miércoles, 29 de agosto de 2012

UN ELEFANTE DE 100.000 EN EL LITORAL CATALAN.

 
Un grupo de arqueólogos localiza unos restos con más de 100.000 años en la cueva del Rinoceronte de Castelldefels. El mamífero aparece completo.
 
La cueva del Rinoceronte, en Castelldefels, sigue desvelando sus secretos. El más reciente fue hecho público ayer. Un grupo de arqueólogos ha descubierto los restos completos de un elefante con 100.000 años de antigüedad. Las excavaciones están dirigidas por el grupo de investigación del Cuaternario-SERP (Seminario de Estudios e Investigaciones Prehistóricas) de la Universidad de Barcelona y financiadas por el Ayuntamiento de Castelldefels y el servicio de Arqueología y Paleontología de la Generalitat.
 
Según explicó a LA RAZÓN Joan Daura, uno de los responsables del descubrimiento, el animal es «una especie antigua, anterior a la llegada de los mamuts. Por ahora hemos podido documentar las dos extremidades posteriores completas, además de la pelvis y la columna vertebral en conexión anatómica». Daura cree que puede tratarse de una cría de elefante, con una edad de entre 6 y 7 años.
 
Hasta fecha reciente, en esta zona del Garraf se habían podido localizar algunas partes aisladas del esqueleto de estos paquidermos, como las defensas, especialmente del mamut, cronológicamente más moderno que el elefante ahora rescatado.
 
El equipo de la Universidad de Barcelona espera poder concluir esta semana sus trabajos en este descubrimiento excepcional. Nunca había aparecido un animal completo de estas características en Cataluña.
 
El especialista explicó que el hallazgo viene a demostrar que en esta zona del litoral catalán hace 100.000 tenían unas temperaturas mucho más cálidas que ahora. No sería exagerado calificar la climatología del Garraf en esa época como «muy similar a la de África». El dato también viene avalado por el descubrimiento en la cueva de una veintena de tortugas mediterráneas, aunque pueden existir más sorpresas en futuas excavaciones.
 
«Sabemos que debajo del elefante puede haber un rinoceronte, probablemente más antiguo que el animal que estamos excavando en la actualidad», concluyó Daura.

lunes, 27 de agosto de 2012

RESTOS DE HOGARES PALEOLITICOS EN LA CUEVA DE EIRÓS.

El equipo de arqueólogos que está coordinando las excavaciones en la Cova Eirós sigue realizando hallazgos importantes en el yacimiento y, después de encontrar las primeras muestras de arte rupestre del noroeste peninsular, ha localizado restos que apuntan a la existencia de hogares del paleolítico medio y superior en esa gruta del municipio lucense de Triacastela.
 
En declaraciones a EFE, uno de los coordinadores de la excavación, Arturo de Lombera, confirmó que los hallazgos que se están produciendo van "en la línea" de los realizados el pasado año, en la cuarta campaña de excavaciones en el yacimiento de la Cova Eirós, lo que a su juicio "es bueno", porque "demuestra que las hipótesis de las que partía" el equipo de investigación "son correctas".
 
Después de hallar los "primeros restos de arte parietal paleolítico" que han sido localizados en Galicia, en forma "de pinturas y grabados rupestres", los arqueólogos han encontrado ahora señales de huesos quemados en dos niveles diferentes de las excavaciones, que insinúan la existencia de dos hogueras.
 
En concreto, según informó el codirector de las investigaciones, han sido localizadas las huellas de un hogar en el nivel que marca unos 118.000 años de antigüedad, que se corresponde con el paleolítico medio, en la zona de la entrada de la cueva, por lo que los arqueólogos han empezado a excavar para seguir documentando el hallazgo.
 
Con todo, una de las principales novedades es que también han localizado huesos quemados en el nivel que se corresponde con unos 30.000 años de antigüedad, en este caso del paleolítico superior.

 
Esas señales apuntan indicios de la existencia de un posible hogar en la cueva durante esa época, aunque el coordinador de las excavaciones reconoció que son pruebas que habrá que verificar, dado que el fuego pudo originarse de forma fortuita en la entrada de la gruta.
 
Además, en el sector de la entrada de la cueva han aparecido restos de fauna e industria lítica, incluso tallas laminares que, según Arturo de Lombera, no se encuentran en el paleolítico medio, lo que contribuiría a reforzar la hipótesis de que en la misma caverna vivieron, en épocas diferentes, Homo Neanthertales y Sapiens.
 
Por otra parte, los arqueólogos buscan también en el interior de la gruta restos que se puedan asociar con las manifestaciones de arte rupestre encontradas en el yacimiento, pero de momento sólo han localizado vestigios que podrían ser de origen medieval, como un punzón de hueso.

 
Las investigaciones que se están desarrollando en el entorno de la Cova Eirós, por parte de arqueólogos de las universidades de Santiago de Compostela y de la Rovira y Virgill (Tarragona), forman parte del proyecto "Ocupaciones humanas durante el Pleistoceno en la cuenca media del Miño".
 
Desde 2008, se han desarrollado, si contamos la actual, cinco campañas de excavaciones en la cueva, y en la entrada ya se han localizado varios niveles de ocupación del Paleolítico Medio y Superior, con una antigüedad que oscila entre 85.000 y 35.000 años, así como restos de la Edad de Bronce y del medievo.
 
El director del proyecto es el historiador Ramón Fábregas, mientras que Arturo de Lombera y Xosé Pedro Rodríguez actúan como coordinadores de las excavaciones, en las que participan catorce arqueólogos y que continuarán en el yacimiento de Triacstela hasta el día 9 de septiembre.

miércoles, 22 de agosto de 2012

EL HAYAZGO DE UN CRANEO PERMITE ADELANTAR 20.000 AÑOS LA LLEGADA DEL HOMBRE MODERNO A ASIA DESDE AFRICA.

El hombre moderno —nuestro antepasado directo— era un impenitente viajero. Y, para los medios de la época —a pie—, bastante rápido. Tanto, que llegó, desde el origen común africano de hace más de 140.000 años al sudeste asiático, hace unos 60.000, según publican en PNAS, la revista de la Academia Americana de Ciencias, investigadores de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign.

La datación ha sido posible gracias al hallazgo de fragmentos de un cráneo muy bien conservados en una cueva de los montes Anamitas, al norte de Laos. Y el resultado hace retroceder en 20.000 años la fecha estimada de la llegada de nuestra especie al sudeste asiático.

El hecho de que el hallazgo haya sido de una calavera es especialmente importante. Cuestiones como la capacidad cerebral, la composición de la dentadura, o incluso la forma de caminar, se pueden determinar con estos restos. Por eso los investigadores, que admiten que hay otros restos en la zona que podrían ser de la misma época, consideran que es este el hallazgo determinante, por su grado de conservación y la información obtenida.

Los antropólogos destacan, además, el hecho de que la calavera haya sido encontrada en el interior, y no en la costa. Se supone que la ruta inicial de las migraciones desde África a Asia fue siguiendo el litoral, pero este descubrimiento indica que ya en aquellos años la expansión del ser humano y sus capacidades le permitían adentrarse y buscar otros hábitats en los que explotar los recursos.
En la cueva no se han encontrado más restos, ni utensilios, lo que permite a los descubridores descartar que se tratara de un enterramiento o de un lugar permanentemente habitado. La teoría que manejan los estudiosos es que el individuo murió cerca, y que sus restos acabaron en ella tiempo después.

“Es un fósil del ser humano moderno especialmente antiguo y lo es, especialmente, para esta región”, ha dicho la antropóloga de la Universidad de Illinois Laura Shackelford, que dirigió el trabajo junto a Fabrice Demeter, del Museo Nacional de Historia Natural de París. “Hay otros fósiles de humanos modernos en China o en islas del sudeste asiático que podrían ser de la misma época, pero o no están bien datadas o no presentan rasgos humanos definitivos. Este cráneo está muy bien datado y muestra rasgos concluyentes del ser humano moderno”, ha dicho.

El hecho de que el hombre haya llegado a esa zona de Asia tan temprano permite asegurar la idea de que todos los actuales habitantes del mundo tienen el mismo origen. En el apretado calendario antropológico había un problema con la población de Australia y Oceanía. Lo lógico es que esta descienda de los mismos antepasados que el resto, cuyo origen actual se sitúa ahora en el Sur de África. Y el camino natural para llegar hasta ahí era que el ser humano hubiera llegado desde Asia cruzando por Indonesia. Mas había un pequeño problema para cuadrar las fechas, ya que las dataciones anteriores, que situaban el paso de los humanos por Indochina hace solo 40.000 años, no dejaban casi margen para que los aborígenes llegaran y se asentaran en Oceanía. Esto abría la puerta —o no permitía cerrarla del todo— a una teoría casi descartada, que es la de que hubiera habido varios orígenes de los seres actuales.

LAS TEIXONERES PODRIA ACOGER EL HOGAR MAS ANTIGUO DE CATALUÑA.

La alta probabilidad de que en el interior de las Toixoneres haya restos de hogar más antiguas de Cataluña y la certeza de la presencia humana prehistórica en Toll son las dos grandes noticias que deja la décima campaña de excavaciones arqueológicas realizada en estas dos cuevas del Moianès, unos trabajos que el equipo codirigido por Jordi Rosell, Ruth Blasco y Florent Rivals inició el 3 de agosto pasado y cierra hoy. Una veintena de especialistas han participado en una iniciativa que tiene la continuidad asegurada pese a la "desafección" que, en palabra de Rosell, ha causado la merma de los recursos que aporta anualmente la administración local, un recorte que se ha concretado en el La ausencia de presupuesto para la manutención alimentaria de los arqueólogos, alojados durante dos semanas en La Masia.

Las excavaciones que se llevaron a cabo en Toll en noviembre del año pasado con motivo de la grabación del programa televisivo Sota Terra, de TV3, proporcionaron una sorpresa mayúscula a los arqueólogos: el descubrimiento de las trazas de un hogar en un rincón oscuro en el interior de las Toixoneres. Un hallazgo inesperado porque hasta entonces, durante las campañas que el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) hay realiza cada verano desde 2003, los hogares localizados se encontraban en la entrada de la cueva y su antigüedad se documenta en unos 50.000 años. En cambio, este otro queda por debajo de la cota de 98.000 años y, si se confirma este registro, sería la evidencia de fuego más antigua jamás localizada en Cataluña.

La sospecha es fundada, pero el paso de la hipótesis razonada a la certeza científica la han de dar las investigaciones que se harán a partir de ahora en el laboratorio. "Tenemos que ser prudentes", apuntó ayer Jordi Rosell. La constatación haría retroceder notablemente la cronología de la presencia del hombre de Neandertal en la zona. "No hemos encontrado ninguna pieza de menaje o de industria lítica asociada al hogar, pero sí restos fósiles como un diente de potro a partir de la cual podremos aplicar la Prueba de uranio-torio para determinar la antigüedad", comentó Rosell . "Es un hogar muy delgado, de pocos días y horas de duración ubicado en un lugar bien ventilado, entre dos galerías".

La convicción de los arqueólogos era que la presencia humana se limitaba a la boca de la gruta, pero este descubrimiento evidencia que la alternancia de la ocupación de la cueva entre humanos y carnívoros "fue una constante", según Jordi Rosell. Las dos últimas campañas llevadas a cabo han permitido certificar que la zona de las Toixoneres estuvo habitada por grupos estables de neandertales y no sólo por individuos que llegaban de paso hacia otros destinos.

La investigación en las cuevas del Toll ha ofrecido la constatación de la presencia humana gracias a los hallazgos de industria lítica realizadas, tales como herramientas de sílex. "En los años 50", explicó Rosell, "se hicieron descubrimientos como esta, pero la documentación trataba todas las cuevas de forma conjunta y no podemos saber si lo que encontraron había desenterrado al Toll o a las Toixoneres". Asegurada una respuesta, los arqueólogos se les abren ahora unas cuantas nuevas preguntas: "sabemos que estaban, pero ... ¿qué hacían? Estas piezas de sílex no hablan todavía de ningún período cultural concreto". Sin embargo, estos hallazgos hacen que "el Charco vuelva a ser una cueva arqueológica y no sólo paleontológica".

Restos animales varias de ejemplares de oso de las cavernas, bisonte, ciervo y rinoceronte, y rastros polínicos que explican el paisaje prehistórico del Toll son otros descubrimientos que ha realizado el equipo del IPHES. Cerrada la campaña, los arqueólogos se enfrentan ahora a la tarea de clarificar el laboratorio las hipótesis formuladas y documentar con precisión los restos excavados. Un bagaje que confirma la importancia creciente de las cuevas del Toll a escala internacional.

Fuente: Regio7.cat

¿UNA ATAPUERCA GALLEGA?

Cuatro años de trabajos arqueológicos desarrollados por un equipo de investigación de la Universidad de Santiago de Compostela han descubierto pruebas de arte rupestre en la Cova de Eirós de Triacastela (Lugo), que serían las primeras evidencias en el Noroeste peninsular.

En las investigaciones, ha participado también un equipo del Insititut Català de Paleoecologia Humana i evolucio Social de Tarragona. La mayoría de los motivos, que no ofrecen formas fácilmente reconocibles a primera vista, aparecen concentrados en la gran sala del interior de la cavidad, siendo pinturas en negro y grabados.

En el primer caso, usando carbón vegetal como pigmento, forman contornos de animales incompletos, líneas de puntos o marcas, mientras que el segundo caso representan los dibujos más numerosos, más visibles.Esta investigación revela por primera vez la presencia de varios periodos representados, encuadrados dentro de dos momentos del Paleolítico superior, el Graveto-Soluitrense y Magdalense, que se remontan a cerca de 30.000 años.

La gruta natural donde se ha llevado a cabo el trabajo según los investigadores tendría más de 100.000 años. La alcaldesa de Triacastela Olga Iglesias ha destacado que aunque los dibujos "no son tan evidentes como los que aparecen en Altamira", si son equiparables a las pinturas rupestres que existen "en la Meseta, en el Cantábrico o en Portugal".

Además constata que en Galicia no existe "ninguna otra fuente de pintura rupestre", y en este caso detalla que se debe a que la cueva de Triacastela "es de lo poco de origen calizo que existe en Galicia y eso ha permitido su conservación". En el lugar ya aparecieron otros restos, como una aguja en hueso, y los expertos mantienen que en la gruta gallega convivieron tanto el neardental con el homo sapiens.

Mientras tanto el rector de la USC durante su visita al yacimiento, ha destacado que este descubrimiento es "una magnífica muestra de los resultados que ofrece la cooperación interuniversitaria en materia de investigación". Por su parte Enrique Alkorta, responsable de arqueología de la red museística de la Diputación de Lugo, aventura que, de la misma forma que aparecen ahora estas pinturas que sugieren formas animales, si se profundiza en la cueva deberían hallarse “grupos que representan más cosas”.

“Ahora hay que investigar el yacimiento, excavarlo y ponerlo en valor, pero eso aún tardará años”. La campaña actual se desarrollará hasta el 9 de septiembre y se confían en encontrar más vestigios relacionados con las pinturas.

sábado, 28 de julio de 2012

LASCAUX












HOMENAJE: 20 AÑOS DEL DESCUBRIMIENTO DE MIGUELON.

En 1992 se encontró en la Sima de los Huesos en Atapuerca (Burgos) un curioso cráneo. Era un Homo Heidelbergensis y como homenaje a Miguel Indurain que ese año ganó su primer Giro y su segundo Tour fue bautizado como Miguelón.

A 54 metros de profundidad, entre 5000 piezas de restos humanos de distintas especies destacaba Miguelón. Era un hombre de 35 años, de 1,70 de alturas y de unos 95 kilos. Su robusta complexión no pudo evitar su muerte después de fracturarse el lado izquierdo de la cara y sufrir una infección. Pero resulta muy curioso que viviera un tiempo después de tal daño lo que nos habla de una especie solidaria, que cuidaba de los suyos.

Cuando fue encontrado el cráneo de Miguelón estaba roto en pedazos, lo reconstruyeron y hoy se considera el cráneo fósil más completo y mejor conservado del mundo.

domingo, 8 de julio de 2012

NUEVOS RESTOS PALEOLITICOS ENCONTRADOS EN EL SUR DE CHINA EN EL VALLE DE BOSE.

Liuhuaishan es importante yacimiento de la Cuenca de Bose para explicar los principios del Paleolítico. Descubierto en diciembre de 2008 por científicos del Instituto de Paleontología de Vertebrados y Paleoantropología (IVPP) y por el Museo Youjiang de las Nacionalidades.

Han descubierto del Paleolítico una colección de 37 objetos. Estos nuevos hallazgos ayudarán a comprender mejor el comportamiento humano en sitios al aire libre en el sur de China, informaron los investigadores en el último número de Acta Anthropologica Sínica 2012 .

El conjunto de objetos líticos incluyen núcleos, lascas y herramientas para cortar, los cuales fueron hechos principalmente de cuarcita, silicarenite y limolita.

El tamaño de todos los objetos era grande y la mayor parte de las herramientas fueron retocadas. Las características de estos artefactos de piedra mostraron lazos muy fuertes con la tradición de herramienta de piedra del sur de China.

La observación estratigráfica sugiere que los sitios estudiados se formaron en la etapa temprana del Pleistoceno Medio.

“Con estos datos, se llevará a cabo una investigación para estudiar el comportamiento humano en sitios al aire libre en el sur de China “, dijo el coautor del estudio y la investigación de diseño Gao Xing, profesor de la IVPP.

sábado, 23 de junio de 2012

UNA CERVEZA CON EL HOMBRE DEL NEOLITICO.


Un estudio documenta por primera vez los usos y costumbres de estas comunidades del Guadalteba.

La investigación de dos arqueólogas malagueñas adelanta además en unos mil años la llegada de esta etapa de la Prehistoria.


Los expertos en la materia insisten una y otra vez en su observación cada vez que un hallazgo rebasa el límite estricto de la comunidad científica y pasa a divulgarse al gran público. No somos tan diferentes a nuestros antepasados, a las comunidades que poblaron las diferentes zonas del planeta durante la Prehistoria. Ni en apariencia, por supuesto, ni en usos y costumbres, dicen. ¿Pero se imagina usted a los agricultores del neolítico comiendo pan, queso, habas, guisantes y leche y, más allá, bebiendo cerveza? Puede parecer descabellado, pero con las conclusiones del estudio que firman dos arqueólogas malagueñas, la incredulidad deja paso a la sorpresa.

Más allá de las rutinas alimentarias, los moradores de la zona cazaban todo tipo de animales, pescaban en los ríos y en el rebalaje de la playa, comían marisco y recolectaban frutas, vegetales y miel... Siete mil años después, la cosa no ha cambiado tanto. «Es cierto, somos los mismos. Los materiales son prácticamente iguales». La observación, en este caso, la aporta la arqueóloga María del Mar Espejo, que junto a su colega Lidia Cabello y al equipo de investigadores de la Red de Patrimonio Guadalteba han alumbrado dos trabajos que no solo repasan la forma de vida de estos primeros agricultores en la provincia, sino también las costumbres a la hora de enterrar a los suyos. Y también en este capítulo hay conclusiones sorprendentes.

Los hallazgos sobre la dieta y la forma de vida de nuestros antepasados son fruto de años de trabajo y, por qué no, de una feliz casualidad. Ocurrió en 2008, cuando se ejecutaban las obras del Parque Eólico de La Higuera, entre Ardales y Teba. La red de Patrimonio de Guadalteba tiene la obligación de vigilar este tipo de movimientos de tierra por si salieran a la luz hallazgos dignos de estudio. En una de estas excavaciones abrieron una pequeña zanja y a partir de ahí comenzaron a tirar del hilo. Las pruebas del Carbono 14 aportaron a los investigadores las primeras evidencias de los hábitos de alimentación de estas comunidades. Hasta el momento solo trabajaban con hipótesis, pero ahora lo hacen con certezas.

Pero hay más. Las conclusiones de este trabajo, cuyos resultados han sido ratificados tanto por el Centro Nacional de Aceleradores de Sevilla y el propio CSIC, afectan también a las fechas que hasta ahora manejaban los investigadores para hablar del comienzo del Neolítico. Los estudios en la zanja de La Higuera han determinado que esta época de la Prehistoria no comenzó hace seis mil años, tal y como estudiamos en los libros, «sino hace 7.000, de modo que hay una horquilla de aproximadamente mil años que podría alterar la Historia tal y como la conocemos», aporta Lidia Cabello. «Creíamos que el Neolítico comenzaba con el asentamiento masivo de otras comunidades de fuera, pero hemos confirmado que cuando estos llegaron ya había aquí núcleos de población», añade la arqueóloga, convencida de que una vez que se publique este trabajo saldrán a la luz nuevas investigaciones que apuntalen estas cifras.

Y si la vida en estos núcleos de población es interesante, no lo es menos la muerte y todo los ritos que la rodean. También aquí han puesto sus ojos estas dos arqueólogas malagueñas, y han llegado a la siguiente conclusión: «Los hombres del Neolítico vivían en las aldeas y las cuevas las dedicaban a los enterramientos», afirma Cabello. En este sentido, la muerte tenía un tratamiento social más allá de cuestiones religiosas y los primeros cementerios certificaban la propiedad de la tierra por parte de esa tribu.

A la espera de que ambos estudios se publiquen a nivel nacional -un trámite que se cumplimentará en breve-, la Red de Patrimonio Guadalteba es consciente de haber dado un gran paso. La paciencia, la disciplina y la lucidez para interpretar los restos son las herramientas del arqueólogo del siglo XXI en la recuperación de su pasado. Espejo da en la tecla al resumir su tarea: «Nosotros solo dejamos pistas para que el siguiente tenga de dónde tirar». Así se irá completando el puzzle.

Fuente: Diario Sur.(Sur.es)

sábado, 19 de mayo de 2012

PRIMER RESTO OSEO NEANDERTHAL EN UN YACIMIENTO DE GUADALAJARA.

 Investigadores españoles han descubierto un resto óseo de Homo neanderthalensis en un yacimiento del Alto Valle del Jarama (Guadalajara). El fragmento corresponde al dedo pulgar del pie izquierdo de un adulto neandertal y presenta una mordedura de un pequeño animal, posiblemente de un zorro.
El resto fósil encontrado presenta una peculiaridad ya que pudo ser mordido por un animal. "Las características que presenta la superficie del hueso, entre las que hemos podido detectar una fractura producida por masticación así como una raya oblicua y unas pequeñas estrías y fosas, corresponden a las incisiones producidas por la dentición de un carnívoro de pequeño tamaño, probablemente un zorro", ha explicado Jesús Jordá, investigador del departamento de Prehistoria y Arqueología de la UNED y uno de los autores del estudio.
Para la determinación taxonómica del hueso, éste se ha comparado con otros metatarsianos de neandertales de diferentes yacimientos de España, Francia e Israel. También se ha contrastado con las colecciones de la Sima de los Huesos de la sierra de Atapuerca (Burgos) y con restos de humanos modernos.
Según las dataciones radiocarbónicas realizadas por los investigadores, estos restos humanos tendrían entre 30.000 y 40.000 años de antigüedad, una horquilla cronológica que coincide con la de los últimos neandertales de la Península Ibérica.
Sin embargo, el fragmento podría ser incluso anterior, puesto que el yacimiento está siendo analizado por las universidades de Oxford (Reino Unido) y Colonia (Alemania), mediante técnicas de datación más sofisticadas que podrían precisar mejor este espacio de tiempo. Los resultados se publicarán en los próximos meses.
Con independencia de la fecha exacta, el valor del hallazgo radica en que los restos de neandertales no abundan en el interior de la Península Ibérica, luego el fragmento se une a la breve lista de yacimientos conocidos de la provincia de Guadalajara (cueva de Los Casares y cueva de Los Torrejones) y de Madrid (yacimiento Camino y cueva de la Buena Pinta).

UNA VIDA "NADA FÁCIL"

Asimismo, junto al resto óseo, los investigadores han estudiado todas las evidencias líticas (hechas de piedra) que permiten reconstruir el proceso tecnológico utilizado por estos neandertales para tallar las diferentes materias primas utilizadas como cuarzo, cuarcita y sílex. De hecho, el yacimiento Jarama VI es conocido por ser muy rico en utensilios de piedra del Musteriense, realizados con estos materiales.
Así, el grupo de neandertales que habitaban en el abrigo rocoso empleaba estos instrumentos para cazar, destazar los animales, descarnar huesos o limpiar pieles. Como prueba de estas actividades, los investigadores han encontrado restos óseos de la fauna consumida, como caballos, ciervos, rebecos y cabras, en cuyas superficies se observaron evidencias de manipulación antrópica, como fracturas y marcas de corte, que se diferencian muy bien de las marcas de carnívoros. Además, se han recuperado restos de micromamíferos aportados al yacimiento por la acción de aves rapaces nocturnas.
A la vista de todos estos utensilios y fósiles, los científicos aseguran que el grupo humano neandertal que habitaba allí lo hizo durante un extenso período. "Se trataría de una comunidad de neandertales que habitaron durante un largo período de tiempo la fachada sur del Sistema Central, donde ocupaban las cuevas y los abrigos rocosos que se abren en las calizas mesozoicas", ha detallado Jordá.
Los restos demuestran que la población neandertal de Jarama VI habitó la zona durante una época en la que el clima era mucho más frío que ahora. Además, en ese período se produjo un ascenso brusco del nivel del río Jarama, lo que obligó a la comunidad a abandonar el asentamiento por un tiempo, ante la inundación de la cavidad en la que habitaban. "La vida no era fácil durante el Pleistoceno Superior para estos antiguos habitantes del centro de la Península Ibérica", ha concluido el investigador.

miércoles, 16 de mayo de 2012

LISTA DE PREHISTORIA: PAGINAS WEB.

Lista de Prehistoria: Páginas web.

Nuevo blog: El mundo de la Prehistoria
www.mundodelaprehistoria.blogspot.com



El blog "Lista de Prehistoria" publica en su sección de paginas web la dirección de este blog. Desde "Mundo de la Prehistoria" darle las gracias por apoyar la difusión y el estudio de la Prehistoria y la Arqueología. Un saludo.

Juan Cortés López.

domingo, 13 de mayo de 2012

UN ESQUELETO DE HOMO HABILIS CASI COMPLETO.

En el complejo sudafricano de cuevas Sterkfontein descubrieron el esqueleto casi completo del Homo habilis (Hombre hábil). Se estima que aproximadamente tiene dos millones de años.
 
El descubrimiento fue hecho por un grupo de científicos de la Universidad de Witwatersrand (Sudáfrica), encabezado por el profesor Lee Berger. El esqueleto se mostrará al público esta semana.
De confirmarse las suposiciones de los científicos, el hallazgo podría ser uno de los descubrimientos más importantes de la paleontología. Actualmente, a pesar de los múltiples hallazgos prehistóricos, los especialistas sólo pueden reconstruir los períodos de la evolución humana basándose en algunos fragmentos. Los críticos de Darwin consideran este hecho como una prueba de la inconsistencia de la Teoría de Evolución de las Especies, pues se basa en especulaciones e interpretaciones.

Según las perspectivas científicas existentes, África fue la cuna de la humanidad, dado que precisamente en este continente se dio el proceso de evolución de los primates y surgió el antecesor común del hombre y del mono antropomorfo (chimpancé, gorila etc): el Australopithecus afarensis, que vivió aproximadamente hace 3.9 millones de años y podía caminar erguido sobre sus extremidades traseras.

El Homo habilis, la primera especie de homínidos que se considera el antecedente directo del hombre actual, apareció hace unos 2.5 millones de años en el sureste de África. El volumen de su cerebro era 50% mayor que el de sus antecesores Australopitecus. Los primeros representantes de la especie de Homo tenían una estructura social más complicada y sabían elaborar instrumentos de trabajo. Muchos hábitos y tecnologías de Homo habilis se han conservado hasta periodos relativamente recientes, como por ejemplo, los hábitos de la caza.
Estas y otras características de Homo habilis se presumen por unos cuantos hallazgos. El primero de ellos ocurrió en Tanzania, entre 1962–1964 y fue descubierto por Louis y Mary Leakey. Se trataba de la mandíbula inferior, dos fragmentos del cráneo y 21 fragmentos de huesos de dedos, manos y muñecas. En 1973, en Kenia, fue descubierto un cráneo casi completo de Homo habilis. Sin embargo, no fue hallado ni un sólo hueso de la pelvis, o una extremidad completa.
Esta vez, el esqueleto entero ayudará a revelar algunos detalles de la vida del Homo habilis, en particular, dónde vivía, si en la tierra o en los árboles; si se desplazaba sobre sus extremidades traseras o se apoyaba también con las manos. Si los huesos de sus brazos son fuertes, significará que el Homo habilis de verdad podía portar instrumentos de trabajo en las manos y merecía ese nombre.
El complejo de cuevas Sterkfontein es famoso por ser el sitio de hallazgos significantes. En 1947 se encontró ahí un cráneo en perfectas condiciones de la especie Australopithecus africanus, datado en 2.15 millones de años. En 1994 hallaron también el esqueleto casi completo de un australopiteco que vivió hace unos 3.3 millones de años.

sábado, 28 de abril de 2012

EL ARQUEOLOGO HERMANFRID SCHUBART CEDE SUS DERECHOS DE SU ULTIMA OBRA AL AYUNTAMIENTO DE CUEVAS DE ALMANZORA.

El Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora ha llegado a este acuerdo con el autor para la traducción y publicación de su obra

El Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora continúa con la puesta en valor de su patrimonio histórico y cultural y muy especialmente de uno de los yacimientos de la Cultura de El Argar de mayor importancia en el municipio como es Fuente Álamo, con más de 4.000 años de historia.

De ahí que recientemente el consistorio haya llegado a un acuerdo con el arqueólogo alemán Hermanfrid Schubart para publicar en español su última obra, “Tumbas de Fuente Álamo: aportación de los ritos funerarios y cronología de la Cultura de El Argar”, que se encargará de editar en español y publicar el Instituto de Estudios Almerienses.

El que fuera director del Instituto Arqueológico Alemán en Madrid, Hermanfrid Schubart, que se encargó de los trabajos de investigación en el yacimiento prehistórico de Fuente Álamo en Cuevas del Almanzora, ha firmado los derechos de cesión de su obra para su traducción y publicación aprovechando su reciente estancia en nuestro municipio.

Acompañado por los ediles de cultura y obras, Lola Moreno y José de Haro, además de otros familiares y amigos, el conocido arqueólogo firmó el convenio de cesión en un acto celebrado en el Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora.

Cabe destacar también que las excavaciones científicas que desarrolló el Instituto Arqueológico Alemán en Cuevas del Almanzora aportaron a la Cultura de El Argar todos los datos precisos para su correcta interpretación en el proceso histórico.

El municipio, además, cuenta con un Museo Arqueológico en el Castillo del Marqués de Los Vélez dedicado a Fuente Álamo en el que se interpretan las formas de vida del poblado cuevano.

EN MADRID ENCUENTRAN EVIDENCIAS DE CONSUMO DE CARNE Y MEDULA OSEA DE ELEFANTE HACE 80.000 AÑOS.

  1. Los humanos que poblaron la orilla del Manzanares durante el Paleolítico medio (hace entre 127.000 y 40.000 años) se alimentaban de carne y médula ósea de paquidermo. Así lo demuestra una investigación española que ha encontrado marcas de percusión y de corte en los restos de elefantes del yacimiento de Preresa (Madrid).

En la prehistoria, cazar un animal para alimentarse implicaba un riesgo y un gasto energético muy grande. Por eso, cuando los habitantes del Paleolítico medio (hace entre 127.000 y 40.000 años) tenían un elefante en la despensa, chupaban hasta los huesos.

Los humanos que poblaron la región de Madrid hace 84.000 años se alimentaban de su carne y consumían la médula ósea de estos proboscidios, según prueba un nuevo estudio. Hasta ahora, la comunidad científica dudaba que la explotación de la carne de elefante fuera una actividad común en esa época por la falta de evidencias directas en los huesos. Aún está por determinar si estos mamíferos eran del género Mammuthus o del subgénero Palaeoloxodon.

Los investigadores hallaron huesos con marcas de corte, para consumir la carne, y de percusión, para la médula ósea. “Hay muchos yacimientos, pero pocos restos fósiles con marcas que muestren la intencionalidad del ser humano”, destaca a SINC Jose Yravedra, investigador de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y autor principal de la investigación publicada en la revista Journal of Archaeological Science.

Nunca antes se habían documentado marcas de percusión que confirmaran una fracturación intencional de los huesos para acceder al alimento interior. Estas siempre se habían asociado a la fabricación de herramientas, pero en los restos hallados esta hipótesis se descartó. Los utensilios encontrados en la misma zona estaban hechos de sílex y de cuarcita.

El equipo, formado por arqueólogos, zooarqueólogos y geólogos de la UCM, del Instituto de Evolución en África (IDEA) en Madrid y del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) en Burgos, recogió 82 huesos del mismo elefante asociados a 754 herramientas de piedra, en un área de 255 metros cuadrados del yacimiento de Preresa, en la orilla del río Manzanares.

En el caso de las marcas de corte en los restos fósiles, estas se suman a “la evidencia más antigua de aprovechamiento de elefantes” en el yacimiento de Áridos, cercano al río Jarama, según recoge en 2010 una investigación publicada por Yravedra en la misma revista. “Hay pocos registros sobre el aprovechamiento de elefantes en Siberia, Norteamérica y Europa central de hace más de 10.000 años”, contextualiza el zooarqueólogo.

Los riesgos de cazar un elefante

Las vísceras es lo primero que come un depredador, humano o carnívoro de cualquier clase. Las señales prehistóricas del banquete ayudan a los investigadores a saber quién fue el primero en sentarse a la mesa, ya que el riesgo de cazar un elefante plantea la duda de si el humano lo cazaba o lo carroñaba.

“Este es el siguiente enigma que tenemos que aclarar”, responde Yravedra, quien recuerda que hay evidencias de caza en otros animales más pequeños en el mismo yacimiento. Pero, por el grosor de las membranas fibrosas y otros tejidos de la carne del elefante, los humanos no siempre dejaban marcas en los huesos. “Y por eso en ocasiones es difícil determinar si los humanos aprovecharon su carne”.
El ‘Santo Grial’ de la alimentación paleolítica

La grasa animal era un bien muy preciado entre cazadores y recolectores que seguían una dieta rica en carne y baja en carbohidratos. Cuando la carne escaseaba, otros recursos como la médula ósea se convertían en una fuente de lípidos.

Según el estudio, en los elefantes esta práctica no era muy común por la laboriosidad del proceso de extracción de la médula ósea de los huesos. Además “la explotación de su grasa es algo que no se ha documentado hasta ahora”, dice el investigador. Otras fuentes de alimento, como los sesos, cumplían la misma función nutricional.

BOLIVIA CONTABILIZA MAS DE 1000 SITIOS CON ARTE RUPESTRE.

En Bolivia hay más de mil sitios que contienen arte rupestre, algunos de los cuales aún no fueron inventariados por completo, aunque centenares ya fueron estudiados con amplitud, según el especialista y representante de la Sociedad de Investigación del Arte Rupestre de Bolivia (SIARB), Matthias Strecker.

En busca de la conservación. Según la publicación difundida en el Periódico Digital de Investigación, del Programa de Investigación Estratégica en Bolivia (PIEB), el desarrollo sostenible con parques arqueológicos es una opción para conservar estos sitios, lo que en Bolivia no funciona bien, según Strecker.

Un ejemplo de la aplicación de esta política es el santuario de Copacabana, donde está el monumento Tinqala Orkojahuira, pero hay permanentes problemas de conservación y vigilancia. En Samaipata, Santa Cruz, la administración funciona mejor y en Quila Quila, Chuquisaca, los ayllus respondieron de manera positiva, aunque hubo discontinuidad por conflictos locales.

La relación del arte rupestre con el trabajo y la investigación arqueológica es clave, por eso los especialistas ponen especial cuidado en la datación de las pinturas. Strecker dice que este aspecto netamente técnico del trabajo es importante porque se sabe que en el mundo existe arte rupestre con 40.000 años de antigüedad, mientras que en Sudamérica tienen hasta 10.000 años. En Bolivia se cuenta incluso con arte rupestre colonial. Aún falta buscar sitios de arte rupestre en la cuenca del lago Titicaca.

Para junio, la SIARB prepara un congreso internacional donde se abordará aspectos relativos al arte rupestre en simposios, talleres, exposiciones y visitas.

Estos sitios patrimoniales son protegidos en el mundo. En Sudamérica están en Nazca (Perú), en la Patagonia (Argentina) y en Piauhí (Brasil).

25 años pasaron desde que el boletín de la SIARB empezó a publicar las descripciones de los sitios con arte rupestre.

sábado, 21 de abril de 2012

HALLAN HERRAMIENTAS DE 14.000 QUE CONFIRMAN LA PRESENCIA HUMANA EN LOS LAGOS (CHILE)

Investigadores de las universidades Austral de Chile y Católica de Temuco realizaron el hallazgo de herramientas, que podrían corresponder a artefactos de piedra fabricados por seres humanos en Pilauco, mismo sitio donde fueron encontrados restos del animal prehistórico Gonfoterio.

Los antecedentes que demuestran la presencia de artefactos fabricados por antepasados en el sitio, corresponden al segundo año de desarrollo del proyecto en Pilauco y se centra en las descripciones cuantitativas de los materiales líticos o (artefactos de piedra) registrados en el sitio.

Para la doctora Ximena Navarro-Harris, de la UC de Temuco, estos hallazgos permiten determinar las condiciones que presentaba la mega fauna a fines del Pleistoceno en la zona.

A su juicio, estos artefactos parecen demostrar una cierta tendencia hacia la utilización de fragmentos de piedras de buena calidad para la creación de herramientas.


La investigadora precisó que desde este punto de vista, el sitio ya no es paleontológico, sino que se suma la presencia de vida humana hace 14.600 años atrás.

“Estos hallazgos nos permiten establecer inicialmente que existen indicadores claros que estos seres humanos estuvieron allí, por los trabajos realizados en las rocas”, dijo Navarro.



Aunque la ausencia de ciertos huesos de los gonfoterios y la posición de los elementos que fosilizaron en el sitio, ya hacía sospechar la presencia humana, la colección de líticos analizados comprueba que en Pilauco, seres humanos contemporáneos a los de Monte Verde intervinieron en el lugar.

Ahora, la tarea será profundizar en el conocimiento de estos artefactos, teniendo los investigadores dos años para ello, que restan del proyecto.

lunes, 16 de abril de 2012

RESTOS HUMANOS DE EPOCA NEOLITICA ENCONTRADOS EN EL CONEJAR.


El equipo Primeros Pobladores de Extremadura ha presentado esta mañana algunos de los restos hallados durante la última campaña de investigación arqueológica en la cueva de El Conejar. Entre ellos, un diente de un ser humano que habitó en esa cavidad hace «entre 5.000 y 5.500 años», calcula Antoni Canals, paleontólogo y director del equipo. En su opinión, se trata de una pieza de un valor científico importante, principalmente porque ha aparecido en un nivel arqueológico, lo que permite contextualizar el hallazgo de forma precisa. En otras ocasiones, los restos hallados no estaban en un estrato arqueológico, lo que impedía catalogarlos de forma más definida. El primer molar derecho encontrado permitirá aclarar las condiciones de vida de los hombres que habitaron el Calerizo cacereño en esa época de la Prehistoria.

Canals ha explicado esta mañana que con otras dos campañas de excavaciones, el trabajo en El Conejar habrá finalizado, porque en el yacimiento ya apenas queda lugar a la investigación. A partir de ese momento, Primeros Pobladores centrará su trabajo en preparar lo que el paleontólogo define como «proyecto de socialización», que tiene como objetivo fundamental trasladar a la población las características y la riqueza histórica de las zonas en las que llevan más de una década investigando. La idea cuenta con el apoyo institucional del Ayuntamiento de Cáceres y la Diputación Provincial, según han expresado esta mañana la alcaldesa, Elena Nevado, y el presidente de la institución provincial, Laureano León. En este mismo sentido, Antoni Canals ha anunciado también esta mañana que ya tienen diseñado un proyecto de centro de interpretación de El Calerizo, que se concibe como un espacio en el que presentar en sociedad y de forma pedagógica un resumen de la labor desarrollada en este tiempo en los yacimientos de Santa Ana, Los Millares, El Conejar y Maltravieso.

Este último, el de mayor valor arqueológico de la ciudad y probablemente de la región, está cerrado a la investigación desde el año 2008, cuando la Junta tomó esa decisión alegando que su estado de conservación se había deteriorado hasta el punto de que resultaba desaconsejable la presencia humana en su interior.

domingo, 8 de abril de 2012

UN ASENTAMIENTO DE ALGARINEJO PODRIA DATARSE EN LA EDAD DEL COBRE.



Fuentes de Cesna, un pequeño anejo del municipio de Algarinejo, alberga un recinto fortificado de unos trescientos metros de extensión en su parte más accesible, en cuyo subsuelo puede ocultarse un auténtico tesoro. No precisamente de oro ni piedras preciosas, sino de carácter científico. Su antigüedad podría remontarse a la Edad del Cobre, 3.000 años antes de Cristo, aunque de momento no hay prueba contundente que certifique la misma.
 
Un pequeño equipo de especialistas en prehistoria y arqueología de la Universidad de Granada (UGR) y del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (CSIC), han estudiado sobre el terreno los restos visibles, que los vecinos de la localidad conocen desde tiempos inmemoriales pese a que el lugar en el que se asientan es de difícil acceso. Se trata de un tajo conocido como Villavieja, en cuya cima se halla el mencionado recinto amurallado.
 
Antecedentes
 
Tal fortificación ya aparece citada por el político Pascual Madoz, en 1846, en el 'Diccionario Geográfico, Estadístico e Histórico de España y sus posesiones de Ultramar' más conocido como Diccionario Madoz, aunque desde entonces no se ha llevado a cabo investigación alguna sobre la zona y acerca del posible asentamiento prehistórico. Una cuestión que puede tener los días contados desde ahora.
 
«Mi impresión es que existen indicios que apuntan a que este asentamiento pudiera tener esa cronología de la Edad del Cobre, pero es una hipótesis de trabajo a partir de lo que hemos visto sobre el terreno y tendría que ser confirmada con las oportunas excavaciones arqueológicas», señala al respecto el profesor Antonio Morgado, del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la UGR y quien ha seguido más de cerca toda esta primera labor de investigación sobre el terreno.
 
Lo cierto es que a partir de los restos existentes, de los numerosos objetos de cerámicas campaniformes, platos y fuentes de bordes engrosados que han sido hallados en el recinto que circunda la muralla -que tiene una superficie comprendida entre 3,5 y 4 hectáreas- por los vecinos de la localidad, los especialistas sospechan que el subsuelo puede ocultar un valioso yacimiento prehistórico cuya edad habrá que datar convenientemente. Podría tratarse de un yacimiento humano, que afloraría en cuanto las excavaciones llegaran al nivel en el que se pudieran apreciar las casas y otras infraestructuras del poblado. Una línea de investigación que sustenta esta tesis en otro hecho relevante: la existencia de hipogeos -bóvedas subterráneas para conservar los cadáveres sin quemarlos- que aparecen excavados en rocas calcarenitas y que por sí mismos indicarían la presencia humana en la zona.
 
«La primera de las hipótesis que están sobre la mesa es la que hace alusión a un asentamiento humano prehistórico, pero no podemos datarlo porque no hemos llegado a ese punto en la investigación», agrega al respecto el profesor Morgado. No obstante lo anterior, si se confirmase la antigüedad del mismo, sin duda podría ser de primer nivel.
 
Lo que sí reconoce este experto es que las estructuras de la muralla que están visibles, se encuentran muy bien conservadas. Se trata de un emplazamiento estratégico que eligieron quienes vivieron en esa zona que se encuentra en un paso natural de la depresión del Genil.
 
Cabe suponer, igualmente, que si hubo una población sedentarizada en el tajo Villavieja, esta ocuparía una estructura de cabañas circulares, hechas con piedras y plantas de los alrededores, como han demostrado otros asentamientos similares repartidos por distintos puntos de la geografía nacional. Siempre con un planteamiento de hipótesis, los habitantes serían agricultores y ganaderos que ya se habían iniciado en la metalurgia del cobre. Habitaban en comunidades, formando poblados y con tareas que realizaban en común.
 
Plan de investigación
 
A partir del trabajo que los expertos de la UGR y del CSIC han llevado a cabo hasta la presente, lo que les toca realizar ahora es un completo proyecto de investigación que tendrá que ser remitido a la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura. Tal proyecto contempla una serie de actuaciones que están regladas para este tipo de casos. La primera de ellas, una investigación arqueológica puntual que incluirá, entre otras, la excavación que será la que aflore los restos y en función de su valor, el recinto pueda ser declarado Bien de Interés Cultural (BIC). De ser así, tendría la máxima protección.
 
A partir de ese momento se tendría que ejecutar un proyecto general de investigación como tal. Ello supone no sólo llevar a cabo la misma, sino también la consolidación y restauración del recinto fortificado y su difusión y visita pública como conjunto arqueológico.
 
Una vez conseguido todo lo anterior, vendría la parte más amable e interesante para los investigadores, como es la puesta en valor del recinto. Para ello se pueden desarrollar distintas actividades, como la celebración de un congreso internacional sobre este tipo de fortificaciones prehistóricas, su difusión entre la comunidad científica internacional o la publicidad nacional e internacional sobre el evento.
 
Finalmente, la guinda podría ser la creación de un conjunto arqueológico, con su preceptivo museo, como foco de atracción turística para toda la comarca del Poniente.
 
Satisfacción municipal
 
El alcalde de Algarinejo, Óscar Fernández Martín (PP), se muestra más que satisfecho por los primeros resultados que han obtenido los expertos de la UGR y del CSIC a la hora de ubicar en el tiempo los restos encontrados en su municipio. Explica a este periódico que el recinto era conocido gracias al interés de uno de los exconcejales de la Corporación, que insistió ante la misma para que ésta moviera los hilos y se pudiera investigar la antigüedad de los mismos. «Nosotros le pedimos a la UGR y al CSIC que hicieran una primera valoración, para comprobar la magnitud del yacimiento y cuál fue nuestra sorpresa cuando nos han asegurado que podría tener unos 5.000 años», afirma el regidor. En su opinión, no cabe duda de que este yacimiento puede estar a la altura de cualquier otro de similares características tanto de España como de Europa.
 
Óscar Fernández afirma que a partir de este momento, lo que toca es dar cobertura logística y económica a los investigadores de ambas instituciones, para que sigan con los trabajos y el recinto pueda ser declarado cuanto antes como BIC si los nuevos descubrimientos confirman los precedentes. «La primera excavación formal pensamos que pudiera llevarse a cabo en el mes de julio», añade el primer edil, a quien los especialistas le han asegurado que con un mes de trabajo intensivo se podrían obtener ya unos resultados que pudieran indicar -al menos con cierta seguridad- la importancia del recinto. Se completaría así el estudio de campo realizado en fechas pasadas, donde también se han encontrado utensilios de la época.
 
La pequeña localidad de Algarinejo, que cuenta con 3.413 habitantes y se localiza en la comarca del Poniente, vive todavía ajena a este descubrimiento. Sus vecinos se afanan por ultimar la recolección de la aceituna, pues el pueblo vive en su mayor parte de este cultivo, así como del espárrago. Pero pronto serán conscientes de lo que ha ocurrido en estos últimos meses. Ayuntamiento y Diputación Provincial tienen previsto dar a conocer 'in situ' el hallazgo y la trascendencia del mismo para la localidad y toda su área de influencia en breves fechas.
 
Será el pistoletazo de salida de un proyecto que de culminar satisfactoriamente supondría un revulsivo para el futuro del municipio de Algarinejo y de toda la comarca dada la importancia que se supone puede tener el mismo.

viernes, 30 de marzo de 2012

ENCUENTRAN PISTAS SOBRE LOS RESTOS DEL HOMBRE DE PEKIN.

Las memorias de un ex infante de Marina que combatió en la Segunda Guerra Mundial han resucitado las esperanzas de resolver uno de los mayores misterios arqueológicos: el paradero de los restos fosilizados del Hombre de Pekín, sostienen varios científicos sudafricanos y chinos.

En la edición de marzo de la revista científica publicada por la Universidad de Johannesburgo, Witwatersrand, el paleontólogo sudafricano Lee Berger y dos colegas chinos dijeron que los restos fósiles podrían estar enterrados bajo un estacionamiento de la ciudad portuaria china de Qinhuangdao, donde el soldado afirmó haber visto dos cajones con huesos en 1947.

Richard M. Bowen describió lo visto en unas memorias que están siendo recopiladas por su hijo.
Los fósiles, descubiertos hace un siglo, desaparecieron al comienzo de la guerra en el Pacífico camino de su custodia temporal en Estados Unidos.

Lo que Bowen vio en 1947 fueron los restos fósiles en la base estadunidense de Camp Holcomb, dijeron los investigadores.

La historia
Bowen dijo a su hijo en 2010 cómo desenterró cajones de madera con reliquias y las usó para fortificar un refugio para ametralladora cuando la base fue atacada por decenas de miles de soldados chinos comunistas. Fue capturado en ese ataque.

La familia del ex combatiente se puso en contacto entonces con la universidad sudafricana, famosa por sus investigaciones arqueológicas, como el descubrimiento de fósiles en la llamada “Cuna de la Civilización” en Sudáfrica anteriores al Homo Erectus chino.

El ex infante de Marina desea saber si sus recuerdos y los documentos militares que examina su hijo pondrán fin a seis décadas de búsqueda del Hombre de Pekín.

Berger, del Instituto Witwatersrand sobre la Evolución Humana y los autores Wu Liu y Xiujie Wu, del Instituto de Paleontología de Vertebrados y Paleoantropología de Beijing han investigado el relato del soldado y “lo consideran quizá el más creíble de la última visión de esos importantes fósiles” , dijo en un comunicado la Universidad de Johannesburgo.

Pese a que se ha realizado una de las búsquedas más intensas en los anales de la arqueología en las últimas seis décadas, incluso con la oferta de recompensas sustanciales, ningún indicio verificable sobre el paradero de los restos había surgido hasta ahora, según una nota de la universidad.

Los científicos visitaron Qinhuangdao, donde Bowen dice haber visto por última vez los cajones, que desde entonces podrían haber sido nuevamente enterrados en lo que es hoy una playa de estacionamiento en una área altamente urbanizada.

“Si estos fueran los fósiles, quizá se hayan perdido para la historia, o quizá sigan enterrados bajo una delgada capa de asfalto en esta ciudad portuaria china”, decía el comunicado de la universidad.

Los restos del Hombre de Pekín desaparecieron más o menos al mismo tiempo del ataque japonés contra Pearl Harbor en 1941, incidente que obligó a Estados Unidos a declarar la guerra a Japón.

Cuando las fuerzas japonesas avanzaban hacia la capital china, ahora Beijing, las autoridades decidieron enviar los restos fosilizados de el laboratorio cenozoico de la Facultad de medicina a Estados Unidos por mandato del Secretario Hu Chengzi para protegerlos de la inminente invasión.

Los cajones desaparecieron rumbo a su nuevo destino durante algunas de las batallas navales más encarnizadas de la guerra.
A partir de este hecho, los vestigios han sido buscados.

Características del hombre de pekin.
► El Hombre de Pekín es una subespecie del Homo Erectus y fue encontrado entre 1921 y 1937. su descubrimiento fue clave en la justificación de la Teoria de la evolución.

► Debido a la desaparición de los restos fósiles, los investigadores sólo han podido contar con los moldes y los escritos hechos por los descubridores, al suroeste de Pekín.

► Su capacidad craneana llegaba a los 1,075 centímetros cubicos, un 80% respecto de la del Homo sapiens. La especie era capaz de cazar, recolectar y usar herramientas.

jueves, 29 de marzo de 2012

UN HUESO DE 3,2 MILLONES DE AÑOS ACLARA EL ORIGEN DEL BIPEDISMO.

Los fósiles descubiertos en Etiopía demuestran que la especie de Lucy convivió con otros homínidos.
Ocho fósiles de un pie derecho descubiertos en sedimentos de 3,4 millones de años de antigüedad en Etiopía demuestran que los Australopithecus afarensis, la especie de Lucy, no eran los únicos homínidos que vivieron en la región en aquella época. Los huesos del pie de Burtele, que se presentan este miércoles en la revista Nature, corresponden a un homínido que se movía con soltura sobre los árboles, pero que era capaz de caminar erguido cuando bajaba al suelo.

El descubrimiento es importante por dos motivos, según Yohannes Haile-Selassie, paleontólogo de la Universidad Case Western Reserve de Cleveland (EE.UU.) y primer autor de la investigación. Por un lado, porque “aporta información relevante sobre la anatomía del pie en los ancestros humanos”, según declaró el martes en una rueda de prensa telefónica. Por otro, porque “demuestra por primera vez de manera concluyente que la especie de Lucy no estaba sola” sino que convivía con otras especies de homínidos, una cuestión que ha sido motivo de debate científico desde hace más de 30 años.


El pie descubierto ahora refuerza la hipótesis de que los Australopithecus afarensis, que vivieron en el este de África hace entre tres y cuatro millones de años, fueron ancestros directos del género humano, según Haile-Selassie. “Hay aún muchas incógnitas sobre la relación entre los australopitecos y los humanos”, advierte Salvador Moyà, director del Institut Català de Paleontologia. Pero, según la hipótesis que defiende Haile-Selassie, los primeros humanos eran descendientes de los Australopithecus garhi, que posiblemente ya fabricaban herramientas de piedra rudimentarias hace 2,5 millones de años. Y los Australopithecus garhi, a su vez, eran descendientes de los afarensis, la especie de Lucy.

El pie de los afarensis, en cualquier caso, se parecía más al nuestro que el pie descubierto ahora en Etiopía. Los ocho fósiles presentados en Nature presentan una curiosa combinación de caracteres adaptados a la vida en los árboles y a la vida en el suelo. El primer dedo, más similar a nuestro pulgar de la mano que a nuestro dedo gordo del pie, es arborícola. En lugar de estar alineado con los otros dedos, está en posición oblicua, lo cual es ideal para agarrarse de las ramas pero no para caminar o correr.

En cambio, la articulación entre los metatarsianos y las falanges –allí donde los dedos se unen a la planta del pie– permite una hiperflexión. Es lo mismo que hacemos nosotros al final de cada paso o al ponernos de puntillas, cuando los dedos pueden quedar perpendiculares respecto a la planta. Pero es algo que no se puede hacer con las manos –a menos que uno sea hiperlaxo–. Así, la articulación entre metatarsianos y falanges del pie de Burtele es característica de la marcha bípeda.

Pero “es un pie muy primitivo, no podían recorrer grandes distancias”, declaró Bruce Latimer, coautor de la investigación, en la rueda de prensa. “Debían caminar de una manera bastante extraña”.
A su lado, Lucy era toda una atleta. Las huellas de Laetoli, descubiertas en Tanzania en 1978 y atribuidas a tres Australopithecus afarensis, demuestran que ya tenían un pie anatómicamente moderno como el nuestro. Lucy ya tenía el dedo gordo alineado con los otros cuatro dedos del pie, un talón ancho y estable y un puente bien arqueado para absorber la energía de cada paso, zancada o salto, características todas ellas que no se aprecian en el pie de Burtele. “Lucy era totalmente bípeda, no iba a los árboles”, destacó Latimer.

El pie de Burtele se ha descubierto en una zona que hoy día es desierta pero que hace 3,4 millones de años tenía una vegetación tropical. “Los análisis físicos y químicos de los sedimentos nos indican que era una zona boscosa húmeda y con ríos”, añadió Beverly Saylor, coautora de la investigación, de la Universidad Case Western Reserve de Cleveland, al igual que Haile-Selassie y Latimer.

Los fósiles se han descubierto a pocos kilómetros de donde apareció el esqueleto de Lucy en 1974. Dado que las dos especies vivieron en la misma época y en la misma región, los investigadores sugieren que ocuparon nichos ecológicos distintos. Según esta interpretación, el homínido de Burtele debió ocupar la periferia de la selva tropical y explotar los recursos de árboles y arbustos, mientras que los Australopitecus afarensis se expandieron fuera de la selva gracias al prodigio biomecánico de sus pies.

El descubrimiento “demuestra que nuestra evolución no fue un proceso lineal, con un único linaje en cada momento, sino que fue un proceso más complejo, con varios linajes conviviendo en una misma época y en una misma región”, destacó Haile-Selassie.

Por ahora, los investigadores no han atribuido el pie de Burtele a ninguna especie ni a ningún género. Es demasiado antiguo para ser humano, ya que el género Homo no aparece hasta un millón de años más tarde. Y las características de los ocho fósiles parecen excluir que se trate de un australopiteco. Incluso de una especie distinta de la de Lucy.

A lo que más se parece el pie de Burtele es al del Ardipithecus ramidus, un homínido de hace 4,4 millones de años también descubierto en Etiopía. Los ocho fósiles podrían corresponder así a un ardipiteco descendiente del ramidus. Pero “aún no tenemos suficiente material para atribuirlo a un género o a una especie”, explicó Haile-Selassie. Y “no se puede decir que sea un ardipiteco solo porque tenga una locomoción similar; podría ser [otro homínido] que hubiera conservado esta adaptación a la locomoción. Esperamos a recuperar más fósiles para comprender mejor qué ocurrió”.