museo Nacional de Historia Natural de París. “Hay otros fósiles de humanos modernos en China o en islas del sudeste asiático que podrían ser de la misma época, pero o no están bien datadas o no presentan rasgos humanos definitivos. Este cráneo está muy bien datado y muestra rasgos concluyentes del ser humano moderno”, ha dicho.

El hecho de que el hombre haya llegado a esa zona de Asia tan temprano permite asegurar la idea de que todos los actuales habitantes del mundo tienen el mismo origen. En el apretado calendario antropológico había un problema con la población de Australia y Oceanía. Lo lógico es que esta descienda de los mismos antepasados que el resto, cuyo origen actual se sitúa ahora en el Sur de África. Y el camino natural para llegar hasta ahí era que el ser humano hubiera llegado desde Asia cruzando por Indonesia. Mas había un pequeño problema para cuadrar las fechas, ya que las dataciones anteriores, que situaban el paso de los humanos por Indochina hace solo 40.000 años, no dejaban casi margen para que los aborígenes llegaran y se asentaran en Oceanía. Esto abría la puerta —o no permitía cerrarla del todo— a una teoría casi descartada, que es la de que hubiera habido varios orígenes de los seres actuales.

LAS TEIXONERES PODRIA ACOGER EL HOGAR MAS ANTIGUO DE CATALUÑA.

La alta probabilidad de que en el interior de las Toixoneres haya restos de hogar más antiguas de Cataluña y la certeza de la presencia humana prehistórica en Toll son las dos grandes noticias que deja la décima campaña de excavaciones arqueológicas realizada en estas dos cuevas del Moianès, unos trabajos que el equipo codirigido por Jordi Rosell, Ruth Blasco y Florent Rivals inició el 3 de agosto pasado y cierra hoy. Una veintena de especialistas han participado en una iniciativa que tiene la continuidad asegurada pese a la "desafección" que, en palabra de Rosell, ha causado la merma de los recursos que aporta anualmente la administración local, un recorte que se ha concretado en el La ausencia de presupuesto para la manutención alimentaria de los arqueólogos, alojados durante dos semanas en La Masia.

Las excavaciones que se llevaron a cabo en Toll en noviembre del año pasado con motivo de la grabación del programa televisivo Sota Terra, de TV3, proporcionaron una sorpresa mayúscula a los arqueólogos: el descubrimiento de las trazas de un hogar en un rincón oscuro en el interior de las Toixoneres. Un hallazgo inesperado porque hasta entonces, durante las campañas que el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) hay realiza cada verano desde 2003, los hogares localizados se encontraban en la entrada de la cueva y su antigüedad se documenta en unos 50.000 años. En cambio, este otro queda por debajo de la cota de 98.000 años y, si se confirma este registro, sería la evidencia de fuego más antigua jamás localizada en Cataluña.

La sospecha es fundada, pero el paso de la hipótesis razonada a la certeza científica la han de dar las investigaciones que se harán a partir de ahora en el laboratorio. "Tenemos que ser prudentes", apuntó ayer Jordi Rosell. La constatación haría retroceder notablemente la cronología de la presencia del hombre de Neandertal en la zona. "No hemos encontrado ninguna pieza de menaje o de industria lítica asociada al hogar, pero sí restos fósiles como un diente de potro a partir de la cual podremos aplicar la Prueba de uranio-torio para determinar la antigüedad", comentó Rosell . "Es un hogar muy delgado, de pocos días y horas de duración ubicado en un lugar bien ventilado, entre dos galerías".

La convicción de los arqueólogos era que la presencia humana se limitaba a la boca de la gruta, pero este descubrimiento evidencia que la alternancia de la ocupación de la cueva entre humanos y carnívoros "fue una constante", según Jordi Rosell. Las dos últimas campañas llevadas a cabo han permitido certificar que la zona de las Toixoneres estuvo habitada por grupos estables de neandertales y no sólo por individuos que llegaban de paso hacia otros destinos.

La investigación en las cuevas del Toll ha ofrecido la constatación de la presencia humana gracias a los hallazgos de industria lítica realizadas, tales como herramientas de sílex. "En los años 50", explicó Rosell, "se hicieron descubrimientos como esta, pero la documentación trataba todas las cuevas de forma conjunta y no podemos saber si lo que encontraron había desenterrado al Toll o a las Toixoneres". Asegurada una respuesta, los arqueólogos se les abren ahora unas cuantas nuevas preguntas: "sabemos que estaban, pero ... ¿qué hacían? Estas piezas de sílex no hablan todavía de ningún período cultural concreto". Sin embargo, estos hallazgos hacen que "el Charco vuelva a ser una cueva arqueológica y no sólo paleontológica".

Restos animales varias de ejemplares de oso de las cavernas, bisonte, ciervo y rinoceronte, y rastros polínicos que explican el paisaje prehistórico del Toll son otros descubrimientos que ha realizado el equipo del IPHES. Cerrada la campaña, los arqueólogos se enfrentan ahora a la tarea de clarificar el laboratorio las hipótesis formuladas y documentar con precisión los restos excavados. Un bagaje que confirma la importancia creciente de las cuevas del Toll a escala internacional.

Fuente: Regio7.cat

¿UNA ATAPUERCA GALLEGA?

Cuatro años de trabajos arqueológicos desarrollados por un equipo de investigación de la Universidad de Santiago de Compostela han descubierto pruebas de arte rupestre en la Cova de Eirós de Triacastela (Lugo), que serían las primeras evidencias en el Noroeste peninsular.

En las investigaciones, ha participado también un equipo del Insititut Català de Paleoecologia Humana i evolucio Social de Tarragona. La mayoría de los motivos, que no ofrecen formas fácilmente reconocibles a primera vista, aparecen concentrados en la gran sala del interior de la cavidad, siendo pinturas en negro y grabados.

En el primer caso, usando carbón vegetal como pigmento, forman contornos de animales incompletos, líneas de puntos o marcas, mientras que el segundo caso representan los dibujos más numerosos, más visibles.Esta investigación revela por primera vez la presencia de varios periodos representados, encuadrados dentro de dos momentos del Paleolítico superior, el Graveto-Soluitrense y Magdalense, que se remontan a cerca de 30.000 años.

La gruta natural donde se ha llevado a cabo el trabajo según los investigadores tendría más de 100.000 años. La alcaldesa de Triacastela Olga Iglesias ha destacado que aunque los dibujos "no son tan evidentes como los que aparecen en Altamira", si son equiparables a las pinturas rupestres que existen "en la Meseta, en el Cantábrico o en Portugal".

Además constata que en Galicia no existe "ninguna otra fuente de pintura rupestre", y en este caso detalla que se debe a que la cueva de Triacastela "es de lo poco de origen calizo que existe en Galicia y eso ha permitido su conservación". En el lugar ya aparecieron otros restos, como una aguja en hueso, y los expertos mantienen que en la gruta gallega convivieron tanto el neardental con el homo sapiens.

Mientras tanto el rector de la USC durante su visita al yacimiento, ha destacado que este descubrimiento es "una magnífica muestra de los resultados que ofrece la cooperación interuniversitaria en materia de investigación". Por su parte Enrique Alkorta, responsable de arqueología de la red museística de la Diputación de Lugo, aventura que, de la misma forma que aparecen ahora estas pinturas que sugieren formas animales, si se profundiza en la cueva deberían hallarse “grupos que representan más cosas”.

“Ahora hay que investigar el yacimiento, excavarlo y ponerlo en valor, pero eso aún tardará años”. La campaña actual se desarrollará hasta el 9 de septiembre y se confían en encontrar más vestigios relacionados con las pinturas.

sábado, 28 de julio de 2012

LASCAUX












HOMENAJE: 20 AÑOS DEL DESCUBRIMIENTO DE MIGUELON.

En 1992 se encontró en la Sima de los Huesos en Atapuerca (Burgos) un curioso cráneo. Era un Homo Heidelbergensis y como homenaje a Miguel Indurain que ese año ganó su primer Giro y su segundo Tour fue bautizado como Miguelón.

A 54 metros de profundidad, entre 5000 piezas de restos humanos de distintas especies destacaba Miguelón. Era un hombre de 35 años, de 1,70 de alturas y de unos 95 kilos. Su robusta complexión no pudo evitar su muerte después de fracturarse el lado izquierdo de la cara y sufrir una infección. Pero resulta muy curioso que viviera un tiempo después de tal daño lo que nos habla de una especie solidaria, que cuidaba de los suyos.

Cuando fue encontrado el cráneo de Miguelón estaba roto en pedazos, lo reconstruyeron y hoy se considera el cráneo fósil más completo y mejor conservado del mundo.

domingo, 8 de julio de 2012

NUEVOS RESTOS PALEOLITICOS ENCONTRADOS EN EL SUR DE CHINA EN EL VALLE DE BOSE.

Liuhuaishan es importante yacimiento de la Cuenca de Bose para explicar los principios del Paleolítico. Descubierto en diciembre de 2008 por científicos del Instituto de Paleontología de Vertebrados y Paleoantropología (IVPP) y por el Museo Youjiang de las Nacionalidades.

Han descubierto del Paleolítico una colección de 37 objetos. Estos nuevos hallazgos ayudarán a comprender mejor el comportamiento humano en sitios al aire libre en el sur de China, informaron los investigadores en el último número de Acta Anthropologica Sínica 2012 .

El conjunto de objetos líticos incluyen núcleos, lascas y herramientas para cortar, los cuales fueron hechos principalmente de cuarcita, silicarenite y limolita.

El tamaño de todos los objetos era grande y la mayor parte de las herramientas fueron retocadas. Las características de estos artefactos de piedra mostraron lazos muy fuertes con la tradición de herramienta de piedra del sur de China.

La observación estratigráfica sugiere que los sitios estudiados se formaron en la etapa temprana del Pleistoceno Medio.

“Con estos datos, se llevará a cabo una investigación para estudiar el comportamiento humano en sitios al aire libre en el sur de China “, dijo el coautor del estudio y la investigación de diseño Gao Xing, profesor de la IVPP.

sábado, 23 de junio de 2012

UNA CERVEZA CON EL HOMBRE DEL NEOLITICO.


Un estudio documenta por primera vez los usos y costumbres de estas comunidades del Guadalteba.

La investigación de dos arqueólogas malagueñas adelanta además en unos mil años la llegada de esta etapa de la Prehistoria.


Los expertos en la materia insisten una y otra vez en su observación cada vez que un hallazgo rebasa el límite estricto de la comunidad científica y pasa a divulgarse al gran público. No somos tan diferentes a nuestros antepasados, a las comunidades que poblaron las diferentes zonas del planeta durante la Prehistoria. Ni en apariencia, por supuesto, ni en usos y costumbres, dicen. ¿Pero se imagina usted a los agricultores del neolítico comiendo pan, queso, habas, guisantes y leche y, más allá, bebiendo cerveza? Puede parecer descabellado, pero con las conclusiones del estudio que firman dos arqueólogas malagueñas, la incredulidad deja paso a la sorpresa.

Más allá de las rutinas alimentarias, los moradores de la zona cazaban todo tipo de animales, pescaban en los ríos y en el rebalaje de la playa, comían marisco y recolectaban frutas, vegetales y miel... Siete mil años después, la cosa no ha cambiado tanto. «Es cierto, somos los mismos. Los materiales son prácticamente iguales». La observación, en este caso, la aporta la arqueóloga María del Mar Espejo, que junto a su colega Lidia Cabello y al equipo de investigadores de la Red de Patrimonio Guadalteba han alumbrado dos trabajos que no solo repasan la forma de vida de estos primeros agricultores en la provincia, sino también las costumbres a la hora de enterrar a los suyos. Y también en este capítulo hay conclusiones sorprendentes.

Los hallazgos sobre la dieta y la forma de vida de nuestros antepasados son fruto de años de trabajo y, por qué no, de una feliz casualidad. Ocurrió en 2008, cuando se ejecutaban las obras del Parque Eólico de La Higuera, entre Ardales y Teba. La red de Patrimonio de Guadalteba tiene la obligación de vigilar este tipo de movimientos de tierra por si salieran a la luz hallazgos dignos de estudio. En una de estas excavaciones abrieron una pequeña zanja y a partir de ahí comenzaron a tirar del hilo. Las pruebas del Carbono 14 aportaron a los investigadores las primeras evidencias de los hábitos de alimentación de estas comunidades. Hasta el momento solo trabajaban con hipótesis, pero ahora lo hacen con certezas.

Pero hay más. Las conclusiones de este trabajo, cuyos resultados han sido ratificados tanto por el Centro Nacional de Aceleradores de Sevilla y el propio CSIC, afectan también a las fechas que hasta ahora manejaban los investigadores para hablar del comienzo del Neolítico. Los estudios en la zanja de La Higuera han determinado que esta época de la Prehistoria no comenzó hace seis mil años, tal y como estudiamos en los libros, «sino hace 7.000, de modo que hay una horquilla de aproximadamente mil años que podría alterar la Historia tal y como la conocemos», aporta Lidia Cabello. «Creíamos que el Neolítico comenzaba con el asentamiento masivo de otras comunidades de fuera, pero hemos confirmado que cuando estos llegaron ya había aquí núcleos de población», añade la arqueóloga, convencida de que una vez que se publique este trabajo saldrán a la luz nuevas investigaciones que apuntalen estas cifras.

Y si la vida en estos núcleos de población es interesante, no lo es menos la muerte y todo los ritos que la rodean. También aquí han puesto sus ojos estas dos arqueólogas malagueñas, y han llegado a la siguiente conclusión: «Los hombres del Neolítico vivían en las aldeas y las cuevas las dedicaban a los enterramientos», afirma Cabello. En este sentido, la muerte tenía un tratamiento social más allá de cuestiones religiosas y los primeros cementerios certificaban la propiedad de la tierra por parte de esa tribu.

A la espera de que ambos estudios se publiquen a nivel nacional -un trámite que se cumplimentará en breve-, la Red de Patrimonio Guadalteba es consciente de haber dado un gran paso. La paciencia, la disciplina y la lucidez para interpretar los restos son las herramientas del arqueólogo del siglo XXI en la recuperación de su pasado. Espejo da en la tecla al resumir su tarea: «Nosotros solo dejamos pistas para que el siguiente tenga de dónde tirar». Así se irá completando el puzzle.

Fuente: Diario Sur.(Sur.es)

sábado, 19 de mayo de 2012

PRIMER RESTO OSEO NEANDERTHAL EN UN YACIMIENTO DE GUADALAJARA.

 Investigadores españoles han descubierto un resto óseo de Homo neanderthalensis en un yacimiento del Alto Valle del Jarama (Guadalajara). El fragmento corresponde al dedo pulgar del pie izquierdo de un adulto neandertal y presenta una mordedura de un pequeño animal, posiblemente de un zorro.
El resto fósil encontrado presenta una peculiaridad ya que pudo ser mordido por un animal. "Las características que presenta la superficie del hueso, entre las que hemos podido detectar una fractura producida por masticación así como una raya oblicua y unas pequeñas estrías y fosas, corresponden a las incisiones producidas por la dentición de un carnívoro de pequeño tamaño, probablemente un zorro", ha explicado Jesús Jordá, investigador del departamento de Prehistoria y Arqueología de la UNED y uno de los autores del estudio.
Para la determinación taxonómica del hueso, éste se ha comparado con otros metatarsianos de neandertales de diferentes yacimientos de España, Francia e Israel. También se ha contrastado con las colecciones de la Sima de los Huesos de la sierra de Atapuerca (Burgos) y con restos de humanos modernos.
Según las dataciones radiocarbónicas realizadas por los investigadores, estos restos humanos tendrían entre 30.000 y 40.000 años de antigüedad, una horquilla cronológica que coincide con la de los últimos neandertales de la Península Ibérica.
Sin embargo, el fragmento podría ser incluso anterior, puesto que el yacimiento está siendo analizado por las universidades de Oxford (Reino Unido) y Colonia (Alemania), mediante técnicas de datación más sofisticadas que podrían precisar mejor este espacio de tiempo. Los resultados se publicarán en los próximos meses.
Con independencia de la fecha exacta, el valor del hallazgo radica en que los restos de neandertales no abundan en el interior de la Península Ibérica, luego el fragmento se une a la breve lista de yacimientos conocidos de la provincia de Guadalajara (cueva de Los Casares y cueva de Los Torrejones) y de Madrid (yacimiento Camino y cueva de la Buena Pinta).

UNA VIDA "NADA FÁCIL"

Asimismo, junto al resto óseo, los investigadores han estudiado todas las evidencias líticas (hechas de piedra) que permiten reconstruir el proceso tecnológico utilizado por estos neandertales para tallar las diferentes materias primas utilizadas como cuarzo, cuarcita y sílex. De hecho, el yacimiento Jarama VI es conocido por ser muy rico en utensilios de piedra del Musteriense, realizados con estos materiales.
Así, el grupo de neandertales que habitaban en el abrigo rocoso empleaba estos instrumentos para cazar, destazar los animales, descarnar huesos o limpiar pieles. Como prueba de estas actividades, los investigadores han encontrado restos óseos de la fauna consumida, como caballos, ciervos, rebecos y cabras, en cuyas superficies se observaron evidencias de manipulación antrópica, como fracturas y marcas de corte, que se diferencian muy bien de las marcas de carnívoros. Además, se han recuperado restos de micromamíferos aportados al yacimiento por la acción de aves rapaces nocturnas.
A la vista de todos estos utensilios y fósiles, los científicos aseguran que el grupo humano neandertal que habitaba allí lo hizo durante un extenso período. "Se trataría de una comunidad de neandertales que habitaron durante un largo período de tiempo la fachada sur del Sistema Central, donde ocupaban las cuevas y los abrigos rocosos que se abren en las calizas mesozoicas", ha detallado Jordá.
Los restos demuestran que la población neandertal de Jarama VI habitó la zona durante una época en la que el clima era mucho más frío que ahora. Además, en ese período se produjo un ascenso brusco del nivel del río Jarama, lo que obligó a la comunidad a abandonar el asentamiento por un tiempo, ante la inundación de la cavidad en la que habitaban. "La vida no era fácil durante el Pleistoceno Superior para estos antiguos habitantes del centro de la Península Ibérica", ha concluido el investigador.

miércoles, 16 de mayo de 2012

LISTA DE PREHISTORIA: PAGINAS WEB.

Lista de Prehistoria: Páginas web.

Nuevo blog: El mundo de la Prehistoria
www.mundodelaprehistoria.blogspot.com



El blog "Lista de Prehistoria" publica en su sección de paginas web la dirección de este blog. Desde "Mundo de la Prehistoria" darle las gracias por apoyar la difusión y el estudio de la Prehistoria y la Arqueología. Un saludo.

Juan Cortés López.

domingo, 13 de mayo de 2012

UN ESQUELETO DE HOMO HABILIS CASI COMPLETO.

En el complejo sudafricano de cuevas Sterkfontein descubrieron el esqueleto casi completo del Homo habilis (Hombre hábil). Se estima que aproximadamente tiene dos millones de años.
 
El descubrimiento fue hecho por un grupo de científicos de la Universidad de Witwatersrand (Sudáfrica), encabezado por el profesor Lee Berger. El esqueleto se mostrará al público esta semana.
De confirmarse las suposiciones de los científicos, el hallazgo podría ser uno de los descubrimientos más importantes de la paleontología. Actualmente, a pesar de los múltiples hallazgos prehistóricos, los especialistas sólo pueden reconstruir los períodos de la evolución humana basándose en algunos fragmentos. Los críticos de Darwin consideran este hecho como una prueba de la inconsistencia de la Teoría de Evolución de las Especies, pues se basa en especulaciones e interpretaciones.

Según las perspectivas científicas existentes, África fue la cuna de la humanidad, dado que precisamente en este continente se dio el proceso de evolución de los primates y surgió el antecesor común del hombre y del mono antropomorfo (chimpancé, gorila etc): el Australopithecus afarensis, que vivió aproximadamente hace 3.9 millones de años y podía caminar erguido sobre sus extremidades traseras.

El Homo habilis, la primera especie de homínidos que se considera el antecedente directo del hombre actual, apareció hace unos 2.5 millones de años en el sureste de África. El volumen de su cerebro era 50% mayor que el de sus antecesores Australopitecus. Los primeros representantes de la especie de Homo tenían una estructura social más complicada y sabían elaborar instrumentos de trabajo. Muchos hábitos y tecnologías de Homo habilis se han conservado hasta periodos relativamente recientes, como por ejemplo, los hábitos de la caza.
Estas y otras características de Homo habilis se presumen por unos cuantos hallazgos. El primero de ellos ocurrió en Tanzania, entre 1962–1964 y fue descubierto por Louis y Mary Leakey. Se trataba de la mandíbula inferior, dos fragmentos del cráneo y 21 fragmentos de huesos de dedos, manos y muñecas. En 1973, en Kenia, fue descubierto un cráneo casi completo de Homo habilis. Sin embargo, no fue hallado ni un sólo hueso de la pelvis, o una extremidad completa.
Esta vez, el esqueleto entero ayudará a revelar algunos detalles de la vida del Homo habilis, en particular, dónde vivía, si en la tierra o en los árboles; si se desplazaba sobre sus extremidades traseras o se apoyaba también con las manos. Si los huesos de sus brazos son fuertes, significará que el Homo habilis de verdad podía portar instrumentos de trabajo en las manos y merecía ese nombre.
El complejo de cuevas Sterkfontein es famoso por ser el sitio de hallazgos significantes. En 1947 se encontró ahí un cráneo en perfectas condiciones de la especie Australopithecus africanus, datado en 2.15 millones de años. En 1994 hallaron también el esqueleto casi completo de un australopiteco que vivió hace unos 3.3 millones de años.

sábado, 28 de abril de 2012

EL ARQUEOLOGO HERMANFRID SCHUBART CEDE SUS DERECHOS DE SU ULTIMA OBRA AL AYUNTAMIENTO DE CUEVAS DE ALMANZORA.

El Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora ha llegado a este acuerdo con el autor para la traducción y publicación de su obra

El Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora continúa con la puesta en valor de su patrimonio histórico y cultural y muy especialmente de uno de los yacimientos de la Cultura de El Argar de mayor importancia en el municipio como es Fuente Álamo, con más de 4.000 años de historia.

De ahí que recientemente el consistorio haya llegado a un acuerdo con el arqueólogo alemán Hermanfrid Schubart para publicar en español su última obra, “Tumbas de Fuente Álamo: aportación de los ritos funerarios y cronología de la Cultura de El Argar”, que se encargará de editar en español y publicar el Instituto de Estudios Almerienses.

El que fuera director del Instituto Arqueológico Alemán en Madrid, Hermanfrid Schubart, que se encargó de los trabajos de investigación en el yacimiento prehistórico de Fuente Álamo en Cuevas del Almanzora, ha firmado los derechos de cesión de su obra para su traducción y publicación aprovechando su reciente estancia en nuestro municipio.

Acompañado por los ediles de cultura y obras, Lola Moreno y José de Haro, además de otros familiares y amigos, el conocido arqueólogo firmó el convenio de cesión en un acto celebrado en el Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora.

Cabe destacar también que las excavaciones científicas que desarrolló el Instituto Arqueológico Alemán en Cuevas del Almanzora aportaron a la Cultura de El Argar todos los datos precisos para su correcta interpretación en el proceso histórico.

El municipio, además, cuenta con un Museo Arqueológico en el Castillo del Marqués de Los Vélez dedicado a Fuente Álamo en el que se interpretan las formas de vida del poblado cuevano.

EN MADRID ENCUENTRAN EVIDENCIAS DE CONSUMO DE CARNE Y MEDULA OSEA DE ELEFANTE HACE 80.000 AÑOS.

  1. Los humanos que poblaron la orilla del Manzanares durante el Paleolítico medio (hace entre 127.000 y 40.000 años) se alimentaban de carne y médula ósea de paquidermo. Así lo demuestra una investigación española que ha encontrado marcas de percusión y de corte en los restos de elefantes del yacimiento de Preresa (Madrid).

En la prehistoria, cazar un animal para alimentarse implicaba un riesgo y un gasto energético muy grande. Por eso, cuando los habitantes del Paleolítico medio (hace entre 127.000 y 40.000 años) tenían un elefante en la despensa, chupaban hasta los huesos.

Los humanos que poblaron la región de Madrid hace 84.000 años se alimentaban de su carne y consumían la médula ósea de estos proboscidios, según prueba un nuevo estudio. Hasta ahora, la comunidad científica dudaba que la explotación de la carne de elefante fuera una actividad común en esa época por la falta de evidencias directas en los huesos. Aún está por determinar si estos mamíferos eran del género Mammuthus o del subgénero Palaeoloxodon.

Los investigadores hallaron huesos con marcas de corte, para consumir la carne, y de percusión, para la médula ósea. “Hay muchos yacimientos, pero pocos restos fósiles con marcas que muestren la intencionalidad del ser humano”, destaca a SINC Jose Yravedra, investigador de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y autor principal de la investigación publicada en la revista Journal of Archaeological Science.

Nunca antes se habían documentado marcas de percusión que confirmaran una fracturación intencional de los huesos para acceder al alimento interior. Estas siempre se habían asociado a la fabricación de herramientas, pero en los restos hallados esta hipótesis se descartó. Los utensilios encontrados en la misma zona estaban hechos de sílex y de cuarcita.

El equipo, formado por arqueólogos, zooarqueólogos y geólogos de la UCM, del Instituto de Evolución en África (IDEA) en Madrid y del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) en Burgos, recogió 82 huesos del mismo elefante asociados a 754 herramientas de piedra, en un área de 255 metros cuadrados del yacimiento de Preresa, en la orilla del río Manzanares.

En el caso de las marcas de corte en los restos fósiles, estas se suman a “la evidencia más antigua de aprovechamiento de elefantes” en el yacimiento de Áridos, cercano al río Jarama, según recoge en 2010 una investigación publicada por Yravedra en la misma revista. “Hay pocos registros sobre el aprovechamiento de elefantes en Siberia, Norteamérica y Europa central de hace más de 10.000 años”, contextualiza el zooarqueólogo.

Los riesgos de cazar un elefante

Las vísceras es lo primero que come un depredador, humano o carnívoro de cualquier clase. Las señales prehistóricas del banquete ayudan a los investigadores a saber quién fue el primero en sentarse a la mesa, ya que el riesgo de cazar un elefante plantea la duda de si el humano lo cazaba o lo carroñaba.

“Este es el siguiente enigma que tenemos que aclarar”, responde Yravedra, quien recuerda que hay evidencias de caza en otros animales más pequeños en el mismo yacimiento. Pero, por el grosor de las membranas fibrosas y otros tejidos de la carne del elefante, los humanos no siempre dejaban marcas en los huesos. “Y por eso en ocasiones es difícil determinar si los humanos aprovecharon su carne”.
El ‘Santo Grial’ de la alimentación paleolítica

La grasa animal era un bien muy preciado entre cazadores y recolectores que seguían una dieta rica en carne y baja en carbohidratos. Cuando la carne escaseaba, otros recursos como la médula ósea se convertían en una fuente de lípidos.

Según el estudio, en los elefantes esta práctica no era muy común por la laboriosidad del proceso de extracción de la médula ósea de los huesos. Además “la explotación de su grasa es algo que no se ha documentado hasta ahora”, dice el investigador. Otras fuentes de alimento, como los sesos, cumplían la misma función nutricional.

BOLIVIA CONTABILIZA MAS DE 1000 SITIOS CON ARTE RUPESTRE.

En Bolivia hay más de mil sitios que contienen arte rupestre, algunos de los cuales aún no fueron inventariados por completo, aunque centenares ya fueron estudiados con amplitud, según el especialista y representante de la Sociedad de Investigación del Arte Rupestre de Bolivia (SIARB), Matthias Strecker.

En busca de la conservación. Según la publicación difundida en el Periódico Digital de Investigación, del Programa de Investigación Estratégica en Bolivia (PIEB), el desarrollo sostenible con parques arqueológicos es una opción para conservar estos sitios, lo que en Bolivia no funciona bien, según Strecker.

Un ejemplo de la aplicación de esta política es el santuario de Copacabana, donde está el monumento Tinqala Orkojahuira, pero hay permanentes problemas de conservación y vigilancia. En Samaipata, Santa Cruz, la administración funciona mejor y en Quila Quila, Chuquisaca, los ayllus respondieron de manera positiva, aunque hubo discontinuidad por conflictos locales.

La relación del arte rupestre con el trabajo y la investigación arqueológica es clave, por eso los especialistas ponen especial cuidado en la datación de las pinturas. Strecker dice que este aspecto netamente técnico del trabajo es importante porque se sabe que en el mundo existe arte rupestre con 40.000 años de antigüedad, mientras que en Sudamérica tienen hasta 10.000 años. En Bolivia se cuenta incluso con arte rupestre colonial. Aún falta buscar sitios de arte rupestre en la cuenca del lago Titicaca.

Para junio, la SIARB prepara un congreso internacional donde se abordará aspectos relativos al arte rupestre en simposios, talleres, exposiciones y visitas.

Estos sitios patrimoniales son protegidos en el mundo. En Sudamérica están en Nazca (Perú), en la Patagonia (Argentina) y en Piauhí (Brasil).

25 años pasaron desde que el boletín de la SIARB empezó a publicar las descripciones de los sitios con arte rupestre.

sábado, 21 de abril de 2012

HALLAN HERRAMIENTAS DE 14.000 QUE CONFIRMAN LA PRESENCIA HUMANA EN LOS LAGOS (CHILE)

Investigadores de las universidades Austral de Chile y Católica de Temuco realizaron el hallazgo de herramientas, que podrían corresponder a artefactos de piedra fabricados por seres humanos en Pilauco, mismo sitio donde fueron encontrados restos del animal prehistórico Gonfoterio.

Los antecedentes que demuestran la presencia de artefactos fabricados por antepasados en el sitio, corresponden al segundo año de desarrollo del proyecto en Pilauco y se centra en las descripciones cuantitativas de los materiales líticos o (artefactos de piedra) registrados en el sitio.

Para la doctora Ximena Navarro-Harris, de la UC de Temuco, estos hallazgos permiten determinar las condiciones que presentaba la mega fauna a fines del Pleistoceno en la zona.

A su juicio, estos artefactos parecen demostrar una cierta tendencia hacia la utilización de fragmentos de piedras de buena calidad para la creación de herramientas.


La investigadora precisó que desde este punto de vista, el sitio ya no es paleontológico, sino que se suma la presencia de vida humana hace 14.600 años atrás.

“Estos hallazgos nos permiten establecer inicialmente que existen indicadores claros que estos seres humanos estuvieron allí, por los trabajos realizados en las rocas”, dijo Navarro.



Aunque la ausencia de ciertos huesos de los gonfoterios y la posición de los elementos que fosilizaron en el sitio, ya hacía sospechar la presencia humana, la colección de líticos analizados comprueba que en Pilauco, seres humanos contemporáneos a los de Monte Verde intervinieron en el lugar.

Ahora, la tarea será profundizar en el conocimiento de estos artefactos, teniendo los investigadores dos años para ello, que restan del proyecto.

lunes, 16 de abril de 2012

RESTOS HUMANOS DE EPOCA NEOLITICA ENCONTRADOS EN EL CONEJAR.


El equipo Primeros Pobladores de Extremadura ha presentado esta mañana algunos de los restos hallados durante la última campaña de investigación arqueológica en la cueva de El Conejar. Entre ellos, un diente de un ser humano que habitó en esa cavidad hace «entre 5.000 y 5.500 años», calcula Antoni Canals, paleontólogo y director del equipo. En su opinión, se trata de una pieza de un valor científico importante, principalmente porque ha aparecido en un nivel arqueológico, lo que permite contextualizar el hallazgo de forma precisa. En otras ocasiones, los restos hallados no estaban en un estrato arqueológico, lo que impedía catalogarlos de forma más definida. El primer molar derecho encontrado permitirá aclarar las condiciones de vida de los hombres que habitaron el Calerizo cacereño en esa época de la Prehistoria.

Canals ha explicado esta mañana que con otras dos campañas de excavaciones, el trabajo en El Conejar habrá finalizado, porque en el yacimiento ya apenas queda lugar a la investigación. A partir de ese momento, Primeros Pobladores centrará su trabajo en preparar lo que el paleontólogo define como «proyecto de socialización», que tiene como objetivo fundamental trasladar a la población las características y la riqueza histórica de las zonas en las que llevan más de una década investigando. La idea cuenta con el apoyo institucional del Ayuntamiento de Cáceres y la Diputación Provincial, según han expresado esta mañana la alcaldesa, Elena Nevado, y el presidente de la institución provincial, Laureano León. En este mismo sentido, Antoni Canals ha anunciado también esta mañana que ya tienen diseñado un proyecto de centro de interpretación de El Calerizo, que se concibe como un espacio en el que presentar en sociedad y de forma pedagógica un resumen de la labor desarrollada en este tiempo en los yacimientos de Santa Ana, Los Millares, El Conejar y Maltravieso.

Este último, el de mayor valor arqueológico de la ciudad y probablemente de la región, está cerrado a la investigación desde el año 2008, cuando la Junta tomó esa decisión alegando que su estado de conservación se había deteriorado hasta el punto de que resultaba desaconsejable la presencia humana en su interior.