sábado, 28 de abril de 2012

EL ARQUEOLOGO HERMANFRID SCHUBART CEDE SUS DERECHOS DE SU ULTIMA OBRA AL AYUNTAMIENTO DE CUEVAS DE ALMANZORA.

El Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora ha llegado a este acuerdo con el autor para la traducción y publicación de su obra

El Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora continúa con la puesta en valor de su patrimonio histórico y cultural y muy especialmente de uno de los yacimientos de la Cultura de El Argar de mayor importancia en el municipio como es Fuente Álamo, con más de 4.000 años de historia.

De ahí que recientemente el consistorio haya llegado a un acuerdo con el arqueólogo alemán Hermanfrid Schubart para publicar en español su última obra, “Tumbas de Fuente Álamo: aportación de los ritos funerarios y cronología de la Cultura de El Argar”, que se encargará de editar en español y publicar el Instituto de Estudios Almerienses.

El que fuera director del Instituto Arqueológico Alemán en Madrid, Hermanfrid Schubart, que se encargó de los trabajos de investigación en el yacimiento prehistórico de Fuente Álamo en Cuevas del Almanzora, ha firmado los derechos de cesión de su obra para su traducción y publicación aprovechando su reciente estancia en nuestro municipio.

Acompañado por los ediles de cultura y obras, Lola Moreno y José de Haro, además de otros familiares y amigos, el conocido arqueólogo firmó el convenio de cesión en un acto celebrado en el Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora.

Cabe destacar también que las excavaciones científicas que desarrolló el Instituto Arqueológico Alemán en Cuevas del Almanzora aportaron a la Cultura de El Argar todos los datos precisos para su correcta interpretación en el proceso histórico.

El municipio, además, cuenta con un Museo Arqueológico en el Castillo del Marqués de Los Vélez dedicado a Fuente Álamo en el que se interpretan las formas de vida del poblado cuevano.

EN MADRID ENCUENTRAN EVIDENCIAS DE CONSUMO DE CARNE Y MEDULA OSEA DE ELEFANTE HACE 80.000 AÑOS.

  1. Los humanos que poblaron la orilla del Manzanares durante el Paleolítico medio (hace entre 127.000 y 40.000 años) se alimentaban de carne y médula ósea de paquidermo. Así lo demuestra una investigación española que ha encontrado marcas de percusión y de corte en los restos de elefantes del yacimiento de Preresa (Madrid).

En la prehistoria, cazar un animal para alimentarse implicaba un riesgo y un gasto energético muy grande. Por eso, cuando los habitantes del Paleolítico medio (hace entre 127.000 y 40.000 años) tenían un elefante en la despensa, chupaban hasta los huesos.

Los humanos que poblaron la región de Madrid hace 84.000 años se alimentaban de su carne y consumían la médula ósea de estos proboscidios, según prueba un nuevo estudio. Hasta ahora, la comunidad científica dudaba que la explotación de la carne de elefante fuera una actividad común en esa época por la falta de evidencias directas en los huesos. Aún está por determinar si estos mamíferos eran del género Mammuthus o del subgénero Palaeoloxodon.

Los investigadores hallaron huesos con marcas de corte, para consumir la carne, y de percusión, para la médula ósea. “Hay muchos yacimientos, pero pocos restos fósiles con marcas que muestren la intencionalidad del ser humano”, destaca a SINC Jose Yravedra, investigador de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y autor principal de la investigación publicada en la revista Journal of Archaeological Science.

Nunca antes se habían documentado marcas de percusión que confirmaran una fracturación intencional de los huesos para acceder al alimento interior. Estas siempre se habían asociado a la fabricación de herramientas, pero en los restos hallados esta hipótesis se descartó. Los utensilios encontrados en la misma zona estaban hechos de sílex y de cuarcita.

El equipo, formado por arqueólogos, zooarqueólogos y geólogos de la UCM, del Instituto de Evolución en África (IDEA) en Madrid y del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) en Burgos, recogió 82 huesos del mismo elefante asociados a 754 herramientas de piedra, en un área de 255 metros cuadrados del yacimiento de Preresa, en la orilla del río Manzanares.

En el caso de las marcas de corte en los restos fósiles, estas se suman a “la evidencia más antigua de aprovechamiento de elefantes” en el yacimiento de Áridos, cercano al río Jarama, según recoge en 2010 una investigación publicada por Yravedra en la misma revista. “Hay pocos registros sobre el aprovechamiento de elefantes en Siberia, Norteamérica y Europa central de hace más de 10.000 años”, contextualiza el zooarqueólogo.

Los riesgos de cazar un elefante

Las vísceras es lo primero que come un depredador, humano o carnívoro de cualquier clase. Las señales prehistóricas del banquete ayudan a los investigadores a saber quién fue el primero en sentarse a la mesa, ya que el riesgo de cazar un elefante plantea la duda de si el humano lo cazaba o lo carroñaba.

“Este es el siguiente enigma que tenemos que aclarar”, responde Yravedra, quien recuerda que hay evidencias de caza en otros animales más pequeños en el mismo yacimiento. Pero, por el grosor de las membranas fibrosas y otros tejidos de la carne del elefante, los humanos no siempre dejaban marcas en los huesos. “Y por eso en ocasiones es difícil determinar si los humanos aprovecharon su carne”.
El ‘Santo Grial’ de la alimentación paleolítica

La grasa animal era un bien muy preciado entre cazadores y recolectores que seguían una dieta rica en carne y baja en carbohidratos. Cuando la carne escaseaba, otros recursos como la médula ósea se convertían en una fuente de lípidos.

Según el estudio, en los elefantes esta práctica no era muy común por la laboriosidad del proceso de extracción de la médula ósea de los huesos. Además “la explotación de su grasa es algo que no se ha documentado hasta ahora”, dice el investigador. Otras fuentes de alimento, como los sesos, cumplían la misma función nutricional.

BOLIVIA CONTABILIZA MAS DE 1000 SITIOS CON ARTE RUPESTRE.

En Bolivia hay más de mil sitios que contienen arte rupestre, algunos de los cuales aún no fueron inventariados por completo, aunque centenares ya fueron estudiados con amplitud, según el especialista y representante de la Sociedad de Investigación del Arte Rupestre de Bolivia (SIARB), Matthias Strecker.

En busca de la conservación. Según la publicación difundida en el Periódico Digital de Investigación, del Programa de Investigación Estratégica en Bolivia (PIEB), el desarrollo sostenible con parques arqueológicos es una opción para conservar estos sitios, lo que en Bolivia no funciona bien, según Strecker.

Un ejemplo de la aplicación de esta política es el santuario de Copacabana, donde está el monumento Tinqala Orkojahuira, pero hay permanentes problemas de conservación y vigilancia. En Samaipata, Santa Cruz, la administración funciona mejor y en Quila Quila, Chuquisaca, los ayllus respondieron de manera positiva, aunque hubo discontinuidad por conflictos locales.

La relación del arte rupestre con el trabajo y la investigación arqueológica es clave, por eso los especialistas ponen especial cuidado en la datación de las pinturas. Strecker dice que este aspecto netamente técnico del trabajo es importante porque se sabe que en el mundo existe arte rupestre con 40.000 años de antigüedad, mientras que en Sudamérica tienen hasta 10.000 años. En Bolivia se cuenta incluso con arte rupestre colonial. Aún falta buscar sitios de arte rupestre en la cuenca del lago Titicaca.

Para junio, la SIARB prepara un congreso internacional donde se abordará aspectos relativos al arte rupestre en simposios, talleres, exposiciones y visitas.

Estos sitios patrimoniales son protegidos en el mundo. En Sudamérica están en Nazca (Perú), en la Patagonia (Argentina) y en Piauhí (Brasil).

25 años pasaron desde que el boletín de la SIARB empezó a publicar las descripciones de los sitios con arte rupestre.

sábado, 21 de abril de 2012

HALLAN HERRAMIENTAS DE 14.000 QUE CONFIRMAN LA PRESENCIA HUMANA EN LOS LAGOS (CHILE)

Investigadores de las universidades Austral de Chile y Católica de Temuco realizaron el hallazgo de herramientas, que podrían corresponder a artefactos de piedra fabricados por seres humanos en Pilauco, mismo sitio donde fueron encontrados restos del animal prehistórico Gonfoterio.

Los antecedentes que demuestran la presencia de artefactos fabricados por antepasados en el sitio, corresponden al segundo año de desarrollo del proyecto en Pilauco y se centra en las descripciones cuantitativas de los materiales líticos o (artefactos de piedra) registrados en el sitio.

Para la doctora Ximena Navarro-Harris, de la UC de Temuco, estos hallazgos permiten determinar las condiciones que presentaba la mega fauna a fines del Pleistoceno en la zona.

A su juicio, estos artefactos parecen demostrar una cierta tendencia hacia la utilización de fragmentos de piedras de buena calidad para la creación de herramientas.


La investigadora precisó que desde este punto de vista, el sitio ya no es paleontológico, sino que se suma la presencia de vida humana hace 14.600 años atrás.

“Estos hallazgos nos permiten establecer inicialmente que existen indicadores claros que estos seres humanos estuvieron allí, por los trabajos realizados en las rocas”, dijo Navarro.



Aunque la ausencia de ciertos huesos de los gonfoterios y la posición de los elementos que fosilizaron en el sitio, ya hacía sospechar la presencia humana, la colección de líticos analizados comprueba que en Pilauco, seres humanos contemporáneos a los de Monte Verde intervinieron en el lugar.

Ahora, la tarea será profundizar en el conocimiento de estos artefactos, teniendo los investigadores dos años para ello, que restan del proyecto.

lunes, 16 de abril de 2012

RESTOS HUMANOS DE EPOCA NEOLITICA ENCONTRADOS EN EL CONEJAR.


El equipo Primeros Pobladores de Extremadura ha presentado esta mañana algunos de los restos hallados durante la última campaña de investigación arqueológica en la cueva de El Conejar. Entre ellos, un diente de un ser humano que habitó en esa cavidad hace «entre 5.000 y 5.500 años», calcula Antoni Canals, paleontólogo y director del equipo. En su opinión, se trata de una pieza de un valor científico importante, principalmente porque ha aparecido en un nivel arqueológico, lo que permite contextualizar el hallazgo de forma precisa. En otras ocasiones, los restos hallados no estaban en un estrato arqueológico, lo que impedía catalogarlos de forma más definida. El primer molar derecho encontrado permitirá aclarar las condiciones de vida de los hombres que habitaron el Calerizo cacereño en esa época de la Prehistoria.

Canals ha explicado esta mañana que con otras dos campañas de excavaciones, el trabajo en El Conejar habrá finalizado, porque en el yacimiento ya apenas queda lugar a la investigación. A partir de ese momento, Primeros Pobladores centrará su trabajo en preparar lo que el paleontólogo define como «proyecto de socialización», que tiene como objetivo fundamental trasladar a la población las características y la riqueza histórica de las zonas en las que llevan más de una década investigando. La idea cuenta con el apoyo institucional del Ayuntamiento de Cáceres y la Diputación Provincial, según han expresado esta mañana la alcaldesa, Elena Nevado, y el presidente de la institución provincial, Laureano León. En este mismo sentido, Antoni Canals ha anunciado también esta mañana que ya tienen diseñado un proyecto de centro de interpretación de El Calerizo, que se concibe como un espacio en el que presentar en sociedad y de forma pedagógica un resumen de la labor desarrollada en este tiempo en los yacimientos de Santa Ana, Los Millares, El Conejar y Maltravieso.

Este último, el de mayor valor arqueológico de la ciudad y probablemente de la región, está cerrado a la investigación desde el año 2008, cuando la Junta tomó esa decisión alegando que su estado de conservación se había deteriorado hasta el punto de que resultaba desaconsejable la presencia humana en su interior.

domingo, 8 de abril de 2012

UN ASENTAMIENTO DE ALGARINEJO PODRIA DATARSE EN LA EDAD DEL COBRE.



Fuentes de Cesna, un pequeño anejo del municipio de Algarinejo, alberga un recinto fortificado de unos trescientos metros de extensión en su parte más accesible, en cuyo subsuelo puede ocultarse un auténtico tesoro. No precisamente de oro ni piedras preciosas, sino de carácter científico. Su antigüedad podría remontarse a la Edad del Cobre, 3.000 años antes de Cristo, aunque de momento no hay prueba contundente que certifique la misma.
 
Un pequeño equipo de especialistas en prehistoria y arqueología de la Universidad de Granada (UGR) y del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (CSIC), han estudiado sobre el terreno los restos visibles, que los vecinos de la localidad conocen desde tiempos inmemoriales pese a que el lugar en el que se asientan es de difícil acceso. Se trata de un tajo conocido como Villavieja, en cuya cima se halla el mencionado recinto amurallado.
 
Antecedentes
 
Tal fortificación ya aparece citada por el político Pascual Madoz, en 1846, en el 'Diccionario Geográfico, Estadístico e Histórico de España y sus posesiones de Ultramar' más conocido como Diccionario Madoz, aunque desde entonces no se ha llevado a cabo investigación alguna sobre la zona y acerca del posible asentamiento prehistórico. Una cuestión que puede tener los días contados desde ahora.
 
«Mi impresión es que existen indicios que apuntan a que este asentamiento pudiera tener esa cronología de la Edad del Cobre, pero es una hipótesis de trabajo a partir de lo que hemos visto sobre el terreno y tendría que ser confirmada con las oportunas excavaciones arqueológicas», señala al respecto el profesor Antonio Morgado, del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la UGR y quien ha seguido más de cerca toda esta primera labor de investigación sobre el terreno.
 
Lo cierto es que a partir de los restos existentes, de los numerosos objetos de cerámicas campaniformes, platos y fuentes de bordes engrosados que han sido hallados en el recinto que circunda la muralla -que tiene una superficie comprendida entre 3,5 y 4 hectáreas- por los vecinos de la localidad, los especialistas sospechan que el subsuelo puede ocultar un valioso yacimiento prehistórico cuya edad habrá que datar convenientemente. Podría tratarse de un yacimiento humano, que afloraría en cuanto las excavaciones llegaran al nivel en el que se pudieran apreciar las casas y otras infraestructuras del poblado. Una línea de investigación que sustenta esta tesis en otro hecho relevante: la existencia de hipogeos -bóvedas subterráneas para conservar los cadáveres sin quemarlos- que aparecen excavados en rocas calcarenitas y que por sí mismos indicarían la presencia humana en la zona.
 
«La primera de las hipótesis que están sobre la mesa es la que hace alusión a un asentamiento humano prehistórico, pero no podemos datarlo porque no hemos llegado a ese punto en la investigación», agrega al respecto el profesor Morgado. No obstante lo anterior, si se confirmase la antigüedad del mismo, sin duda podría ser de primer nivel.
 
Lo que sí reconoce este experto es que las estructuras de la muralla que están visibles, se encuentran muy bien conservadas. Se trata de un emplazamiento estratégico que eligieron quienes vivieron en esa zona que se encuentra en un paso natural de la depresión del Genil.
 
Cabe suponer, igualmente, que si hubo una población sedentarizada en el tajo Villavieja, esta ocuparía una estructura de cabañas circulares, hechas con piedras y plantas de los alrededores, como han demostrado otros asentamientos similares repartidos por distintos puntos de la geografía nacional. Siempre con un planteamiento de hipótesis, los habitantes serían agricultores y ganaderos que ya se habían iniciado en la metalurgia del cobre. Habitaban en comunidades, formando poblados y con tareas que realizaban en común.
 
Plan de investigación
 
A partir del trabajo que los expertos de la UGR y del CSIC han llevado a cabo hasta la presente, lo que les toca realizar ahora es un completo proyecto de investigación que tendrá que ser remitido a la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura. Tal proyecto contempla una serie de actuaciones que están regladas para este tipo de casos. La primera de ellas, una investigación arqueológica puntual que incluirá, entre otras, la excavación que será la que aflore los restos y en función de su valor, el recinto pueda ser declarado Bien de Interés Cultural (BIC). De ser así, tendría la máxima protección.
 
A partir de ese momento se tendría que ejecutar un proyecto general de investigación como tal. Ello supone no sólo llevar a cabo la misma, sino también la consolidación y restauración del recinto fortificado y su difusión y visita pública como conjunto arqueológico.
 
Una vez conseguido todo lo anterior, vendría la parte más amable e interesante para los investigadores, como es la puesta en valor del recinto. Para ello se pueden desarrollar distintas actividades, como la celebración de un congreso internacional sobre este tipo de fortificaciones prehistóricas, su difusión entre la comunidad científica internacional o la publicidad nacional e internacional sobre el evento.
 
Finalmente, la guinda podría ser la creación de un conjunto arqueológico, con su preceptivo museo, como foco de atracción turística para toda la comarca del Poniente.
 
Satisfacción municipal
 
El alcalde de Algarinejo, Óscar Fernández Martín (PP), se muestra más que satisfecho por los primeros resultados que han obtenido los expertos de la UGR y del CSIC a la hora de ubicar en el tiempo los restos encontrados en su municipio. Explica a este periódico que el recinto era conocido gracias al interés de uno de los exconcejales de la Corporación, que insistió ante la misma para que ésta moviera los hilos y se pudiera investigar la antigüedad de los mismos. «Nosotros le pedimos a la UGR y al CSIC que hicieran una primera valoración, para comprobar la magnitud del yacimiento y cuál fue nuestra sorpresa cuando nos han asegurado que podría tener unos 5.000 años», afirma el regidor. En su opinión, no cabe duda de que este yacimiento puede estar a la altura de cualquier otro de similares características tanto de España como de Europa.
 
Óscar Fernández afirma que a partir de este momento, lo que toca es dar cobertura logística y económica a los investigadores de ambas instituciones, para que sigan con los trabajos y el recinto pueda ser declarado cuanto antes como BIC si los nuevos descubrimientos confirman los precedentes. «La primera excavación formal pensamos que pudiera llevarse a cabo en el mes de julio», añade el primer edil, a quien los especialistas le han asegurado que con un mes de trabajo intensivo se podrían obtener ya unos resultados que pudieran indicar -al menos con cierta seguridad- la importancia del recinto. Se completaría así el estudio de campo realizado en fechas pasadas, donde también se han encontrado utensilios de la época.
 
La pequeña localidad de Algarinejo, que cuenta con 3.413 habitantes y se localiza en la comarca del Poniente, vive todavía ajena a este descubrimiento. Sus vecinos se afanan por ultimar la recolección de la aceituna, pues el pueblo vive en su mayor parte de este cultivo, así como del espárrago. Pero pronto serán conscientes de lo que ha ocurrido en estos últimos meses. Ayuntamiento y Diputación Provincial tienen previsto dar a conocer 'in situ' el hallazgo y la trascendencia del mismo para la localidad y toda su área de influencia en breves fechas.
 
Será el pistoletazo de salida de un proyecto que de culminar satisfactoriamente supondría un revulsivo para el futuro del municipio de Algarinejo y de toda la comarca dada la importancia que se supone puede tener el mismo.

viernes, 30 de marzo de 2012

ENCUENTRAN PISTAS SOBRE LOS RESTOS DEL HOMBRE DE PEKIN.

Las memorias de un ex infante de Marina que combatió en la Segunda Guerra Mundial han resucitado las esperanzas de resolver uno de los mayores misterios arqueológicos: el paradero de los restos fosilizados del Hombre de Pekín, sostienen varios científicos sudafricanos y chinos.

En la edición de marzo de la revista científica publicada por la Universidad de Johannesburgo, Witwatersrand, el paleontólogo sudafricano Lee Berger y dos colegas chinos dijeron que los restos fósiles podrían estar enterrados bajo un estacionamiento de la ciudad portuaria china de Qinhuangdao, donde el soldado afirmó haber visto dos cajones con huesos en 1947.

Richard M. Bowen describió lo visto en unas memorias que están siendo recopiladas por su hijo.
Los fósiles, descubiertos hace un siglo, desaparecieron al comienzo de la guerra en el Pacífico camino de su custodia temporal en Estados Unidos.

Lo que Bowen vio en 1947 fueron los restos fósiles en la base estadunidense de Camp Holcomb, dijeron los investigadores.

La historia
Bowen dijo a su hijo en 2010 cómo desenterró cajones de madera con reliquias y las usó para fortificar un refugio para ametralladora cuando la base fue atacada por decenas de miles de soldados chinos comunistas. Fue capturado en ese ataque.

La familia del ex combatiente se puso en contacto entonces con la universidad sudafricana, famosa por sus investigaciones arqueológicas, como el descubrimiento de fósiles en la llamada “Cuna de la Civilización” en Sudáfrica anteriores al Homo Erectus chino.

El ex infante de Marina desea saber si sus recuerdos y los documentos militares que examina su hijo pondrán fin a seis décadas de búsqueda del Hombre de Pekín.

Berger, del Instituto Witwatersrand sobre la Evolución Humana y los autores Wu Liu y Xiujie Wu, del Instituto de Paleontología de Vertebrados y Paleoantropología de Beijing han investigado el relato del soldado y “lo consideran quizá el más creíble de la última visión de esos importantes fósiles” , dijo en un comunicado la Universidad de Johannesburgo.

Pese a que se ha realizado una de las búsquedas más intensas en los anales de la arqueología en las últimas seis décadas, incluso con la oferta de recompensas sustanciales, ningún indicio verificable sobre el paradero de los restos había surgido hasta ahora, según una nota de la universidad.

Los científicos visitaron Qinhuangdao, donde Bowen dice haber visto por última vez los cajones, que desde entonces podrían haber sido nuevamente enterrados en lo que es hoy una playa de estacionamiento en una área altamente urbanizada.

“Si estos fueran los fósiles, quizá se hayan perdido para la historia, o quizá sigan enterrados bajo una delgada capa de asfalto en esta ciudad portuaria china”, decía el comunicado de la universidad.

Los restos del Hombre de Pekín desaparecieron más o menos al mismo tiempo del ataque japonés contra Pearl Harbor en 1941, incidente que obligó a Estados Unidos a declarar la guerra a Japón.

Cuando las fuerzas japonesas avanzaban hacia la capital china, ahora Beijing, las autoridades decidieron enviar los restos fosilizados de el laboratorio cenozoico de la Facultad de medicina a Estados Unidos por mandato del Secretario Hu Chengzi para protegerlos de la inminente invasión.

Los cajones desaparecieron rumbo a su nuevo destino durante algunas de las batallas navales más encarnizadas de la guerra.
A partir de este hecho, los vestigios han sido buscados.

Características del hombre de pekin.
► El Hombre de Pekín es una subespecie del Homo Erectus y fue encontrado entre 1921 y 1937. su descubrimiento fue clave en la justificación de la Teoria de la evolución.

► Debido a la desaparición de los restos fósiles, los investigadores sólo han podido contar con los moldes y los escritos hechos por los descubridores, al suroeste de Pekín.

► Su capacidad craneana llegaba a los 1,075 centímetros cubicos, un 80% respecto de la del Homo sapiens. La especie era capaz de cazar, recolectar y usar herramientas.

jueves, 29 de marzo de 2012

UN HUESO DE 3,2 MILLONES DE AÑOS ACLARA EL ORIGEN DEL BIPEDISMO.

Los fósiles descubiertos en Etiopía demuestran que la especie de Lucy convivió con otros homínidos.
Ocho fósiles de un pie derecho descubiertos en sedimentos de 3,4 millones de años de antigüedad en Etiopía demuestran que los Australopithecus afarensis, la especie de Lucy, no eran los únicos homínidos que vivieron en la región en aquella época. Los huesos del pie de Burtele, que se presentan este miércoles en la revista Nature, corresponden a un homínido que se movía con soltura sobre los árboles, pero que era capaz de caminar erguido cuando bajaba al suelo.

El descubrimiento es importante por dos motivos, según Yohannes Haile-Selassie, paleontólogo de la Universidad Case Western Reserve de Cleveland (EE.UU.) y primer autor de la investigación. Por un lado, porque “aporta información relevante sobre la anatomía del pie en los ancestros humanos”, según declaró el martes en una rueda de prensa telefónica. Por otro, porque “demuestra por primera vez de manera concluyente que la especie de Lucy no estaba sola” sino que convivía con otras especies de homínidos, una cuestión que ha sido motivo de debate científico desde hace más de 30 años.


El pie descubierto ahora refuerza la hipótesis de que los Australopithecus afarensis, que vivieron en el este de África hace entre tres y cuatro millones de años, fueron ancestros directos del género humano, según Haile-Selassie. “Hay aún muchas incógnitas sobre la relación entre los australopitecos y los humanos”, advierte Salvador Moyà, director del Institut Català de Paleontologia. Pero, según la hipótesis que defiende Haile-Selassie, los primeros humanos eran descendientes de los Australopithecus garhi, que posiblemente ya fabricaban herramientas de piedra rudimentarias hace 2,5 millones de años. Y los Australopithecus garhi, a su vez, eran descendientes de los afarensis, la especie de Lucy.

El pie de los afarensis, en cualquier caso, se parecía más al nuestro que el pie descubierto ahora en Etiopía. Los ocho fósiles presentados en Nature presentan una curiosa combinación de caracteres adaptados a la vida en los árboles y a la vida en el suelo. El primer dedo, más similar a nuestro pulgar de la mano que a nuestro dedo gordo del pie, es arborícola. En lugar de estar alineado con los otros dedos, está en posición oblicua, lo cual es ideal para agarrarse de las ramas pero no para caminar o correr.

En cambio, la articulación entre los metatarsianos y las falanges –allí donde los dedos se unen a la planta del pie– permite una hiperflexión. Es lo mismo que hacemos nosotros al final de cada paso o al ponernos de puntillas, cuando los dedos pueden quedar perpendiculares respecto a la planta. Pero es algo que no se puede hacer con las manos –a menos que uno sea hiperlaxo–. Así, la articulación entre metatarsianos y falanges del pie de Burtele es característica de la marcha bípeda.

Pero “es un pie muy primitivo, no podían recorrer grandes distancias”, declaró Bruce Latimer, coautor de la investigación, en la rueda de prensa. “Debían caminar de una manera bastante extraña”.
A su lado, Lucy era toda una atleta. Las huellas de Laetoli, descubiertas en Tanzania en 1978 y atribuidas a tres Australopithecus afarensis, demuestran que ya tenían un pie anatómicamente moderno como el nuestro. Lucy ya tenía el dedo gordo alineado con los otros cuatro dedos del pie, un talón ancho y estable y un puente bien arqueado para absorber la energía de cada paso, zancada o salto, características todas ellas que no se aprecian en el pie de Burtele. “Lucy era totalmente bípeda, no iba a los árboles”, destacó Latimer.

El pie de Burtele se ha descubierto en una zona que hoy día es desierta pero que hace 3,4 millones de años tenía una vegetación tropical. “Los análisis físicos y químicos de los sedimentos nos indican que era una zona boscosa húmeda y con ríos”, añadió Beverly Saylor, coautora de la investigación, de la Universidad Case Western Reserve de Cleveland, al igual que Haile-Selassie y Latimer.

Los fósiles se han descubierto a pocos kilómetros de donde apareció el esqueleto de Lucy en 1974. Dado que las dos especies vivieron en la misma época y en la misma región, los investigadores sugieren que ocuparon nichos ecológicos distintos. Según esta interpretación, el homínido de Burtele debió ocupar la periferia de la selva tropical y explotar los recursos de árboles y arbustos, mientras que los Australopitecus afarensis se expandieron fuera de la selva gracias al prodigio biomecánico de sus pies.

El descubrimiento “demuestra que nuestra evolución no fue un proceso lineal, con un único linaje en cada momento, sino que fue un proceso más complejo, con varios linajes conviviendo en una misma época y en una misma región”, destacó Haile-Selassie.

Por ahora, los investigadores no han atribuido el pie de Burtele a ninguna especie ni a ningún género. Es demasiado antiguo para ser humano, ya que el género Homo no aparece hasta un millón de años más tarde. Y las características de los ocho fósiles parecen excluir que se trate de un australopiteco. Incluso de una especie distinta de la de Lucy.

A lo que más se parece el pie de Burtele es al del Ardipithecus ramidus, un homínido de hace 4,4 millones de años también descubierto en Etiopía. Los ocho fósiles podrían corresponder así a un ardipiteco descendiente del ramidus. Pero “aún no tenemos suficiente material para atribuirlo a un género o a una especie”, explicó Haile-Selassie. Y “no se puede decir que sea un ardipiteco solo porque tenga una locomoción similar; podría ser [otro homínido] que hubiera conservado esta adaptación a la locomoción. Esperamos a recuperar más fósiles para comprender mejor qué ocurrió”.

miércoles, 21 de marzo de 2012

ARQUEOLOGOS COMIENZAN UNA EXCAVACION EN UNA CUEVA PREHISTORICA EN CEUTA..

                                                                                    Un equipo de arqueólogos de la Universidad de Cádiz, especializados en estudios de sociedades prehistóricas, ha comenzado una campaña de excavación en Ceuta en una cueva prehistórica para conocer el modo de vida de las sociedades en el Pleistoceno y Holoceno.

En un comunicado, la Universidad de Cádiz ha explicado que se han iniciado unos sondeos arqueológicos en la cueva de Enrique, situada en las inmediaciones de la frontera con Marruecos, para recabar más datos sobre las sociedades cazadoras-recolectoras-pescadoras y tribales neolíticas que habitaron la zona.

La cueva se descubrió en el año 2010 en el marco de las prospecciones que el equipo especializado de Cádiz -dirigido por los profesores Darío Bernal y José Ramos- realizó en la zona de Benzú de Ceuta.
Los expertos conocen poblamientos y ocupaciones de sociedades prehistóricas en el Pleistoceno y Holoceno, vinculados a modos de vida de sociedades en la prehistoria.

En esta cueva hay evidencias de que era frecuentada por grupos humanos que aportaban la misma tecnología documentada en la zona.

José Ramos, uno de los directores del proyecto, ha explicado: “queremos comprender mejor los modos de vida y las prácticas sociales de los grupos cazadores-recolectores y pescadores neolíticos”.
Los expertos van a realizar en estos días estudios espeleológicos, geoarqueológicos, polínicos, de fauna terrestre y de fauna marina.

José Ramos ha dicho que esta cueva es “clave” para conocer las ocupaciones humanas del territorio de la región histórica del Estrecho de Gibraltar, con una antigüedad de más de 250.000 años.

EL MEH DE BURGOS ACOGERA EN 2014 EN XVII CONGRESO MUNDIAL DE LA UISPP.

Burgos acogerá el Congreso Mundial de Ciencias Prehistóricas y Protohistóricas en 2014, convirtiéndose en el centro de la Evolución Humana

Alrededor de 4.000 prehistoriadores y arqueólogos se darán cita en Burgos en el XVII Congreso Mundial de la Asociación Científica Internacional de Ciencias Prehistóricas y Protohistóricas, que se celebrará en el Forum Burgos Evolución la primera semana de septiembre de 2014. La candidatura burgalesa, respaldada por los codirectores del Proyecto Atapuerca, fue escogida frente a Australia, siendo ésta la segunda ocasión que el evento se celebre en España.

La organización del Congreso de Ciencias Prehistóricas y Protohistóricas, el más importante a nivel internacional, con la presencia de los mejores profesionales de todo el mundo, supondrá el despegue definitivo de Burgos como centro del estudio de la Evolución Humana, al albergar los Yacimientos de Atapuerca y todo el Complejo de la Evolución Humana. La ciudad será, durante la primera semana de septiembre de 2014, epicentro del mundo científico internacional, según la consejera de Cultura, Alicia García.

El gran evento, que se realizará en el Forum Burgos Evolución, contará con la presencia de entre 3.000 y 4.000 profesionales de la prehistoria y la arqueología, pero los ecos del Congreso Mundial llegarán a más de 60.000 alumnos en todo el mundo, y en pocos años más, serán alrededor de 250.000 estudiantes los que conozcan las conclusiones del congreso y el trabajo que se desarrolla en Burgos como capital de la Evolución.

La Fundación Atapuerca, en colaboración con la Junta de Castilla y León, será la encargada de organizar todo el Congreso, y la consejera Alicia García ha recordado la importancia de dar un buen servicio a los participantes, que acabarán siendo embajadores de Burgos y de la región.

La elección de Burgos como sede de la XVII edición del Congreso Mundial se realizó en septiembre de 2011, en Brasil, en la anterior cita, y sólo tuvo que enfrentarse a la candidatura de Australia. Según Eudald Carbonell, codirector del Proyecto Atapuerca, conocido el trabajo que se ha realizado en Burgos, y en los Yacimientos, y habiendo visitado el Complejo de la Evolución Humana, los máximos responsables de la Unión Internacional de Ciencias Prehistóricas y Protohistóricas (UISPP) no dudaron en que su próxima cita tenía que ser Burgos. Esta será la segunda ocasión en la que el Congreso Mundial se celebre en España tras la de Madrid 1954.

El trabajo para la organización del Congreso Mundial Ciencias Prehistóricas y Protohistóricas se ha iniciado ya, con la creación del Comité Científico y los nombramientos de los subsecretarios Científico y Administrativo. La Junta de Castilla y León estará colaborando constantemente con el proyecto, y ya en los Presupuestos de 2012 se incluirá una partida de 30.000 euros. La consejera de Cultura, Alicia García, confía en poder contar con la financiación de patrocinadores privados.

Alicia García ha insistido en las repercusiones económicas que la cita tendrá para Burgos, importantes aunque todavía no estimadas, por lo que se trata de una ocasión para la ciudad y para la comunidad autónoma que no se puede desperdiciar. Igualmente, la consejera ha recordado los datos sobre el impacto económico de la apertura del Museo de la Evolución Humana, que hablan de más de 53 millones de euros, con creación de 1.130 puestos de trabajo.

miércoles, 7 de marzo de 2012

EVIDENCIA ARQUEOLOGICA DEL USO DE BITUMEN PARA ENMANGUE ENTRE NEANDERTALES EUROPEOS.

Investigadores rumanos han publicado en el JAS (Journal of archaeological Science, 2012) el hallazgo de materiales líticos musterienses procedentes de una cueva en rumania con residuos de sustancias bituminosas (adhesivo) y una datación absoluta que ronda los 30.000 años

Según los autores, dos piezas líticas procedentes de la cueva Rumana de Gura Cheii-Rasnov presentan restos de algún tipo de sustancia bituminosa en la superficie. Una de las piezas está asociada a los niveles de paleolítico superior. La otra, con una edad de 33.000 años, a niveles musterienses. El autor que revisa el hallazgo (ver enlace abajo) señala que lo interesante no es tanto haber documentado adhesivos asociados a neandertales (hay evidencias del uso de brea de abedul en Alemania -125.000-, incluso más antiguas en Italia), ni siquiera el empleo neandertal de bitúmen como adhesivo alternativo para enmangue de útiles compuestos (Umm el Tlel en el Próximo Oriente, con cronologías entre los 40 y 70.ooo, según Boeda), sino porque se trata de la primera evidencia de enmague con bitúmen para neandertales europeos. Según la noticia debiéron recocrrer distancias superiores a 40 km donde afloraba esta sustancia de forma natural.

Este hallazgo pone de manifiesto una vez más la capacidad adaptativa de los neandertales para solucionar problemas concretos usando alternativas según los elementos del entorno.

HALLAN RESTOS DE HUESOS NEANDERTHALES EN LA CUEVA DE L'ESQUILLEU (LIEBANA)

                                                              En esta cueva se ha documentado la ocupación de poblaciones neandertales. Estos explotaron los recursos del valle desde 70.000 años hasta hace 25.000 años, convirtiéndose así en uno de los últimos refugios de montaña donde se documenta su presencia de forma más reciente, antes de su desaparición.

La presencia de industrias musterienses, relacionadas en Europa con el hombre de neandertal, en niveles arqueológicos datados en 24.000 años, ya había convertido a la cueva cántabra en un referente mundial en el estudio de los "destinos" de los neandertales. A la luz de los datos parece más correcto hablar de “destinos” para referirse a la extinción neandertal, ya que las causas parecen ser múltiples, y mientras algunas poblaciones neandertales se extinguieron, otras se hibridaron con los sapiens. Las hipótesis científicas con las que se trabajaba hasta el momento indicaban que los últimos reductos de neandertales habrían sobrevivido en el sur de la Península Ibérica, en cuevas de Gibraltar y Málaga, concretamente en la cueva de Zafarraya con fechas que rondan los 30.000 años.

Recientemente, L´Esquilleu saltó a los medios de comunicación tras la publicación de un estudio científico que daba cuenta de los resultados obtenidos en el estudio de los sedimentos del registro arqueológico, a los cuales habían aplicado modernos métodos de investigación geoarqueológica. Mediante el análisis de los fitolitos (fosilizaciones del fósforo presente en todos los seres vivos) se comprobó el hallazgo de los primeros lechos fabricados con fibras vegetales por los neandertales en la Península Ibérica, quienes envolvían el colchón de hierbas en pieles de los animales que cazaban. Esos primitivos lechos se colocaban alrededor de los hogares y servían tanto para dormir como para sentarse al calor del fuego.

El hallazgo por primera vez de importantes restos óseos fósiles neandertales en la cueva cántabra, los cuales aportarán abundante información acerca de las últimas poblaciones neandertales, tanto en la cornisa cantábrica como en el resto del mundo. Los restos fósiles se localizaron en los niveles XI y XII, ambos datados mediante C14 en una fecha de entre 36.000 y 39.000 años a partir de muestras de carbón vegetal.

La inminente publicación de datos referentes a estos fósiles puede ser importante para el desarrollo de los conocimientos que actualmente se tiene de la extinción de los neandertales en la Península Ibérica. El panorama es complejo; ya que en un mismo periodo cronológico cohabitan yacimientos musterienses como L´Esquilleu (Paleolítico medio) con dataciones en fechas muy recientes, pero que presentan el problema de que por el momento los niveles más recientes no están asociados a ningún resto humano, por lo que algunos autores cuestionan que esa industria musteriense (tradicionalmente asociada a neandertal en Europa) sea obra de neandertales, con otros yacimientos pertenecientes al complejo cultural Chatelperroniense, asociado a neandertales, que suponen la evolución de tecnologías del Paleolítico medio a las del Paleolítico superior.

En este caso los investigadores mantienen tesis divididas entre los que ven en los cambios una evolución endógena de las poblaciones neandertales y los que atribuyen dichos cambios a la aculturación neandertal por parte de grupos de sapiens. Por otra parte, existe un tercer grupo con industrias líticas y de hueso muy avanzadas, propias del Paleolítico superior y claramente asociadas a sapiens. La continuidad en el registro arqueológico de L´Esquilleu junto a la presencia de restos fósiles en el mismo apoya la tesis de que todas las industrias musterienses en Europa están asociadas a neandertales.

sábado, 25 de febrero de 2012

¿NEANDERTALES, ESTUVIERON EN EXTINCION ANTES DE LA LLEGADA DE LOS HUMANOS MODERNOS?

Los neandertales europeos estuvieron al filo de la extinción antes de la llegada de los humanos modernos, puesto que la mayoría murió hace 50.000 años, según las investigaciones de un equipo internacional de especialistas de las que, además, se desprende que la idea de que la población de dicha especie había permanecido estable durante cientos de miles de años hasta la llegada de los humanos modernos “debe revisarse”.

Según informaron a Europa Press fuentes del Museo de la Evolución Humana (MEH) de Burgos, el descubrimiento proviene de un estudio genético realizado por investigadores suecos y españoles en Uppsala, Estocolmo y Madrid en el marco de un proyecto internacional y publicado este viernes en Molecular Biology and Evolution.

De él se deduce que los neandertales desaparecieron de la mayor parte del continente europeo hace unos 50.000 años, tras lo cual un pequeño grupo recolonizó Europa central y occidental, donde sobrevivieron otros 10.000 años antes de la entrada en escena de los humanos modernos.

El hecho de que los neandertales de Europa casi se extinguieran para luego recuperarse, y que todo eso sucediera mucho antes de que tuvieran contacto con los humanos modernos, fue una “completa sorpresa” para los investigadores. Ello indica que los neandertales pudieron ser “más sensibles a los dramáticos cambios climáticos que ocurrieron durante la última Edad del Hielo”, ha señalado Love Dalén, del Museo Sueco de Historia Natural en Estocolmo.

Al realizar los análisis de ADN sobre fósiles de neandertales del norte de España, los investigadores notaron que la variación genética entre los europeos fue “extremadamente limitada” durante los diez mil años que precedieron a su desaparición. Fósiles europeos y asiáticos más antiguos muestran “mayores niveles de variación genética”, los mismos que se encuentran en otras especies que han sido abundantes durante mucho tiempo en un mismo territorio.

La diversidad genética de los neandertales más antiguos y de los asiáticos era “tan alta como la de los humanos modernos como especie”, mientras que la variación de los últimos neandertales europeos “no alcanzaba a la de los humanos modernos de Islandia”, ha explicado Anders Götherström, de la Universidad de Uppsala.

ANÁLISIS CON METODOLOGÍAS AVANZADAS

Los resultados presentados en el estudio se basan exclusivamente en ADN muy degradado, por lo que los análisis requirieron el uso de metodologías “avanzadas” tanto de laboratorio como de procesamiento de datos, con la participación de especialistas de varios países, entre ellos estadísticos de Dinamarca y Estados Unidos, expertos en secuenciación moderna de ADN de Dinamarca, y paleontólogos de España.

Sólo cuando todos los miembros del equipo internacional revisaron sus hallazgos, tuvieron la certeza de que los resultados revelaban una importante y hasta entonces desconocida parte de la historia de los neandertales.

Las mismas fuentes destacaron que este tipo de estudios interdisciplinares es “extremadamente valioso” para el avance de la investigación en evolución humana. “El ADN de humanos prehistóricos ha aportado hallazgos inesperados en los últimos años. Es muy emocionante imaginar qué nuevos descubrimientos se producirán en los próximos años en este campo”, ha manifestado el profesor de Evolución Humana de la Universidad Complutense de Madrid, Juan-Luis Arsuaga.

NEANDERTHALES DE ASIA REEMPLAZARON A LOS EUROPA HACE 48.000 AÑOS

Un nuevo estudio del adn mitocondrial de 13 neandertales, titulado "Partial genetic turnover in neandertals: continuity in the east and population replacement in the west", publicado en la revista Molecular Biology and Evolution, sugiere que las poblaciones neandertales de Europa occidental con una antiguedad de unos 48.000 años presentan muy poca variabilidad genética entre sí, en comparación con otras poblaciones neandertales de la misma zona más antiguas, así como con poblaciones neandertales asiáticas contemporáneas.
La diversidad genética de los neandertales más antiguos de la misma zona y de los asiáticos contemporáneos (de hace 48.000 años) era tan alta como la de los humanos modernos como especie, mientras que la variación de los últimos neandertales europeos "no alcanzaba a la de los humanos modernos de Islandia". Esto parece indicar que los neandertales asiáticos reemplazaron a los de Europa occidental hace unos 48.000 años, es decir tuvo lugar una sustitución de poblaciones, de unos neandertales por otros.
Pero, a falta de conocer más detalles del estudio, el cual no es de libre acceso, esto podría indicar, a modo de hipótesis o especulación.
 
Que los neandertales del este que reemplazan a los de Europa occidental podrían tener alguna relación con algunas de las llamadas culturas de transición del paleolítico medio al superior, en concreto con la cultura chatelperroniense, cuyas cronologías se podrían hacer encajar con esta fecha propuesta para el reemplazo poblacional; necesariamente una nueva población porta su propia cultura, por lo que podría ser una hipótesis interesante sobre el origen del chatelperroniense.
Si se dice que los neandertales asiáticos que reemplazaron a los de Europa occidental, presentaban una diversidad genética similar a los humanos modernos, esto nos quiere decir que la demografía de ambas poblaciones sería parecida el momento del "encuentro entre ambas", y por lo tanto tendría algunas implicaciones importanes de cara al análisis de las causas de la desaparición del planeta de los neandertales, en mi opinión.
Pero esto es especulación o hipótesis sólo en base a muy poca información que tenemos con respecto al artículo.

martes, 7 de febrero de 2012

SACCOPASTORE, DOS CRANEOS NEANDERTALES DE 120.000 AÑOS.

El espécimen neandertal Saccopastore 1 fue descubierto en 1929 en una cantera ubicada en la región rural (en aquella época) de Saccopastore cerca de Roma. Descubierto en unos sedimentos aluviales datados en el último interglacial entre 130 y 100 mil años antes del presente, hacia el comienzo del OIS 5 (oxygen isotopic stage). Se le atribuye a una mujer madura, y consiste en un cráneo sin mandíbula ni arcos cigomáticos, si bien está bien preservado. Tenía una capacidad craneal de 1174 ml.

Fue descubierto por los trabajadores de la cantera que lo dañaron bastante. Quien lo describió por primera vez fue el antropólogo italiano S. Sergi.

Tiene un “hermano” que es el Saccopastore 2, descubierto en el mismo lugar en 1935. Este es también un cráneo al que le faltan varias partes, pero se sabe que pertenecía a un hombre adulto, y tendría una capacidad estimada de entre 1280 y 1300 ml.

La morfología de ambos cráneos es bastante similar, y que también son parecidas a los demás neandertales europeos de esa época.

Lo interesante de estos cráneos es que tienen intacta su forma endocraneal, que permiten conocer el desarrollo lateral, el lóbulo frontal y las áreas parietales en neandertales tempranos. Lo que permite conocer que ya los rasgos típicos neandertales estaban presentes en el OIS 5 (130-100 mil años). A pesar de que el Saccopastore 1 tuviese un cerebro más pequeño, tienen una estructura cerebral típica neandertal “larga, baja y extensa”.

lunes, 30 de enero de 2012

LOS HOMINIDOS DE ATAPUERCA Y BOLOMOR TENIAN UNA DIETA VARIADA.

Saber cuándo empezaron los homínidos a tener una dieta diversificada y qué factores intervinieron para que esto se produjese es uno de los principales temas zooarqueológicos de discusión actual en Europa. Una tesis doctoral demuestra ahora que que su menú era muy amplio. Su dieta incluía tanto especies de gran tamaño, como elefantes o rinocerontes, y otras más pequeñas, caso de los conejos, aves y tortugas. La adaptación al medio, el patrón ocupacional y la diversidad comportamental favorecieron esta capacidad.

La autora del estudio, Ruth Blasco, investigadora del IPHES (Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social) y de la URV, propone la existencia de una amplitud temprana de la dieta humana a partir del análisis zooarqueológico de diferentes conjuntos arqueológicos del Pleistoceno medio peninsular (concretamente desde los 400.000 a los 120.000 años antes del presente).

La Zooarqueología como disciplina pretende establecer las relaciones que existen entre los grupos humanos y los animales en el pasado, a partir de los elementos esqueléticos que aparecen en los yacimientos, pues los homínidos, al igual que otros predadores, acumulan restos de sus presas en refugios temporales o en campamentos. “El estudio de estas acumulaciones faunísticas, de sus pautas de formación, naturaleza y composición, constituye una base fundamental para conocer el comportamiento humano del pasado”, apunta Ruth Blasco.

Variedad de piezas y de formas de caza
Los materiales estudiados en dicha tesis, un total de 45.000 restos faunísticos, proceden del subnivel TD10-1 de Gran Dolina en Atapuerca, con una antigüedad aproximada de 300.000 años,  y de los niveles XVII, XI y IV de la Cova del Bolomor, con una cronología que abarca desde los 350.000 años a los 120.000 antes del presente. La muestra incluye tanto restos de pequeños animales (aves, tortugas, conejos) como grandes, medios y pequeños ungulados (elefantes, rinocerontes, caballos, ciervos, etc.); al igual que carnívoros (leones, zorros o linces).

“Los datos obtenidos han permitido observar una diversidad comportamental relevante entre los grupos humanos tanto de TD10-1 como de la Cova del Bolomor. Tales variaciones quedan reflejadas no sólo en el espectro de presas que los homínidos son capaces de explotar, sino también en la variedad de estrategias de obtención que son capaces de desempeñar”, observa Ruth Blasco. “Estas estrategias van desde el carroñeo hasta la caza compleja, pasando por la obtención individual de ungulados y la posible captación en masa en el caso de los lagomorfos de algunos niveles de Bolomor”, añade.

“Tanto  las ocupaciones cortas como las relativamente prolongadas en el tiempo, parecen contener una diversidad mayor de especies como resultado de los múltiples eventos que reflejan la espontaneidad de los altos en el camino o, por el contrario, como resultado de la amplitud de recursos que conlleva la permanencia de un grupo en un mismo enclave”, apunta Ruth Blasco.

Transformaciones en la dieta
La misma investigadora considera que, en este sentido, es posible que existan numerosas transformaciones en la dieta de los grupos humanos que podrían arrancar desde momentos muy tempranos. A partir de los datos obtenidos en esta tesis, los cambios en la alimentación no parecen ser lineales en el tiempo y en el espacio, sino que parecen estar condicionados por la diversidad comportamental, el patrón ocupacional y las características propias del medio donde se desenvuelven los diferentes grupos humanos del territorio europeo.

Hasta ahora, los elementos utilizados para explicar el cambio en la dieta humana a partir del Paleolítico superior en Europa y Próximo Oriente se habían relacionado subsecuentemente con el Comportamiento Humano Moderno y por tanto con Homo sapiens”, asegura Ruth Blasco.  Sin embargo, varios de estos elementos parecen observarse en algunos conjuntos europeos del Pleistoceno medio e inicios del superior (pre-neandertales y neandertales).  En este sentido, los elementos faunísticos que definen la “modernidad” en el comportamiento humano podrían estar presentes desde momentos tempranos en Europa.

jueves, 26 de enero de 2012

HOMO HEIDELBERGENSIS ADULTO EN ATAPUERCA.

La campaña de excavaciones en la Sima de los Huesos, de la sierra de Atapuerca (Burgos) ha deparado una sorpresa inesperada. Cuando el equipo de paleontólogos, dirigidos por Juan Luis Arsuaga, buscaba restos de osos prehistóricos se toparon con un fémur humano, la mitad superior de la diáfisis (la caña) que perteneció a un humano de hace medio millón de años.
El hallazgo es importante porque ayudará a conocer mejor la estatura y el peso de los ‘Homo heidelbergensis’: “Ya hemos encontrado fémures de individuos infantiles y juveniles de esta especie, pero no teníamos ningún fémur de un adulto casi completo y es probable que podamos reconstruirle entero con restos encontrados en años anteriores “, afirma Arsuaga. En el mismo nivel encontraron también un diente y dos fragmentos de costilla humanos.
Arsuaga reconoce a ELMUNDO.es que este año no pensaban encontrar fósiles de homínidos porque la excavación se centró en una zona en la que hay un depósito de huesos de osos -se estima que unos 300- que cayeron por la Sima después de los humanos. De hecho, también han sacado un gran número de restos de estos animales, incluida una cabeza entera, así como de un léón.
Durante los últimos 30 años, los trabajos de su equipo se han centrado, precisamente, en separar las zonas con fósiles de osos de los de los humanos, que ahora resulta que también están donde no se los busca. “Ha sido una gran alegría encontrar este fémur porque iba a ser la primera campaña en casi 30 años sin fósiles humanos, así que éste sigue siendo uno de los yacimientos más importantes del mundo”, asegura el investigador.
En las últimas décadas, en la Sima de los Huesos, que forma parte del complejo paleontológico de Atapuerca, se han encontrado más de 5.000 fósiles, que pertenecen a un grupo de unos 30 individuos de ‘H heidelbergensis’, antepasados de los neandertales. Suponen más del 90% de los fósiles humanos recuperados para el Pleistoceno Medio de todo el mundo. “Este fémur encontrado en cualquier otra parte del mundo sería algo único”, asegura Arsuaga.

viernes, 20 de enero de 2012

LOS NEANDERTHALES OCUPARON ZONAS DE MONTAÑA DE MAS DE 2.000 METROS DE ACTITUD.

El pasado mes de febrero conocimos un estudio publicado en Journal of Human Evolution por investigadores de la Universidad de Tucson, Arizona, en el que comparaban los talones de los neandertales, con los de los corredores de fondo actuales y con los sapiens antiguos, y se llegaba a la conclusión de que la estructura ósea de los neandertales les ayudaría  a la hora de saltar y caminar cuesta arriba, actividades que requieren gran esfuerzo, sugiriendo que era  probable que fueran unos buenos «montañeros».

Ahora hemos tenido constancia de que el pasado verano se descubrieron dos yacimientos arqueológicos a 1.700 metros de altitud y con una antigüedad entre 50.000 y 35.000 años, en los montes Pindos, cerca de Samarina, uno de los pueblos más altos de Grecia y que está situado a  unos 400 kilómetros al noroeste de Atenas, y en el que aparecieron cientos de útiles realizados mediante la técnica Levallois, lo que hace creer que se trata de asentamientos neandertales; este hallazgo arqueológico puede reforzar el estudio sobre las características físicas de los neandertales  antes mencionado.

Pero vamos a empezar por el principio; la cordillera del Pindo es el sistema montañoso más importante de Grecia, con varios picos que superan los dos mil metros de altura, siendo el monte Smolikás el techo de la cordillera con sus 2637 metros de altitud. Es éste pico, además, el segundo techo de Grecia tras la cumbre del Olimpo. Cruza el noroeste de la península helénica, siendo la frontera natural entre Épiro y Tesalia. 
En esta área montañosa podemos encontrar el característico bosque mixto de los montes Pindo, que  es una ecorregión de la ecozona paleártica  que se extiende por los montes Pindo, entre Grecia, Albania y la República de Macedonia.

El oso pardo (Ursus arctos), el lobo (Canis lupus) y el chacal dorado (Canis aureus) sobreviven en estas montañas, por lo que podemos hacernos una idea del tipo de fauna que encontrarían por estas zonas los seres humanos.

A mayor altitud, el bosque mixto es reemplazado por espacios más abiertos, y esto puede ser una de las causas de la búsqueda de más altura. Los neandertales se pudieron sentir atraídos por las tierras altas al ser ricas en agua, y por los animales que cazaban, favorecido por los espacios abiertos, sin árboles, y una abundancia de piedra de silex que ellos convertían en herramientas y armas.

Los yacimientos tienen entre 50.000 y 35.000 años de antigüedad y allí han aparecido cientos de herramientas de piedra que fueron talladas por medio de la técnica Levallois y que se cree fueron utilizadas por algunos de los últimos neandertales en Europa.

No es habitual encontrar asentamientos a estas alturas; esto es importante porque amplía el concepto  de los patrones de asentamiento de las sociedades de cazadores-recolectores del paleolítico, las cuáles se pensaba que en estas fechas se movían por zonas más bajas.

El hecho de encontrar tal cantidad de herramientas de piedra (cientos de útiles) sugiere que los neandertales frecuentaron durante milenios estos asentamientos, lo que corrobora la idea antes mencionada de considerar las zonas altas como una seria posibilidad de patrón de asentamiento. 

Nikos Efstratiou, profesor de la Universidad de Salónica, considera que este tipo de asentamientos pueden ser más comunes de lo que creemos, lo que sucede es que no se buscan restos arqueológicos en zonas tan  altas porque tenemos asumida una creencia de que estas sociedades frecuentaban zonas más bajas.

viernes, 13 de enero de 2012

HALLAN EN NERJA EL COLGANTE MAS ANTIGUO SOBRE PLACA DE PERCEBE.

Descubierto por un equipo de investigadores de la UNED y de las Universidades de Salamanca y Valencia, es un objeto de adorno de hace unos 30.000 años y pudo ser utilizado como elemento de prestigio entre los pobladores de la cueva malagueña. En opinión de uno de los componentes de este equipo, Jesús Francisco Jordá, doctor del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la UNED "estamos ante poblaciones con gustos similares a los nuestros, en las que se valoraba el adorno corporal, quizá con un significado que puede estar en relación con la identidad del grupo al que pertenecían, al igual que ocurre actualmente con los adornos que portan diferentes personas y grupos de personas en nuestra sociedad"

EN MALAGA PROTEGEN LOS ABRIGOS RUPESTRES DE PEÑAS DE CABRERA EN CASABERMEJA.

La Consejería de Cultura ha iniciado el procedimiento para inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural (BIC), con la tipología de Zona Arqueológica, los abrigos rupestres de Peñas de Cabrera, localizados en Casabermeja (Málaga).

Este conjunto rupestre, que cuenta con pinturas, grabados y material arqueológico en superficie, fundamentalmente cerámico y de sílex, conforman un interesante complejo de 32 abrigos con un amplio potencial científico.

Las pinturas rupestres, datadas en época pospaleolítica, se caracterizan por su carácter esquemático, reconociéndose desde motivos aislados a agrupaciones de complejas composiciones, según han indicado en un comunicado desde el Gobierno andaluz.

Las figuras están realizadas mayoritariamente con los dedos y en diferentes tonalidades de rojos. Predominan, además, los antropomorfos o figuras de apariencia humana, representados de modos muy variados e, incluso, con elementos añadidos como tocados, atuendos, armas, etcétera. También se localizan signos de motivos circulares, ramiformes, bitriangulares, cuadrangulares, reticulados, pectiniformes –de forma de peine o dentado– y oculados.

En cuanto a los grabados, en líneas generales se pueden apreciar dos tipos: cazoletas –incisiones profundas sobre roca– y lineales, distribuidos en siete abrigos, cuatro de ellos sólo con grabados, mientras que en el resto aparecen junto a las pinturas.

El estudio continuado de los abrigos de Peñas de Cabrera, que ahora formarán parte del Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, ha permitido verificar la relación entre estas manifestaciones y el área en la que se desarrollan, creando líneas de visualización con algunos accidentes geográficos y fenómenos astronómicos.

Como testimonio de este hecho se cuenta con una figura antropomorfa con los brazos en círculo, desde donde se observa el orto solar en el solsticio de verano por detrás del alto del Fraile y los tajos de Gomer y Doña Ana. Asimismo, otros motivos se pueden relacionar con El Torcal. No obstante, y así lo ha constatado la presencia de un taller de sílex, los abrigos no sólo eran espacios simbólicos y de culto, sino también de actividades cotidianas.

Asimismo, como complemento de estos elementos descritos y en relación con el espacio ritual y simbólico de los abrigos de Peñas de Cabrera, se localiza el dolmen del Tajillo del Moro, cuya estructura megalítica se compone de una cámara ovalada y un pasillo dividido en dos partes, que sirvió de tumba a tres individuos.

El ajuar allí encontrado está formado por material cerámico, integrado por cuencos globulares y hemisféricos, platos, etcétera, además de por piezas de sílex, entre otros elementos.

Por otro lado, el estudio ocupacional de la zona arqueológica ha permitido identificar restos de materiales pertenecientes a las épocas romana y medieval. También a este periodo corresponderían unos frentes de cantera y una serie de grabados cruciformes. De momentos posteriores, ya modernos, son algunas estructuras dispersas, una calera y dos eras.

CONOCIDOS EN LA DÉCADA DE LOS 70

La zona de Peñas de Cabrera, en concreto sus pinturas rupestres, se dieron a conocer científicamente en la década de los 70 por parte de la Universidad de Málaga (UMA).

Estos abrigos han sido estudiados por eminentes investigadores que han llevado a cabo trabajos muy diversos, englobados en actividades como prospecciones arqueológicas, realización de calcos, levantamientos topográficos y elaboración de un inventario de motivos rupestres.

El conjunto ha sido también investigado en el marco del proyecto Sociedades, Territorios y Paisajes en la Prehistoria Reciente de las Tierras de Antequera.

Asimismo, aparte de las diversas publicaciones especializadas que permiten complementar el conocimiento sobre los diversos yacimientos arqueológicos que componen este complejo, la Consejería de Cultura ha editado recientemente la ‘Guía del Enclave Arqueológico de Peñas de Cabrera’, lo que ha permitido actualizar todos los datos.

La zona forma parte, igualmente, del programa que se desarrolla desde el Conjunto Arqueológico Dólmenes de Antequera para revalorizar una serie de yacimientos cercanos y abrirlos a la visita pública.